miércoles, 4 de diciembre de 2013

EL ASESINATO DE KENNEDY, UN GOLPE DE ESTADO ENCUBIERTO (5ª parte)


5- SINÓPSIS DEL ATENTADO


A modo de aclaración final respecto al modus operandi de los asesinos, baste esta relación esquemática del asesinato, así como de los elementos extraños, en su mayoría ya explicados.

Sobre la ruta del cortejo, ya hemos señalado que se produce una modificación del recorrido la noche anterior y no queda claro quién tiene la responsabilidad última en el tema, aunque sí está claro que tanto el alcalde Earle Cabell como el servicio secreto debían ser responsables del tema.

Aquí hay que detenerse para tener en cuenta varios aspectos: ¿por qué ese cambio repentino de planes? ¿sabían el FBI y la policía de Dallas que en el almacén de libros trabajaba Lee Oswald, un "notorio" marxista?. Y lo que es más importante: los diarios de Dallas amanecieron esa mañana con una foto en portada del trayecto que iba a seguir la caravana. En ese trayecto no figuraba la modificación del recorrido decidida la noche anterior, por lo parecía que el cortejo no giraría hacia la calle Elm, sino que seguiría recto hacia la calle Houston. Entonces, si Oswald era el asesino solitario, aquella mañana debía desconocer el cambio de trayecto (hasta los periódicos lo desconocían), por lo que hubiera debido disparar a Kennedy subiendo por Houston.

Diez minutos antes del atentado se produce una crisis de epilepsia cerca del edificio TSBD (el almacén de libros donde trabajaba Oswald). Los testigos identifican a un hombre de piel morena, de aspecto latino. Llega una ambulancia, que lo traslada al Parkland pero cuando esta llega al aparcamiento de ambulancias del Hospital, el supuesto epiléptico se levanta de la camilla y se va andando, dejándo atónitos a los camilleros. Por tanto no ingresa en el Hospital ni es identificado ¿no es extraño este comportamiento?. No, no lo es si tenemos en cuenta que este individuo actuó con el objetivo de que su "escándalo" permitiría situar a los grupos de tiradores y a los equipos de apoyo en el atentado sin llamar la atención.

A las 12:29 la limusina aparece en la plaza Dealey. Va a una velocidad lenta, que se reduce a 12 Km/h cuando gira a Elm. Resulta claramente inexplicable el abandono de las más elementales medidas de seguridad: si Kennedy iba a viajar en un descapotable, deberían haberse extremado las medidas de protección, incluyendo guardias en los edificios más altos, agentes en la calle e investigaciones previas exaustivas. Todo esto se evitó, incluyendo el escandaloso ejemplo de que en Dealey, según el servicio secreto, no había ni un solo agente de seguridad. ¿podemos creernos esta supuesta incompetencia?.

A las 12:30 suenan los disparos. Nadie atina a cifrar el número, puesto que la acústica del lugar y la impresión del atentado así lo impide. Pero hay algo que pasa inmediatamente: decenas de testigos presentes en la plaza, de repente, corren hacía el montículo de la elevación, porque han oído desde allí disparos y piensan que el asesino se encuentra allí. Varios policias motorizados se detienen y , pistola en mano, acuden al lugar. Unos afirman oler a pólvora, otros afirman haber visto el humo del disparo. Lee Bowars afirma haber visto algo extraño detrás de la valla. Y, lo más curioso de todo, cuando la gente y los policías motorizados llegan al lugar, de repente, salidos de la nada, hay varios individuos que se identifican como agentes del servicio secreto ¿quiénes son estos hombres, si el servicio secreto afirma que no tenía a nadie apostado allí?.


Estos son los famosos vagabundos detenidos por la policía de Dallas en un tren detrás de la valla del montículo de hierba. Fueron conducidos a comisaria pero no se les interrogó. Posteriormente fueron puestos en libertad y nada más se ha sabido de ellos. Las fotografías jamás fueron publicadas. De los tres, tan solo el último parece un vagabundo. Los dos primeros van bien vestidos, con ropa limpia, bien afeitados. Lo más sorprendente de todo es que han sido identificados: son Howard Hunt y Frank Sturgis, dos conocidos agentes de la CIA, que trabajaron para la Agencia en América Latina. Sturgis fue detenido años más tarde por su implicación en el caso Watergate.¿Qué hacían dos agentes de la CIA en el lugar del atentado, si la Agencia asegura que no tenía allí a nadie? ¿Porqué se ocultó este dato? Y ¿Porqué la CW no lo investigó?

