viernes, 3 de enero de 2014

JESUCRISTO: LA OTRA CONSPIRACIÓN (2ª parte)


La vida de Jesús como la conocemos, nacimiento de una madre virgen, milagros, muerte redentora, resurrección y ascensión al cielo, tiene descaradas similitudes con relatos más antiguos de hombres-dioses como Osiris, Mitra, Attis, Apolo, Dioniso, Adonis, etc. etc. etc. Es más que evidente que para reconstruir el mito de Jesús se recurrió a antiguos relatos. “El personaje de Jesús está basado en estos mitos antiguos” sostiene la arqueóloga Dorothy Murdock. Los apologistas cristianos se encargarían luego de convertir estas leyendas en su historia “sagrada” atribuyéndole estos textos a los supuestos apóstoles de Jesús. Esto se denomina confabulación.

Desde las Epístolas de Pablo se va reconstruyendo la biografía de Jesús, escritos en un período más próximo a la época en que supuestamente vivió Jesús sin aportar nada sobre su nacimiento o enseñanzas, centrándose únicamente en su crucifixión, hasta el evangelio de Juan (el último evangelio) quien ofrece numerosos elementos biográficos y milagrosos, además de presentar claras reminiscencias helénicas y qumránicas. Por lo tanto, desde los textos más antiguos (Epístolas de Pablo) hasta los más modernos (incluyendo los hechos de los apóstoles) del Nuevo testamento, vemos el proceso de historización que le dan a Jesús. No olvidemos que los cronistas añadieron y modificaron de forma astuta diferentes datos de las profecías y el regreso del “salvador”.

En palabras de Garrido Vázquez: “El Jesús histórico se inventó a raíz de el Cristo mítico“. “Fue la historia humana la que se añadió alrededor de la divinidad, y no un ser humano al que se convirtió en divino” asegura Gerald Massey en su obra The Historical Jesus and the mythical Christ. Este mismo autor se encargó de enumerar en el siglo XIX las similitudes entre la mitología egipcia y los evangelios, en donde destaca Horus quien nació de una virgen (Isis-Meri), en el solsticio de invierno, su alumbramiento fue anunciado por una estrella, recibió adoración de tres hombres sabios, caminó sobre las aguas, hacia milagros curativos, asistió al templo a los 12 años, se le representó crucificado en algunas tradiciones, resucitó al tercer día y fue considerado salvador de la humanidad.

Logari Pujon, teólogo catalán sostiene que “los evangelio fueron compuestos por eruditos sacerdotes judeo-egipcios del templo de Serapis en Sakkara (Egipto), traduciendo palabra por palabra textos egipcios“.

Por otro lado, en el texto egipcio Oración del cielo del año 1.000 antes de nuestra era se encuentran los precedentes del “padre nuestro” y de las bienaventuranzas de los evangelios. En el libro de los muertos (de carácter egipcio) también se encuentran los 10 mandamientos cristianos. ¿Casualidad o plagio?

La realidad es que los evangelios (elaborados mucho después de lo que se admite) carecen de originalidad. Yo diría incluso que son muy incongruentes. Los cristianos creen erróneamente que las historias de Cristo son únicas, cuando la verdad es que se han repetido durante muchos tiempo antes de la elaboración de la biblia.

Del hombre-dios Mitra (de la religión persa) se tomaron numerosos elementos como la fecha de nacimiento 25 de diciembre y el número de discípulos (12). También podemos mencionar y de forma sorprendente la frase de Mitra que se repite en el cristianismo ”Quien no coma de mi cuerpo ni beba de mi sangre, haciéndose uno conmigo y yo con él, no se salvará“. Esto es conocido como teofagia (comerse a Dios) y fue una alegoría muy común en todas las doctrinas mistéricas. Casualmente, en donde hoy está la Basílica de San Pedro del Vaticano, antes existió un santuario al Dios Mitra. En el mitraísmo también podemos encontrar referencias a “un paraíso para los buenos y un infierno para los malos”.

De forma similar, en las bodas de Caná (transformación del agua en vino) está descrito en el mito de Dioniso, deidad griega que fue considerado hijo de Dios y salvador, resucitó al tercer día y ascendió a los cielos. En su culto se realiza un ritual con pan y vino. ¿casualidad?

