viernes, 2 de agosto de 2013

LAS MENTIRAS DE RAJOY EN SU COMPARECENCIA SOBRE BÁRCENAS


Antes de regresar a unas vacaciones (en el sentido formal, pues llamar trabajo a lo suyo es hipérbole) cuya finalidad principal es dar tiempo para que el ciudadano olvide y no exija el cese fulminante de un gobierno indigno e incapaz, el presidente del estercolero patrio ha comparecido para transmitir la falaz imagen de que todo está en orden, que aquí el único culpable de "algo" es el que recogía las dádivas, cohechos y sobornos que luego se repartían entre todos (¿cómo pretende ser inocente de "eso"?) y que España va bien ... hacia el abismo, evidentemente.

Lo triste no es que este pájaro tome a los ciudadanos por gilipollas. Lo triste sería que acertase.

A continuación, cita a cita, las verdades que el señor del tinte cantoso ha pretendido esconder tras cada una de las falacias (a las que los lerdos habituales harán la ola) que ha proferido en su comparecencia.


Después de la apoteosis del ladrillo, la del cemento:
perfil izquierdo del mayor embustero de la derecha.

Mariano Rajoy: “No es la primera vez que hablo de esta materia. Ya lo hice en una comparecencia abierta para todos los españoles a principios del pasado mes de febrero”

Falso. Aquella “comparecencia abierta para todos los españoles” fue su famoso discurso a través de una pantalla de plasma. En aquella ocasión, ni siquiera se atrevió a pronunciar la palabra “Bárcenas” ni tampoco quiso cuestionar la actuación de su extesorero, a pesar de que ya entonces habían aparecido sus millones en Suiza.

“En numerosas ocasiones y en diversos escenarios se me ha preguntado sobre el mismo. Otra cosa es que mis explicaciones no gusten.”

Falso. El problema no es que sus explicaciones no gusten. El problema es que no ha dado ninguna. Decir “la segunda ya tal” no es dar explicaciones. Decir “todo es falso salvo algunas cosas” no es dar explicaciones. Manipular las pocas preguntas que permite a la prensa para poder leer un papel como respuesta no es dar explicaciones. Y comparecer ante los diputados como ha hecho hoy, sin permitir un debate parlamentario más fluido y evitando a cambio la habitual rueda de prensa de verano no es dar explicaciones.

“No comparezco por ninguna otra razón, Señorías, y mucho menos porque me inquiete en lo personal esa irreflexiva Moción de Censura, de la que hablaré luego y que yo tendría especial gusto en debatir, si ello fuera gratuito para España. “

Radicalmente falso. Su intención inicial fue irse de vacaciones sin acudir antes al Congreso; por eso su partido rechazó las peticiones de otros grupos para que hablase allí. Solo lo ha hecho después de que la oposición amenazase con una moción de censura para obligarle a comparecer, después de que la prensa internacional cuestionase sus silencios y después de que sus propios votantes den más veracidad a la palabra del convicto Bárcenas que a la suya.

Minuto de silencio, único momento libre de mentiras

“Ésta es una historia que comenzó hace más de cuatro años, a principios de 2009, cuando, un buen día, nos enteramos de que al tesorero del Partido Popular lo habían imputado por el llamado “caso Gürtel”.

Falso. Esta es una historia que comenzó mucho antes, hace más de dos décadas, cuando el caso Naseiro quedó cerrado en falso y el PP echó al jefe pero mantuvo en el puesto a los demás hombres de la tesorería, incluido Luis Bárcenas. ¿O es que acaso el presidente del PP, que lleva lustros en cargos de dirección, quiere hacernos creer que no sabía absolutamente nada sobre cómo funcionaba la financiación de su partido?

“El juez Garzón, que era el instructor, acusaba al señor Bárcenas de haber cobrado comisiones ilegales. Poco después supimos que la operación judicial había venido acompañada de una cacería en la que, entre otros, participaron el juez instructor y el entonces ministro de Justicia, que tuvo que presentar la dimisión por este episodio.”