La relajada custodia de los "vagabundos"
Decenas de testigos afirmaron a la CW que habían oido disparos desde el montículo y todos fueron rechazados ¿es esto una investigación seria? ¿Investigó la CW quiénes eran aquellos extraños hombres que se identificaron como servicio secreto?.

Pero hay más: Testigos apostados en el puente del Ponchartrain o de los edificios altos frente al montículo, al otro lado de la plaza, afirman haber visto a uno o varios individuos correr desde la valla hacía los trenes. Fueron avistados por la policía, que afirmó que se trataba de "vagabundos". Hay fotografías de un periodista de Dallas en los que se ve a tres individuos siendo conducidos por dos policías a comisaria para su supuesta identificación. Se ve claramente en la foto como los dos individuos de delante no parecen indigentes: son jóvenes, llevan buenas ropas, van bien peinados, zapatos limpios, van afeitados. Para nada parecen vagabundos. Resulta sorprendente también ver como son conducidos por los policías de Dallas (merece la pena observar la posición del fusil de los policias, su relajación teniendo en cuenta que hace pocos minutos que ha sido asesinado el presidente de los Estados Unidos y que conducen a sospechosos). Cuando se investigó la identidad de estos vagabundos resulta que ¡no fueron identificados en comisaria!. Se les dejó marchar y ya está.¡ Todo ello en la investigación del asesinato de un presidente!. Huele mal, muy mal.

En la secuencia del video de Zapruder, junto con el sonido autentificado, observamos como el primer disparo, que no hiere a Kennedy, provoca que este se gire ( la foto de Altgens muestra como los miembros del servicio secreto que van en los dos vehículos de atrás se giran al oir en disparo y como uno de ellos se detiene y bajan los agentes). Todo esto indica, junto con los testimonios de los testigos, de que el primer disparo provino de atrás, bien del depósito, bien del edificio Dalltex. El segundo disparo es el que hiere a Kennedy en el cuello. El presidente se lleva las manos al cuello, señal de un disparo frontal, disparado desde la valla del montículo.

El tercer disparo ( que podría ser simultáneo a un cuarto) hiere a Kennedy en la espalda (se observa como el presidente va cayendo lentamente hacía delante en su vehículo). Es, por tanto, un disparo efectuado desde atrás.

El quinto disparo es letal, disparado contra la cabeza desde el montículo. ( esto lo vemos gracias al video de Zapruder y al testimonio de innumerables testigos). Casi simultáneamente es disparado el sexto y último tiro, que hiere al gobernador Connally. Hay que señalar que, o bien el primero o bien el cuarto disparo serán los causantes de la herida del testigo James Tague en el triple puente (por tanto es un disparo desde atrás), mientras que, o bien alguna bala o bien algún fragmento del resto de proyectiles, serán las causantes tanto del resto de heridas de Connally como de los desperfectos en la limusina (recogidos en las fotografías de la CW).


¿Qué hace un paraguas abierto en un día soleado? ¿Quíénes eran estos dos personajes sospechosos, que jamás fueron identificados? El segundo hombre, ¿está saludando o hace una señal con el brazo?

Quiero detenerme ahora en algunos extraños comportamientos que se sucedieron en esos escasos segundos y en los momentos posteriores.

Umbrella-man: este hombre, conocido por el término inglés que significa hombre-paraguas, es un siniestro personaje, no identificado todavía, que acudió y estuvo presente en el atentado. Iba acompañado de otro joven, de tez morena (¿cubano quizás?) y ambos estuvieron sentados en el bordillo de la calle Elm esperando a la comitiva. Una fotografía de ellos minutos antes del atentado muestra como están juntos los dos y esperando la llegada de Kennedy. Pues bien, durante el atentado, la película de Zapruder recoge un comportamiento cuando menos sospechoso de ambos: en la secuencia se observa como el hombre de negro abre el paraguas ( en plena luz del día, con un sol radiante) mientras que su acompañante latino extiende su brazo hacia arriba, más en señal de algo que de saludo.

Resulta sospechoso, como digo, el comportamiento de esta pareja. En 1976 apareció un hombre que afirmaba ser el umbrella man y dijo que acudió con el paraguas porque Kennedy le caía mal y quería llamar su atención para cuando éste pasara junto a él. Se le preguntó si conocía al joven de tez morena que le acompañaba y dijo que no recordaba a nadie y que él fue solo. Aparte de la falsedad de esta historia y de este testigo, está claro que umbrella man y su acompañante jugaron un papel en el atentado, quizá como señalizadores a los tiradores de que Kennedy no había sido herido de muerte todavía (justo cuando la limusina pasaba frente e ellos). El paraguas podría entenderse como elemento de señalización a los observadores con radio de cada grupo de tiro, mientras que su acompañante, brazo en alto, indicaba si Kennedy había sido o no mortalmente herido. El brazo extendido hacia arriba señalizaría la necesidad de realizar un disparo más, que llegó finalmente desde el montículo y que fue el que acabó con la vida del presidente.


