viernes, 20 de diciembre de 2013

LO QUE AÚN NO SE HA CONTADO DEL CASO "PRESTIGE"



Este país continúa acumulando cadáveres en el armario debido al cierre en falso de casos que el poder tiene buen cuidado en silenciar: el síndrome tóxico atribuido falsamente al aceite de colza, el caso Alcasser, el 11-M, ... Todos ellos fueron juzgados en procesos destinados no a descubrir la verdad, sino justamente a encubrirla. El más reciente es el juicio contra el capitán del "Prestige", Apostolos Mangouras, juicio que se saldó con su obvia absolución (no había delito alguno en su actuación), pero en el que no se plantearon las preguntas clave que hubieran debido ser de conocimiento general. Las tramas financieras que juegan con nuestra salud y con la del ecosistema que habitamos consiguieron una vez más ocultar sus responsabilidades.

¿De quién era el petróleo que transportaba el Prestige?

El propietario nominal era Crown Resources, grupo suizo que a su vez pertenece a Alpha Group, empresa rusa presidida por Mijaíl Fridman que opera en todo el mundo. Vladimir Putin trabajó para esta multinacional, que patrocinó la campaña electoral de su antecesor, Boris Yeltsin, y contribuyó con dos millones de dólares a la campaña electoral de George Bush en 2000.

Marc Rich, coleccionando condenas y saliendo
limpio de ellas gracias a sus poderosos amigos.
La sede suiza de Alpha Group pertenece a uno de sus principales socios, el millonario Marc Rich, quien reside parte del año en Marbella. Fue condenado en España por tráfico de armas en 1980, obteniendo luego el indulto por la intervención personal del Rey Juan Carlos. Cuando años más tarde volvió a entrar en prisión en Nueva York (nuevamente por tráfico de armas) el Rey volvió a mediar en su favor solicitando un indulto que finalmente Bill Clinton le concedió. Entre otros solicitantes de esta enésima medida de gracia se encontraba el Premio Nobel Camilo José Cela.

¿Quién era el propietario del barco siniestrado?

Los propietarios de la chatarra flotante conocida como "buque Prestige" son los armadores griegos Culuthros, verdaderos "expertos" en mareas negras: desde el "Mar Egeo", que ardió frente a la Coruña en 1992 hasta el "Capitán Egeo", que en 1979 provocó el derrame más importante habido nunca en el transporte de hidrocarburos, su apellido se encuentra detrás de las más graves atentados contra el ecosistema marino.

El "Capitán Egeo", uno de los buques insignia de los armadores citados, chocó contra el "Empire Express" frente a las costas de Trinidad-Tobago, provocando la muerte de 26 marinos y el vertido al mar de 280.000 toneladas de crudo.

Por cierto, uno de los hermanos Culuthros trabaja de diplomático en la Unión Europea y es asesor personal de Loyola de Palacios.

¿Cómo se planteó el rescate del "Prestige"?

El barco que acudió a remolcar al petrolero siniestrado, el "Ría de Vigo", estaba subcontratado por la Xunta de Galicia. No obstante, le pidió al capitán Mangouras el pago de 5 millones de euros (840 millones de pesetas) para proceder a su rescate. El capitán Mangouras no podía comprometer esa cantidad sin el permiso de sus superiores, por lo que estuvo tres horas intentando contactar con ellos. Esa fue toda la "desobediencia" por la que fue juzgado. El precioso tiempo que se perdió con esa consulta fue el desencadenante directo de la tragedia. Si no se hubiese buscado el negocio a toda costa, el "Prestige" hubiera podido ser remolcado a una esclusa donde se le aislase del mar abierto y el daño, incluso con derrame de crudo, hubiera podido ser minimizado (de hecho, el protocolo ensayado previamente para este tipo de casos preveía esta actuación, y no la que al final se ejecutó).

El "Ría de Vigo". No trabaja gratis.
¿Quién era el propietario del "Ría de Vigo"?

El empresario Fernando Fernández Tapias, alias "Fefé", vicepresidente de la patronal madrileña y del Real Madrid, futuro dueño de Antena 3 y de la Cope, gran amigo del presidente Aznar -estuvo entre los invitados a la macro-boda de su hija- y del citado delincuente de cuello blanco Marc Rich.

