viernes, 22 de noviembre de 2013

EL ASESINATO DE KENNEDY, UN GOLPE DE ESTADO ENCUBIERTO (1ª parte)


Coincidiendo con el quincuagésimo aniversario del magnicidio que puso fin a la vida de John F. Kennedy, el presidente más joven elegido para dirigir los E.E.U.U., da comienzo la publicación en el blog de la que tengo por la más completa reseña del magnicidio publicada en la Red (al menos, de cuantas he manejado, y puede creer el lector que han sido numerosísimas). Junto a ella iré publicando diversos videos y material gráfico que completa la imagen de un golpe de mano de la derecha norteamericana más reaccionaria en defensa de unos intereses que veían amenazados por la decidida voluntad de JFK de inaugurar una nueva era de paz y prosperidad tras los paranoicos años de la guerra fría y el chantaje nuclear, un sueño que la emboscada de Dallas frustró de forma irreversible.





A MODO DE INTRODUCCIÓN

He escrito este trabajo con un único fin: el de aportar a los interesados y a los no iniciados un resumen compilado del asesinato de John Fitzgerald Kennedy. Debo decir que lo hago desde un punto de vista "crítico", ya que los datos aquí recogidos se fundamentan principalmente en las evidencias y los datos aportados por otros investigadores, como Jim Garrison. No aporto ningún dato nuevo, obviamente, sino que me limito a compilar los ya existentes, los más interesantes, a mi modo de ver, para tener un aceptable nivel de conocimiento sobre el tema.

Al final de este trabajo aporto también alguna documentación de utilidad para los que quieran conocer más en profundidad el asesinato. Así mismo, para los que quieran saber más les recomiendo la invevitable visita a internet, que hoy en día aporta numerosa información, así como documentos gráficos que en gran medida han sido utilizados aquí también.

1. BREVE RELATO DE LOS HECHOS

El 22 de noviembre de 1963 a las 12.30 minutos exactamente el 35ª Presidente de los Estados Unidos, John Fitzgerald Kennedy caía asesinado en la Plaza Dealey de Dallas, Texas. Kennedy había viajado a Dallas como escala de su gira electoral para las presidenciales de 1964 y la idea de realizar un viaje en limusina descapotable a través de una ciudad tan hostil a Kennedy como era Dallas, en un país donde cualquiera puede comprar un arma no parece la mejor idea para proteger a un presidente. Pero así fue.

Hay que decir que Dallas en 1963 era un bastión republicano con una gran influencia de los sectores de extrema derecha ( se daban cita en la ciudad asociaciones extremistas como la John Birch Society, o los Minutemen, así como otros grupos de presión). En los días anteriores a la visita habían sido repartidos por la ciudad más de 5000 carteles con la foto de Kennedy (de frente y de lado, como los fugitivos) con la inscripción: "se busca por traidor". Para la extrema derecha Kennedy estaba vendiendo el país a los comunistas y a los negros. El mismo día del atentado, sin ir más lejos, estos grupos, que habían caldeado el ambiente, compraron una hoja entera de publicidad en el diario derechista de la ciudad, el Dallas News, en la que se criticaba duramente al presidente. Tal era el clima de tensión que el jefe de polícia de la ciudad, Jesse Curry, apareció en televisión la misma mañana del 22 de noviembre para hacer un llamamiento al civismo.

También hacía poco tiempo que el representante norteamericano en la ONU, Adlai Stevenson, había sido agredido en Dallas por grupos de ultraderecha en el día de las Naciones Unidas, porque acusaban al gobierno de EEUU de haberse vendido a la ONU, "instrumento de los comunistas".

Volviendo al día del atentado, la comitiva no debía pasar debajo del Deposito de Libros desde donde supuestamente disparó Oswald contra el presidente, sino que debía continuar por la calle Main hacia el puente del Pontchartrain (ver dibujo). La ruta de la comitiva, empero, fue modificada la noche anterior y no queda claro quien tuvo la máxima responsabilidad en esto, si el servicio secreto o el alcalde de Dallas, Earle Cabell, que era hermano del ex-vicedirector de la CIA James Cabell, cesado por Kennedy tras el fracaso de Bahía Cochinos.

Este dato es importante porque los diarios de Dallas, en su edición matinal, señalaban la dirección inicial del cortejo y no la modificada, lo que indica la nocturnidad y la sospechosa actitud con la que se había cambiado la ruta. ¿Es esto una casualidad?. Parece extraño que el Servicio Secreto (SS) encargado de la protección presidencial, así como el FBI y la Policía de Dallas, pasaran por alto las más elementales medidas de seguridad que incluían un viaje en un vehículo totalmente descubierto, un cambio temerario de ruta, la inexistencia (según declara el SS en la Comisión Warren) de agentes en toda la Plaza Dealey, la no vigilancia sobre numerosas ventanas abiertas durante todo el trayecto, etc.

