viernes, 1 de noviembre de 2013

LA PRÁCTICA DE LA RESILIENCIA


El concepto de "resiliencia" nace en el ámbito de la mecánica, puesto que se refiere a la capacidad de un material elástico para soportar la presión sin quebrarse. No obstante, esta entrada apunta a su extrapolación al carácter humano, pues la psicología utiliza el término para designar la capacidad humana de sobreponerse a la adversidad, una facultad que puede ser entrenada y desarrollada conscientemente.

En ocasiones el clima social, las circunstancias o el drama nos hunde en la depresión y el dolor, son muchas las causas que pueden doblegar tu espíritu, haz de tu espíritu una fortaleza inaccesible al mal y un jardín donde resida el bien.

"El huracán arranca al fuerte árbol que le resiste, pero no al fino junco que se pliega sobre sí mismo".

Te damos una serie de consejos sacados de varios autores con los que conseguirás obtener resiliencia

1. Conoce tus límites: las personas resilientes saben hasta donde pueden llegar y se autocontrolan en las situaciones limite.

2. Mantén unas buenas compañías: Aléjate de aquellos que no solo se derrumban solos si no que intentan derribarte en su caída, acércate a aquellos que son fuertes de espíritu y capaces de elevarte cuando el suelo tiembla ante tus pies.

3. Cultiva la autoconciencia: La ignorancia puede evitarnos el dolor, pero no es una estrategia sostenible, al igual que el avestruz esconde su cabeza bajo tierra cuando el huracán acecha, esa actitud no evitará el desastre; afronta los problemas de manera deportiva, nunca intentes atacar la dificultad desde el drama.

4. Practica la aceptación: cuando se produce un mal, una contrariedad o un drama, nos aferramos a rechazarlo; debes aprender a aceptarlo, si quieres vencer a la fiera que te amenaza, primero debes aceptar que existe.

5. Busca momentos de silencio: el ruido reduce tu resistencia, busca la calma fuera de estímulos externos y en ella encontrarás el elixir de la fuerza.

6. No busque todas las respuestas: es mejor sostener una pregunta que buscar una falsa respuesta, no busques justificaciones, no existen, en ocasiones las respuestas se esconden como la serpiente de la presa.

7. Habitúate a cuidarte: cada cosa que te haga sentir bien, debes practicarla desde la moderación, cada cosa que te haga sentir mal, debes rechazarla sin moderación. El cuidado de uno mismo nos hace inaccesible a los estímulos negativos.

8. Acércate al fuerte: para superar la adversidad refúgiate en la compañía del fuerte, si quieres superar al huracán, solo la resistente caverna te refugiará, las ramas del árbol no son un buen lugar donde esconderse.

9. Considera las posibilidades: aprende a descubrir que debes cambiar y que debes mantener, se objetivo en tu elección, recuerda que en ocasiones las piedras no están el camino, residen en tus sandalias.

10. Saca el mal de tu cabeza: una excelente forma de extirpar el mal de tu cabeza es escribiendo aquello que te deprime, será el papel el que albergue ahora tus desgracias, puedes utilizar un blog, una red social o una simple hoja de papel, empieza sacando aquello que tienes dentro al exterior.

Recuerda, solo pueden vencerte si consiguen horadar tu espíritu y tu mente, haz de ellos una sólida fortaleza inaccesible al mal.

(Fuente: MundoDesconocido)

2 comentarios:

  1. NO TE RINDAS (poema de Marios Benedetti vinculado a la resilencia):

    No te rindas, aún estás a tiempo
    de alcanzar y comenzar de nuevo,
    aceptar tus sombras,
    enterrar tus miedos,
    liberar el lastre,
    retomar el vuelo.

    No te rindas, que la vida es eso,
    continuar el viaje,
    perseguir tus sueños,
    destrabar el tiempo,
    correr los escombros,
    y destapar el cielo.

    No te rindas, por favor no cedas,
    aunque el frío queme,
    aunque el miedo muerda,
    aunque el sol se esconda y se calle el viento,
    aún hay fuego en tu alma,
    aún hay vida en tus sueños.
    Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo,
    porque lo has querido y porque te quiero,
    porque existe el vino y el amor, es cierto.
    Porque no hay heridas que no cure el tiempo.

    Abrir puertas,
    quitar cerrojos,
    abandonar las murallas que te protegieron,
    vivir la vida y aceptar el reto,
    recuperar la risa,
    ensayar un canto,
    bajar la guardia y extender las manos,
    desplegar las alas e intentar de nuevo,
    celebrar la vida y retomar los cielos.

    No te rindas, por favor no cedas,
    aunque el frío queme,
    aunque el miedo muerda,
    aunque el sol se ponga y se calle el viento,
    aún hay fuego en tu alma,
    aún hay vida en tus sueños
    porque cada día es un comienzo nuevo,
    porque ésta es la hora y el mejor momento.
    Porque no estás solo, porque yo te quiero.


    Dedicado al autor del blog con todo mi más profundo afecto. :)

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  2. ... y recibido con mi más profundo agradecimiento.

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