El día que se hundió el "Prestige" "Fefé" estaba de cacería con el presidente de la Xunta y ex-ministro franquista, Manuel Fraga, y con Alfonso Cortina (hijo de ministro franquista, y luego presidente de Repsol). La cacería la había organizado el presidente de El Corte Inglés Isidoro Álvarez, quien amenazó con retirar la publicidad de su empresa a los medios que informaran de esa circunstancia.

En la cacería también estaba Francisco Álvarez-Cascos, responsable de la nefasta decisión de alejar el "Prestige" de las costas españolas cuando se evidenció la fragilidad de su casco y la inevitabilidad de la marea negra, dejando a la suerte lo que debía haberse controlado desde el primer momento, en vez de buscarse el negocio a toda costa.

¿Qué investigación llevó a cabo el gobierno en su momento?

Durante la crisis, el portavoz del gobierno en todo lo relacionado con el "Prestige" fue el actual presidente del gobierno Mariano Rajoy, político mentiroso donde los haya y no especialmente brillante desde el punto de vista intelectual. De sus amistades poco recomendables con narcotraficantes ya ha dado cuenta este blog.

Para impulsar y dirigir las actuaciones derivadas de la catástrofe marítima fue designado Rodolfo Martín-Villa, quien había sido ministro de la gobernación, presidente de ENDESA cuando Aznar privatizó las mejores empresas estatales de España (un negocio redondo para él y sus acólitos) y también director de la plataforma digital resultante de la unión de Canal Satélite Digital y Vía Digital.

De la enorme "sensibilidad" de Martín-Villa de cuenta el hecho de que, cuando presidía ENDESA, consiguió que la policía chilena (muy "humana" también ella, forjada a su imagen y semejanza por el "entrañable" Pinochet) expulsara de sus tierras a los indios mapuches para construir una presa. Los indios fueron trasladados a la fuerza a una reserva que permanece nevada nueve meses al año.


Tampoco él lo entiende.
¿Qué se hubiera debido hacer con el "Prestige"?

Cuando se produjo su petición de auxilio, a las 10.00 del 14 de noviembre de 2003, el barco hubiera debido ser conducido al pantalán de Repsol en el puerto de la Coruña, que se halla en una zona de alta profundidad y donde su hubiera podido trasvasar su carga y el mínimo vertido producido hubiera podido ser aislado y controlado. A las 20.00 horas de ese mismo día la situación estaría dominada.

En vez de una operación de emergencia que hubiera durado 10 horas, las autoridades gubernamentales cursaron orden de alejarlo de la costa, lo que a los cinco días, al partirse el casco, dio lugar a una marea negra que llegó incluso hasta las costas de Francia.

Entretanto, el coro de declaraciones exculpatorias, minimizadoras de la catástrofe o directamente imbéciles es de antología. Los principales políticos del PP se entregan a una retahíla de comunicados que constituye una auténtica conjura de los necios que pasmaría a Kennedy Toole: "Ya pasó el peligro más grave" (Manuel Fraga el dia 15, cuatro días antes del hundimiento), "El gobierno respondió con diligencia y coordinación" (José Mª Aznar), "No es en ningún caso una marea negra, solo se trata de manchas muy localizadas" (Mariano Rajoy), etc. Rajoy deja para las hemerotecas su infantil referencia a los "hilillos de plastelina" (toneladas y toneladas de "hilillos" en realidad) mientras el presidente del gobierno en aquel momento, el del belfo caballuno, acusa a los medios de crear alarmismo.

El Gobierno español impidió crear una comisión de investigación de responsabilidades, y carece de plan respecto a qué hacer con las 50.000 toneladas de crudo que aún guarda el barco en sus bodegas, unas bodegas que podrían reventar bajo la presión en cualquier momento. Con el juicio del "Prestige" celebrado, y la renuncia a buscar responsabilidades por lo sucedido se cierra por el momento otro capítulo de la historia nacional de la infamia.

(Fuente: http://tramapretige.cjb.net)

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada