martes, 22 de octubre de 2013

IKER JIMÉNEZ: "EL SISTEMA EDUCATIVO PREMIA EL AUTOMATISMO"


Ha ocurrido algo que me ha hecho recordar historias y pensar sobre algo que está de plena actualidad. El compañero Luís Miguel Domínguez me ha preguntado si yo era Licenciado en Ciencias de la Información, ya que él conocía a muchas personas que son puramente autodidactas. Y yo también conozco a mucha gente así y además es algo que valoro muchísimo, y creo que los grandes profesionales son los que se han hecho a sí mismos. Pero le he contestado la verdad, yo soy Licenciado dese 1997 y nunca repetí ningún curso aunque no fui nunca buen estudiante. No me gustaba cómo estaba estructurado eso, y quizá encuentre la complicidad de muchos de ustedes.

He recordado de inmediato tantas y tantas horas que, sinceramente, para mí son horas tiradas. Eso de aprender de memoria ante el posible castigo en forma de una nota, el no tener pasión por aprender y acumular conocimiento sino hacerlo de la forma más brusca poco antes de examen, etc. Porque así he sido yo, y creo que muchos, para seguir estando en el sistema. Qué poco tiene que ver esa forma de estudiar que se ha implantado en todo el mundo. Hay que pensar si hay alguien detrás de todo esto.

No se motiva al alumno, y menos ahora, ya que del 1997 a ahora ha habido un gran salto y estamos en un mundo completamente cambiante, en transformación. Sin embargo, da la impresión que las formas de dar la información en la mayoría de los casos, aunque hay profesores extraordinarios y te hacen aprender, no valen y se estudia a última hora y después se olvida todo. Yo pensaba en mis años de estudiante, tanto del Bachillerato como de la Facultad, que había algo que no encajaba. Que si a mí me apasionaba el periodismo, había muchas cosas que no me interesaban.

Más tarde y con la edad, mi interés ha sido autodidacta. Y muchas cosas que leí en su época que me sonaban a chino y no me interesaban nada, ahora me interesan mucho y comprendo que son esenciales. He leído una entrevista de David Perkins, autor de ‘Proyecto cero’, que es empezar de nuevo. Empezar el sistema educativo de cero. Perkins es investigador de Harvard y está convencido de que en el mundo de hoy, enseñar cómo se ha enseñado no tiene mucho sentido. Esto es porque se premia el automatismo, el pasar unos baremos y no interesarse de verdad y no incorporar conocimientos.

Perkins contaba al diario ‘El Mundo’ anécdotas como que se dedique tanto tiempo a que a niños de una determinada edad aprendan a hacer una raíz cuadrada cuando probablemente la inmensa mayoría no va a necesitar jamás hacer una. Y sin embargo no se enseñe prácticamente las estadísticas y porcentajes que vemos en los periódicos y que tienen que ver con nuestra vida. Perkins plantea un sistema nuevo mucho más intuitivo y con cosas que de verdad tienen que ver para la vida que estamos viviendo.

Esta vida no es la del siglo XVIII cuando se empezaron a implantar estos planes de estudio. En el tema de cómo se está educando hay mucha batalla interna y mucha cuestión por internet muy interesante. Por ejemplo, grupos de profesores de América y España que promueven el fenómeno de ‘La educación prohibida’. Algunos de ellos salieron del sistema que empleaban porque decían que con cuatro o cinco años, el 90% de los niños y niñas son un genio en potencia. Cuando pasan diez años sólo un 4%. Además, muchos niños aborrecen el aprendizaje y cuando salen de sus horas de colegio sólo quieren olvidar los libros porque les recuerda a un sistema que tiene elementos que son muy opresivos. Este grupo de profesores indagan de dónde viene el Sistema Educativo, y resulta que viene de la forma de enseñar de la Antigua Prusia y de un sistema absolutamente militarizado.

A mí y seguro que a muchos de ustedes, se nos hacían tediosas esas mañanas con diferentes asignaturas partidas por un tiempo de ocio muy breve y a continuar. El timbre que separaba clase y clase también proviene de Prusia. De Prusia se aceptó en Europa y de Europa a América y no ha variado mucho. Grandes cantidades de conocimiento comprimidas en la mente y cuando llega el siguiente examen ya te has olvidado.