Falso. El ministro de Justicia dimitió por cazar sin la licencia adecuada para la comunidad autónoma en la que estaba, no por coincidir en público –junto con decenas de personas más– con el juez Garzón. Si Bermejo quisiera conspirar con Garzón habría hecho lo que ha hecho el actual ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, que se ha reunido en secreto con uno de los abogados de los procesados en la Gürtel.

“Estaba muy reciente un episodio en el que una persona que hoy, con toda justicia, se sienta en el banco azul, el ministro de Industria, Energía y Turismo, había experimentado en carne propia una injustificada persecución por acusaciones que después se revelaron como totalmente falsas.”

Absolutamente falso. Las acusaciones contra el ministro José Manuel Soria no se relevaron falsas. Lo que pasó fue algo muy distinto: que el presunto delito de cohecho había prescrito.

¿SMS? ¿Qué es un SMS?
“Aún bajo el anterior Gobierno, en julio de 2011, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid archiva la causa contra él y en octubre de ese mismo año ratifica el archivo.”

Cínicamente falso. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid en gran medida del Gobierno de Madrid, que era y sigue siendo del PP. Además, el juez Pedreira retiró la imputación a Luis Bárcenas después de innumerables presiones por parte del PP, tras varias gestiones de su intermediario, el abogado Trías Sagnier, y bajo la solapada amenaza de acabar como Baltasar Garzón por no haber rechazado las escuchas en prisión que sirvieron para sacar de la Audiencia Nacional al juez que destapó la Gürtel.

“Cuando tras varios recursos sobre la competencia del Tribunal el sumario vuelve a la Audiencia Nacional, el instructor en ese órgano jurisdiccional, en marzo de 2012, decide reabrir la causa contra el ex tesorero. Es decir, bajo el Gobierno anterior se archiva la causa y bajo este Gobierno se le vuelve a imputar.”

Falso. No fue el juez: fue la sala. Y lo hizo porque las evidencias eran palmarias, como después se demostró.

“La Justicia ha actuado en este caso sin interferencia alguna del poder político.”

Desvergonzadamente falso. Las presiones del PP sobre el caso Gürtel han sido innumerables y bastante obvias. No solo sacaron de la carrera judicial al juez Garzón, después de cuestionar a cada paso su investigación. No solo presionaron al juez Pedreira hasta que retiró la imputación a Luis Bárcenas. No solo se personaron como acusación popular en el caso para, desde dentro, torpedear la investigación e intentar que la justicia retirase las acusaciones contra el extesorero. No solo cambiaron al fiscal en cuanto llegaron al poder, y también a la cúpula antifraude que investigaba el caso. No solo el propio Rajoy llamó por teléfono al presidente del CGPJ para interesarse por el caso un día antes de que Barcenas acudiese a testificar. Es que las “interferencias” continúan hoy para apartar del caso al titular del juzgado número cinco, Miguel Carmona.

“Di crédito al señor Bárcenas, Señorías. Era una persona de confianza en el partido. No fue tesorero más que un año, pero desde mucho antes había tenido responsabilidades importantes como gerente.”

Falso. Luis Bárcenas estuvo oficialmente como tesorero un año, pero extraoficialmente continuó llevando las cuentas del PP un año más..

"Yo creía que ...", la expresión que nadie inteligente usa.
“Creí en su inocencia. Lo hice hasta el momento en que, a los cuatro años de iniciadas las investigaciones, llegaron datos que confirmaban la existencia de cuentas millonarias en Suiza, no declaradas a la Hacienda Pública, a nombre del señor Bárcenas.”

Probadamente falso. El apoyo de Mariano Rajoy a Luis Bárcenas no terminó cuando el presidente supo de sus millones en Suiza. El Gobierno tuvo noticia de esas cuentas a finales de noviembre de 2012 y el extesorero siguió con secretaria, despacho, coche oficial, sueldo y abogados pagados por el PP hasta que se fue de la lengua, y aparecieron sus papeles en El País. Es más, al día siguiente de que se publicase en prensa los detalles sobre la cuenta en Suiza, Mariano Rajoy siguió mandando abrazos y su apoyo por SMS a Bárcenas. “Se fuerte”, decía Rajoy.

