martes, 5 de noviembre de 2013

EL MINISTERIO DEL INTERIOR REINTRODUCE LAS CUCHILLAS EN LA VERJA DE MELILLA


Es como una vuelta al pasado, a hace unos seis años. El Ministerio del Interior vuelve a colocar en lo alto de la doble verja que rodea Melilla las llamadas concertinas, es decir unas cuchillas que se entremezclan con los alambres.

Se quitaron en 2007 porque provocaban profundos cortes en las manos y piernas de los subsaharianos que trataban de entrar en la ciudad autónoma escalando la verja. Hubo protestas de ONG españolas e internacionales. Su instalación y la elevación de la verja de tres a seis metros habían costado unos 30 millones de euros.

La presión migratoria sobre Melilla, y en menor medida sobre Ceuta, en lo que va de año, similar a la de 2005, ha incitado a Interior a reintroducir unas cuchillas que el propio presidente José Luís Rodríguez Zapatero se comprometió a quitar en 2006 después de haber ordenado su colocación un año antes. Se demostró que eran lesivas para los inmigrantes. Fueron finalmente retiradas en 2007 y sustituidas por una sirga tridimensional, a veces descrita como la tercera valla.

Ahora no van a ser desplegadas a lo largo de los nueve kilómetros de valla sino en aproximadamente un tercio de su recorrido. “Se situarán en los lugares en los que se ha estudiado” se producen más saltos de inmigrantes, explicó el delegado del Gobierno en Melilla, Abdelmalik el Barkani. No desveló su ubicación exacta. Los trabajos han empezado ya y acabarán a finales de mes.

Para reforzar la verja se va a colocar además una malla metálica en la que los subsaharianos no podrán introducir sus dedos para trepar. La Guardia Civil dispondrá de un segundo helicóptero mientras que el primero ha sido equipado con una cámara térmica y un potente foco que barre de noche el territorio marroquí. El instituto armado cuenta además con dos Módulos de Intervención Rápida que se desplazan para repeler los asaltos.

La valla está dividida en tres partes y en medio se abrían dos pasillos con mallas de hierro. No provocaban heridas graves como las cuchillas a los inmigrantes pero, al caer desde arriba, la persona quedaba atrapada ralentizando su huida y dando tiempo a la Guardia Civil para llegar a la detención.

Colocadas las cuchillas arriba, Interior ha decidido despejar y vaciar los pasillos de estas mallas metálicas para que los agentes puedan "desplazarse y circular libremente ante cualquier posible avalancha", explican.

En Ceuta, donde se ha producido muchas entradas por mar, está previsto prolongar el espigón para dificultar el acceso a la playa donde llegan a nado. Como esa obra lleva tiempo es posible que se instale provisionalmente un pantalán flotante que cumpla la misma función.

Los responsables de los sindicatos policiales UFP, CEP y SUP entienden que la malla ‘antitrepa’ y la concertina son dos elementos más en el perímetro fronterizo, pero coinciden en que no evitará que los inmigrantes intenten saltarla.

La instalación de la malla ‘antitrepa’ y la concertina en los tramos “sensibles” de la valla fronteriza no termina de convencer a los responsables de los sindicatos de Policía. La UFP, el SUP y el CEP entienden que son elementos que se suman a los existentes para evitar que los inmigrantes intenten saltar la valla para entrar en Melilla, pero desconfían de ese efecto disuasorio, pues opinan que los inmigrantes continuarán intentando saltar. También coinciden en que la concertina es un elemento altamente lesivo para los inmigrantes.

De hecho, el representante del CEP, Enrique Travieso, asegura que estos elementos no solucionarán el problema, pues éste se encuentra en los países de origen. Destaca la necesidad de una política, desde las instancias europeas, “seria y efectiva” que garantice que las ayudas y el dinero que se envía a estos países en desarrollo lleguen a los ciudadanos y no se queden en las clases dirigentes.

En la mejora de las condiciones de vida de los ciudadanos de países subsaharianos está la solución. Esta impresión también la comparte el responsable de la UFP, José Guerrero, quien afirma que “el dinero debe servir para mejorar la vida de los ciudadanos para que no tengan que verse obligados a emigrar”.

El Defensor del Pueblo criticó duramente la concertina en 2005, pues pone “en serio riesgo la vida y la integridad de las personas”.

(Fuentes: http://tercerainformacion.es/El País)

5 comentarios:

  1. Hola.
    Me quedo con dos frases:
    "la necesidad de una política, desde las instancias europeas, “seria y efectiva” que garantice que las ayudas y el dinero que se envía a estos países en desarrollo lleguen a los ciudadanos y no se queden en las clases dirigentes"
    y
    "el dinero debe servir para mejorar la vida de los ciudadanos para que no tengan que verse obligados a emigrar"
    ....
    Me veo en poco tiempo saltando yo y muchos otros la valla para salir de este pais...
    Mundo de locos....
    Un saludo

    ResponderEliminar
  2. Si no intentaran entrar ilegalmente, no les pasaría nada. Si quieren forzar la entrada en un país, que no es el suyo, que se atengan a las consecuencias. A mí, personalmente, me parece que hacemos muy poco para evitar su intento. Claro está que las minas antipersona están prohibidas, pero no las armas convencionales y hay casos, como estos en los que es preciso usarlas, especialmente cuando son violentos.

    ResponderEliminar
  3. Deduzco que este país es el "tuyo", por tu manera de expresarte. ¡Qué ilusión tener a Emilio Botín comentando en el blog! Porque yo vivo aquí -por un absoluto azar, por cierto-, pero hasta hoy no he podido disponer del país, al menos como lo hacen los oligarcas de la banca y las eléctricas, a quienes nadie vota pero que cortan el bacalao.

    Amigo, todos vinimos de África. Si tus antepasados llegaron primero has tenido suerte, no mérito. Piénsalo despacio, y piensa también en quiénes son los violentos y quienes las víctimas.

    ResponderEliminar
  4. Yo piensos que si no se estuvieran intentando pasar ilegalmente no les sucedería esto, ellos lo buscan, este problema también lo causa el gobierno por no devolverlos en caliente, ya que ellos saben que cruzando la vaya ya se quedan, si se les devuelve de inmmediato se les desalentaría cruzar lo mismo que las pateras

    ResponderEliminar
  5. Si las mujeres maltratadas fueran sumisas, tampoco recibirían tantos golpes. O si dejáramos a los políticos robar más del dinero público, no estarían tan expuestos a sobornos de empresas privadas. ¡Enhorabuena por tu lógica (tan defectuosa como tu ortografía, se escribe "valla" y no "vaya")!.

    ResponderEliminar