Hay quien dice que o se aprende de esa forma o el cerebro se va por lo fácil y nunca ni de joven ni de mayor aprendes nada. Hay estas dos teorías aunque casi nadie habla de esto. También hay quien piensa que hay una larga conspiración para aborregar, es decir, para que nos dejen de interesar las cosas, dejemos de aprender y dejemos de preguntarnos. Que sólo busquemos la evasión cuando salimos del Sistema Educativo. Porque estamos hartos de que nos pongan notas y nos digan lo que nos tenemos que aprender. Que no nos enseñen cómo hay que entenderlo y por qué es maravilloso o no.

Entonces ves que sería una tremenda conspiración que la gente fuese herméticamente diseñada para no tener asombro. Perkins dice en la entrevista que hay que educar a los niños para lo desconocido y lo inesperado, la emoción por aprender en esta vida, de momento irrepetible, llena de cosas maravillosas que se siguen enseñando de una forma arcaica.

¿Hay una conspiración para que odiemos el aprender?

(Fuente: http://www.cuatro.com/blogs/)

5 comentarios:

  1. Hola.
    Leyendo el articulo me vino a la memoria un dia en un trabajo en el que estaba con un compañero haciendo una tediosa tarea repetitiva, como casi todos los trabajos manufactureros. Se me ocurrio, por sacar un tema de conversacion preguntarle "¿Has leido algun libro ultimamente?" y su respuesta fue "No, no me gusta estudiar". El compañero tenia sobre unos 18 o 20 años.... Es posible que si, que pretendan que las personas aborrezcan el conocimiento.
    En mi caso particular, aborrecia el colegio. El tema ese de las raices cuadradas, logaritmos... jajaja. Pero siempre me gusto aprender, lo que me atraia, lo que llamara mi atencion. Recuerdo aun en edad escolar, consultar palabras en la enciclopedia y luego quedarme un buen rato mirando otras como si fuera una revista. Podria decir que casi toda mi educacion a sido autodidacta, o, al menos, he elegido el que y de quien aprendia cosas. Por ello quizas tengo carencias en ciertas materias que no me llamaron la atencion ni me la llaman ahora.
    Es costoso recomendar alguna lectura a alguien que, aunque le guste el tema, "aprendio" a aborrecer los libros.
    Bueno, quizas simplemente todo es que gustan de que la masa no comprenda, que acepte las palabras de los "profesionales" por que ellos son los que "saben" sin cuestionar lo que dicen por no tener una "mala calificacion". jaja
    Un saludo

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  2. Hola Freibeuter.
    No puedo estar más de acuerdo con la tesis de Iker Jiménez: el sistema educativo parece vertebrado para hacer aborrecer el verdadero conocimiento. Un pueblo ignorante, sin capacidad crítica ni elementos de comparación para la realidad que vive es dócil y sumiso, que es lo que interesa al Poder. La educastración actual forma consumidores aborregados, no ciudadanos conscientes. La dichosa LOMCE que defiende ese monigote abyecto llamado Wert va en esa inequívoca línea. Pronto el mero hecho de leer va a ser un acto tan revolucionario -y clandestino- como en el mundo de "Fahrenheit 451". No sería mala idea ir realizando acciones de "resistencia civil" a base de lecturas públicas en lugares concurridos. No tardarían ni dos telediarios en prohibirlas.
    Un saludo, y gracias por comentar.

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  3. No se, a veces me asombra la inocencia y el buenismo de algunas personas. En el artículo de Iker Jimenez se encuentra la clave de todo esto cuando dice que el sistema educativo viene "de la forma de enseñar de la Antigua Prusia y de un sistema absolutamente militarizado". En esta cosa que llaman España, el sistema educativo se artículo junto a la Constitución de 1812 a través del Informe Quintana. Su objetivo no era formar personas críticas e inteligentes, sino educar, adiestrar y adoctrinar a las masas para que aceptaran la tiranía impuesta por dicha Constitución y por el consiguiente crecimiento del Estado que se produjo.