Attis, divinidad a la que se le rendía culto en Frigia fue representado como un hombre clavado a un árbol, su muerte también fue expiatoria y su cadáver no se encontró en la tumba porque también resucitó al tercer día.

Apolo, Hermes, Adonis, Heracles y casi todos los hombres-dioses antiguos nacieron en una cueva, elemento de carga mítica ya que simbolizaba el útero de la madre tierra. El Héroe Griego Asclepio efectuó exorcismos y milagros como el de resucitar a los muertos. Lo mismo hacía Apolonio de Tiana.

En las escrituras zoroastristas (diez siglos antes de la biblia) ya se hablaba de como Ormuz (Ahura Mazda) había creado al mundo en 6 días y descansó el séptimo; los 2 primeros humanos que creó se llamaban Adama y Evah. En el Gathas (cantos religiosos atribuidos a Zoroastro) se pueden encontrar relaciones con el capítulo de la creación en el antiguo testamento.

Causa gracia, adornada con algo de sarcasmo, que cuando a los primeros apologistas cristianos se les acusó de plagio a religiones paganas, éstos se defendieron alegando que esas coincidencias eran obra del diablo para confundir a la gente.

Quizás esto pueda parecer escandaloso a cualquier cristiano, pero la realidad es que hubo plagio y falsificaciones para reconstruir la imagen de Cristo. Pero si se consultan las fuentes, se repasa la historia, no es difícil darse cuenta que las historias de los evangelios y la biografía de Jesús no es más que la agrupación de historias y mitos mucho más antiguos. De hecho, era costumbre por parte de los primeros padres de la iglesia el escribir textos pseudoepigráficos que luego fueron atribuidos a ciertos apóstoles y discípulos de Jesús. Ejemplo de esto son algunas “cartas de Pablo” en las que ataca al gnosticismo. El nuevo Testamento está lleno de incorrecciones y añadidos posteriores, se calcula que una tercera parte son pseudoepigrafías. Además hay que resaltar que son copias de copias de copias que han ido pasando por decenas de manos al ser traducidas. También era común insertar frases en estos textos (interpolaciones) o eliminaban partes que no eran buenas a los intereses de algunos.

Los cuatro evangelios (cuyos autores no fueron testigo de los hechos) sufren de profundas contradicciones y errores. No existe verosimilitud alguna entre ellos. No se pusieron de acuerdo en la genealogía de Jesús, ni en su fecha ni lugar de nacimiento. Tampoco existe constancia de la existencia de Nazaret en tiempos de Jesús, sino siglos más tarde, y mucho menos que Herodes se entretuviera asesinando niños.

Las interpolaciones fueron realizadas en obras históricas, con la finalidad de dar credibilidad al personaje de Jesús. Eusebio de Cesarea, Hipólito de Roma, Justino Mártir, Tertuliano y muchos otros apologistas cristianos recurrieron a este tipo de “fraudes piadosos”. Eusebio incluso difundió una carta presuntamente escrita por Jesús a Abgaro, rey de Odesa. Eusebio también fue acusado de ser el falsificador que introdujo dos interpolaciones en las obras “Antigüedades Judías” del historiador judío Flavio Josefo. Dicho texto no tiene la menor consistencia y ha sido rechazado por los especialistas. De hecho Flavio Josefo a pesar de recoger en sus escritos los hechos más significativos de la historia del pueblo judío, no hace la menor mención de Jesús ni de sus discípulos, esto sin lugar a dudas es un detalle poderoso. Esta misma técnica se empleo en las obra Anales de Tácito. Lo importante era difundir a toda costa la doctrina cristiana. De Jesús no se dice nada en las obras de los historiadores judíos y romanos del primer siglo; Filón, Suetonio, Tácito, Plinio el viejo, Justo de Tiberíades, Plutarco…ninguno se molestó en hablar de Jesús, “Ninguna persona culta de su época le menciona en ningún escrito” dice la historiadora Bárbara Walker. Las únicas fuentes son los evangelios y estos no son considerados libros históricos, sino textos teológicos destinados a promover la fe.

(Fuente: http://www.expresionbinaria.com/)

No hay comentarios:

Publicar un comentario