Los propios manuales del Servicio Secreto concernientes a la protección presidencial en los itinerarios indicaban el peligro de pasear al presidente en un vehículo descapotado por una ciudad tan hostil. En caso de haberse realizado, como se hizo, debería haber habido decenas ( y hasta cientos) de agentes de seguridad y del Servicio Secreto apostados en los puntos estratégicos del cortejo, como sucedía en todos los viajes presidenciales. Es inaudito que no hubiera ni un solo agente en toda la plaza y que el vehículo realizara aquellos giros tan raros ( de Main Street a Houston y de Houston a Elm) cuando podía haber hecho ese trayecto en línea recta solo por Main. Estos giros, que no estaban previstos en el plan inicial, provocaron el descenso de la velocidad de la limusina y, por tanto, convirtieron al presidente en un blanco fácil ( los manuales y prácticas del SS indicaban que cualquier curva o giro que hiciera la caravana presidencial en cualquier ruta debía ser inspeccionada y asegurada por la presencia de agentes).

A todo esto hay que unir un factor importante. Según la Comisión Warren, Oswald, un comunista convencido, procastrista, ex-desertor en la URSS, había sido el único asesino, disparando tres tiros contra el presidente desde el 6º piso del Almacén de Libros. Pero, si así fue, ¿cómo puede ser que la CIA, el FBI, el SS y la Policía de Dallas permitieran que la comitiva pasara a 12 Km/h sin protección debajo de la ventana del mayor "comunista" de Dallas? ¿Cómo puede el FBI reconocer ante la Comisión Warren que Oswald no había sido sometido a vigilancia antes y durante el viaje presidencial?.¿Porqué Jesse Curry, jefe de la policía de Dallas, aparece en televisión pocas horas después del atentado diciendo que tiene constancia de que el FBI tenía controlado a Oswald y minutos después se desdice públicamente?.

En plena guerra fría, se podían contar con los dedos de una mano los desertores norteamericanos emigrados a la URSS y después retornados a EEUU. Menos todavía los que después llevaron una actividad política supuestamente procastrista en Nueva Orleans. Y se entiende mucho menos que nadie en la Comunidad de Inteligencia norteamericana vigilara a Oswald.

Pero esa es la clave de todo el asunto, el elemento que contradice los argumentos de la Comisión Warren (CW): Oswald, como veremos después, no fue jamás un comunista.

Pocos segundos después del atentado, decenas de testigos en la Plaza Dealey corrieron hacia el montículo de hierba desde donde habían oído disparos. La policía de Dallas realizó varias detenciones de vagabundos sospechosos, pero lo curioso del caso es que ninguno de ellos ingresó en comisaría para una simple identificación. Acababa de ser asesinado el presidente y esos sospechosos desaparecieron. No fueron identificados ni interrogados.

Pero, ¿cómo sabemos de estas detenciones? Por varios fotógrafos de Dallas, que tomaron instantáneas (que nunca fueron publicadas) de esos sospechosos. Tampoco la CW hizo nada con ellas, ni se preocupó por identificar a los detenidos.

El presidente ingresó cadáver en el Hospital Parckland Memorial de Dallas pocos minutos después del atentado e inmediatamente el vicepresidente Johnson ordenó que la limusina, manchada de sangre y llena de pruebas, fuera limpiada por los agentes del SS en el aparcamiento de ambulancias del hospital. Resulta desconcertante que la máxima preocupación de Johnson 10 minutos después del asesinato de Kennedy fuese limpiar el coche, no sólo por lo absurdo de la premura, sino también por lo escandaloso de eliminación de pruebas que podían ayudar a esclarecer el caso.

Los médicos de Dallas que examinaron el cuerpo determinaron que la bala que Kennedy había recibido en el cuello era una bala entrante, realizada de frente y que, por tanto, más tarde entraría en contradicción con la teoría oficial de la CW. Legalmente, según la Constitución y las leyes del Estado de Texas, la autopsia debía haber sido realizada en Dallas, pero de repente estalló una discusión entre los médicos del Parckland y el SS sobre la custodia del cuerpo. Entre empujones, en medio de una sonada pelea, los hombres del Secret Service tomaron el cadáver por la fuerza y lo embarcaron en el Air Force One (avión presidencial) rumbo a Washington, para realizar allá la autopsia oficial. Cabe recordar que en el trayecto se produjo la toma de posesión al nuevo presidente Lyndon Baines Johnson y fue en ese momento, durante 20 minutos, el único instante en el que Jacqueline Kennedy se separó del cuerpo de su marido. Esto será relevante, como veremos más tarde.