    El Poder constituido no puede permitirse que haya personas inteligentes y de calidad frente a él porque a ver si nos enteramos de una vez, Pueblo y Estado son realidades antagónicas y enfrentadas. El poder necesita destruir todo lo posible a su adversario, el Pueblo y desde el siglo XIX lo ha hecho a partir del sistema educativo que más tarde y de forma absurda y reaccionaria se vino a llamar "público".

    El problema no es la reforma educativa sino el sistema educativo en si mismo. El sistema educativo destruye a los seres humanos y los hace no solo odiar el conocimiento y la verdad, sino también la libertad.

    El Estado es lo contrario a la libertad y el sistema educativo es lo contrario a la verdad y al conocimiento. No hay que oponerse a la ley wert, sino al sistema educativo en todos sus niveles.

    Esa es mi opinión.

    Saludos.

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  4. Bienvenido a este espacio, Alberto (y gracias por identificarte). Por desgracia, tu diagnóstico no puede ser más certero. Una educación pública como remedio a las desigualdades sociales y posibilitadora de la promoción de quienes han resultado desfavorecidos en su situación de partida es una oportunidad deseable que las circunstancias han acabado por convertir en una utopía. No se si defender este enfoque es buenista o inocente, pero cederles el escenario a los cínicos y demagogos es algo que revuelve las tripas, y que no debería llevarnos a desesperar en un debate que, con todo, no está cerrado, y en el que queda mucho por reivindicar, porque el sentido común, la decencia y la verdad no necesitan de mucha alharaca, mientras que el sinsentido, la inhumanidad y el aborregamiento si no se condimentan hasta la saturación resultan indigeribles. Como decía Orwell, a veces lo que hay que defender es que, sencillamente, dos y dos son cuatro. Gracias por comentar, y un saludo.

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  5. Xandro

    La principal razón del "sistema educativo materialista", es la selección, del acto y el no acto. Elegir quien vale o no, para según que puestos laborales.

    No es el estado quien forma y selecciona a los estudiantes/trabajadores, en última instancia (el trabajador busca empleo según sus capacidades, que igual sus capacites no tienen nada que ver con todo lo estudiado).
    Eso es lo peor, no trabajar en lo que te has especializado o te gusta (eso si que desmotiva y será lo peor desde ya).

    El estado o el empresario se dedica a escoger, cual vale (salido de la fabrica de aprendizaje, llamada escuela).

    Todos los "peor elegidos/actos" (capacidad de memorización y calculo) irán por su propia cuenta a trabajos menos deseables o desfavorecidos.

    Con lo cual, el estado no elige ni educada, según la capacidad del individuo. Casi lo dejan a selección natural (tu eliges) cuanto terminas la edad de aprendizaje; que ni eso, porque este sistema no crea empleo, sino que lo destruye (cuando le interesa).

    Es entre los 4 y los 7 años, cuando hay que valorarla capacidad del crio y por donde llevarlo. Porque claro esta, el principal fallo del "sistema educativo materialista" es educar a todos "lo mismo". En ese caso es cuando unos son más o menos actos.

    Con lo cual, el estado no educa, no sabe y no le interesa. Lo principal es autoseleccionar y separa el valido del no valido (empleos por categorías y cotizaciones). Al final el proceso de fabrica "materialista doctrinal" sigue hasta la fecha de jubilación.

    El estado tiene que fermentar la motivación (por todo) y las ciencias; primordial al inicio es, educar ética y filosofía, desde los 6 o 7 años, acompañado de las ciencias. Indagar y fomentar por separado a cada niño, no lo mismo para todos, actos si o no para lo mismo.

    La selección y la educación del menor, ya se planteo en Francia durante el siglo XVIII, se pensó en la educación critica y libre del individuo, pero eso jamás se ha implantado en masa, supondría limitar o eliminar las clases pudientes.
    Por algo se elimina siempre la parte histórica que no interesa (censura), la educación no es para pensar, ser critico y resolver dudas o problemas, la educación es doctrinal (eclesiástica/religiosa) no salirse de unas pautas, que pongan en duda lo dicho por otro o por el sistema establecido (por eso las ciencias, no tienen nada de ciencia, todas compuestas de ecuaciones, leyes y teorías sin concordancia entre si).

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