“¿Me equivoqué al confiar en una persona inadecuada? Sí. Cometí el error de creer a un falso inocente, pero no el delito de encubrir a un presunto culpable.”

Rotundamente falso. Las maniobras para proteger al presunto culpable siguieron después de aparecer el dinero en Suiza. Y también es falso que Rajoy encubriese a un falso inocente. Solo aplicó el protocolo del partido, lo mismo que sigue haciendo, por ejemplo, con Carlos Fabra.

“¿Se han pagado sueldos? Sí. ¿Se han pagado remuneraciones complementarias por razón del cargo? Sí. ¿Se han pagado anticipos o suplidos a justificar por gastos inherentes al desempeño del cargo? También, como en todas partes.”

Falso. En “todas partes” no se pagan esos “suplidos a justificar por gastos inherentes al desempeño del cargo” que el resto del país llama sobresueldos. La mayor parte de los partidos no pagan sobresueldos a sus cargos públicos. Lo normal en muchos de ellos es justo lo contrario: que los cargos públicos aporten un porcentaje de su sueldo al partido, en vez de duplicar o triplicar el sueldo público gracias al partido (cuyo dinero es también público). La diferencia es que no todos los partidos, o casi ninguno, nada en la abundancia, como el PP.

“Declarar los ingresos privados a Hacienda ya es una responsabilidad individual. De eso, ni el señor Bárcenas ni nadie que no sea la Hacienda Pública sabe nada”.

Falso. No se sabe “nada” porque sus principales dirigentes han incumplido un compromiso que el propio Rajoy asumió: mostrar sus declaraciones de la renta. Y pagar en negro es un delito doble: del que no lo declara y del que lo utiliza.

¿Cuántos meses durará aún esta rémora?
“Mis declaraciones de renta y de patrimonio de los últimos diez años están a la vista de todo el mundo, Señorías, y me parece que tienen bastante más valor que un renglón escrito al vuelo en un papel arrugado".

Una vez más, falso. Lo que el presidente define como “un renglón escrito al vuelo en un papel arrugado” es una prueba sometida a investigación judicial en la Audienca Nacional. Y los peritos que han evaluado esa prueba han concluido que el papel es original y que se escribió a lo largo de 20 años. Además, gran parte de los “renglones” están avalados por otra documentación, empezando por las propias cuentas oficiales del PP depositadas en el Tribunal de Cuentas.

“Lo que sí sabemos es que el único hecho probado hasta hoy es el del dinero que ha aparecido en las cuentas del señor Bárcenas en la banca suiza.”

Falso. También está probado, entre otras cosas, que Luis Bárcenas trabajó durante más de dos décadas en la cocina del PP y que nunca tuvo responsabilidad directa en ninguna adjudicación ni recalificación. Y que, por tanto, es muy difícil que pudiese robar un solo euro sin la ayuda de más gente del PP.

“Ése el único hecho cierto hasta ahora, como es cierto que desde hace cuatro años el señor Bárcenas ya no es tesorero del Partido Popular y que desde hace más de tres no ostenta ninguna representación política, ni siquiera militancia en ese partido.”

Falso. El único hecho cierto sobre la relación de Luis Bárcenas y el PP que hasta hace solo cuatro meses cobraba el segundo sueldo más alto del PP. No está mal, para no ser siquiera militante.

“Dejemos que los jueces trabajen, Señorías. Una vez que la especie está lanzada, lo único sensato que se puede hacer no es agitarse, ni amplificarla, sino dar tiempo a que el juez resuelva lo que proceda.”

Falso. Lo único sensato que se puede hacer es dimitir.


Ignacio Escolar
(Fuente: http://www.eldiario.es/)

¡Osssshea, que no cuela!

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