(Plano del itinerario real de la caravana presidencial 22/11/63)

La autopsia oficial se efectuó en el Hospital Naval de Bethesda, cerca de Washington. Los tres patólogos que realizaron la autopsia, dirigida por James Humes, eran cirujanos militares sin experiencia en heridas de arma. Veremos cómo el resultado de la autopsia en Bethesda contradice y altera las declaraciones de los médicos de Dallas, los primeros en examinar las heridas.

(Agentes del Secret Service limpiando la limousine en el parking de ambulancias del Hospital de Dallas. Tan solo han transcurrido escasos minutos del atentado y ya se están alterando y borrando las pruebas).

Pero volvamos a Dallas. Pocos minutos después del atentado, a eso de las 12.41 la policía de Dallas transmite a sus agentes una descripción de un sospechoso que podría haber sido el autor de los disparos. Se trata de un hombre joven, de unos 30 años, 1’80 de altura y pelo moreno liso. Según la CW esta descripción concuerda con Oswald y fue comunicada a la policía porque era el único empleado que faltaba del Depósito de Libros. Esto es falso, porque faltaban realmente más, pero es igual: Oswald hacía tiempo que había sido señalado como cabeza de turco por una mano oscura, y todos los elementos empezaban a concatenarse en su contra.

A las 12.45 Oswald llegó al apartamento que tenía alquilado a Aerlene Roberts, quien declaró en la CW que mientras Oswald se cambiaba de camisa vio un coche de policía llamar dos veces con el claxon, como una señal, mientras esperaba en la puerta de la casa. Oswald abandonó la casa y unos dos minutos después, a un kilómetro y medio de allí, se produjo el asesinato del policía de Dallas, Tippitt, que según la CW había sido obra de Oswald. Según la versión oficial, Tippitt, alertado por la descripción del sospechoso dada por radio, se topó con Oswald y le pidió que se identificara. Oswald accedió pero mientras Tippitt bajaba del coche, Oswald efectuó cuatro disparos contra él, asesinándolo al instante. Hay, empero, varios elementos que cuestionan todo esto, pero lo veremos más tarde.

Lo cierto es que Oswald, asesino o no de Tippitt, continuó caminando hasta un cine donde entró sin pagar la entrada, pese a que tenía más dinero en el bolsillo de lo que valía la entrada. Un zapatero del lugar, alertado por la extraña apariencia de Oswald y por el hecho de que éste hubiera entrado sin pagar, llama a la policía de Dallas y en poco menos de dos minutos aparecen doce coches patrulla. En la calle ya hay gente jaleando contra el asesino, cuando todavía no ha sido acusado de nada. Se le detiene, pues, sin acusación y se le lleva a la comisaría central de Dallas. A las cuatro horas, cuando se le está interrogando todavía, los medios de comunicación ya empiezan a culparle del asesinato, y sacan a relucir su pasado comunista y procastrista. La teoría del loco comunista solitario había comenzado.

Doce horas después de su detención acaba el interrogatorio. Oswald no ha contado con un abogado y los agentes de la policía de Dallas y del FBI que han realizado el interrogatorio no han tomado nota de las declaraciones. Esto es espectacularmente escandaloso, y más en un país como EEUU donde los casos judiciales son tan estrictos en este aspecto, puesto que cualquier declaración de un acusado, ¡y más el del supuesto asesino del presidente!, no tiene validez si no se acompaña por un abogado y un declaración firmada. ¿Cómo se les pudo escapar algo tan importante? ¿ Con qué elementos pretendían inculpar a Oswald del asesinato de Kennedy si habían cumplido tamaña ilegalidad? Muy fácil, Oswald debía callar para siempre … sabía demasiado y una declaración del cabeza de turco daría al traste con la trama.

48 horas después de su detención, el domingo, Oswald fue trasladado a la Prisión de Dallas para "una mayor protección", puesto que se habían recibido amenazas de muerte contra él. Mientras era escoltado por la policía de Dallas, un hombre sale de la multitud de periodistas e impunemente asesina a Oswald ante los ojos de todo el mundo. Con la muerte de Oswald se cierra la boca el mayor implicado y desaparece en gran medida la posibilidad de aclarar el caso. ¿Quién era Jack Ruby, el asesino de Oswald?. Pronto lo veremos.

(Fuente: http://www.mdvnet.com/Kennedy/)

2 comentarios:

  1. la familia de kenedy no ha dicho nada si hubiese sido una conspiracion?

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  2. Y si hubieran dicho algo, ¿crees que sus declaraciones hubieran llegado al público? JFK fue asesinado en el 63, Robert en el 68, Ted fue neutralizado con el extraño incidente de Chappaquiddick en 1969 y John John fue víctima de un "accidente" mortal en 1999. Si alguien cree que todo esto es casualidad se lo debería hacer mirar. La familia del 35º presidente está vetada por la Élite, y hay una razón para ello, de la que hablaré en posteriores entregas de esta serie.

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