Babuska Lady: Llamada así por el característico pañuelo en la cabeza que le da nombre. Esta mujer, que no ha sido identificada precisamente por llevar su cabeza cubierta por ese pañuelo, es fácilmente observable en las películas de Zapruder y de Nix. Esta desciende corriendo por la calle Elm, a la misma altura que la limusina. Lleva en la mano una cámara de filmar y recoje toda la secuencia en la que Kennedy recibe el disparo en la cabeza. Muchos investigadores han insinuado que estas imágenes podrían contener la prueba definitiva del tirador desde el montículo, puesto que la posición desde la que Babuska grabó el atentado era inmejorable.

Años después del atentado, un investigador recibió la visita de una mujer desconocida que decía ser la mujer de la que hablamos. Según ella, aquel día había acudido a grabar el cortejo y que a la mañana siguiente del asesinato se le presentaron dos agentes de policía en su casa. Le dijeron que se llevaban la cinta de la cámara para utilizarla en la investigación del asesinato, pero nunca más se supo de ellos ni por supuesto de la cinta. Sea cierta o no esta historia, de la cual hay ciertas dudas, lo que si es totalmente plausible es que esas imágenes constituyen quizá una prueba concluyente para el caso y, por esto mismo, no se han hecho públicas hasta ahora. Cabe una última pregunta al respecto: en una época tan mercantil como la que vivimos, ¿quien podría pensar que la mujer que grabó esas imágenes no las publique, pensando en la cantidad de dinero que ganaría con ello?

Otro elemento descorazonador y que ya hemos comentado es el de el innumerable listado de testigos directos o indirectos del magnicidio desaparecidos en extrañas circunstancias: asesinatos, suicidios, accidentes inexplicables o siniestros, enfermedades no detectadas, etc.

Por último, no quiero dejar pasar por alto un elemento muy significativo y que viene despejando dudas, poco a poco, respecto al atentado. La CIA ha venido desclasificando con cuentagotas algunos de sus documentos que arrojan luz sobre el caso. En muchos casos son documentos indirectos, pero directamente relacionados y que dan pistas (y en muchos casos dan la razón a aquellos que llevan años y años investigando); otros son comentarios o entrevistas de exdirectores de " la agencia" (así llaman en EEUU a la CIA).

Entre estas declaraciones hay que destacar dos de Richard Helms, exdirector de la CIA y director del Operaciones Especiales de la agencia durante los años 60. Helms reconoció en su día que Clay Shaw había "tenido contactos" con la CIA, lo que equivale a reconocer que trabajó para la agencia. Esta fue la punta de lanza de Garrison para animar la teoría de la conspiración en el asesinato. Si durante el juicio hubieran habido pruebas fehacientes de esta relación Shaw-CIA, como reconoció más tarde Helms, Garrison hubiera ganado el juicio.

En segundo lugar, hace poco Helms ha reconocido también que durante los años 50 y 60 la CIA llevó a cabo un programa, junto a otras agencias de inteligencia norteamericanas, para introducir agentes "supuestamente desertores" "desencantados" con el capitalismo, para que se exiliaran a los países del Este, en especial la URSS. Esto tenía el fin de probar una forma de penetración humana en el hasta entonces inexpugnable búnker soviético.(por aquella época el espionaje técnico de satélites y aviones espías estaba en su fase de inicio). Esta declaración es, a mi entender, todo un reconocimiento de que Oswald, uno de los pocos que emigraron a la URSS en aquella época, era miembro de este programa y, por tanto, miembro de los Servicios de Inteligencia norteamericanos.

Otros datos rebelados han sido la desclasificación de los documentos referidos a la guerra de Vietnam y como pocos días después del magnicidio, el presidente Johnson cambió y revertió la política de Kennedy respecto a Vietnam.

También un documento reciente rebela un plan de la CIA para actuar contra las informaciones e investigaciones que ponían en duda la versión oficial del atentado, impartiendo pautas y mecanismos para silenciar y actuar contra estas investigaciones.

(Fuente: http://www.mdvnet.com/Kennedy/)


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