lunes, 5 de agosto de 2013

INDULTO REAL A UN PEDÓFILO REINCIDENTE


Lo que los analistas han dado en llamar "relación privilegiada" de España con Marruecos ha dado lugar a un episodio vergonzante por el que, como es habitual en estos pagos, nadie asume la menor responsabilidad.

Para celebrar la reciente visita del monarca español a Mohamed VI, el rey marroquí ha otorgado el indulto a 48 españoles presos en las cárceles del país. Entre ellos se halla Daniel Fino Galván, condenado a 30 años de cárcel por abusar de once niños de entre tres y quince años y filmarlo. Este delincuente podrá volver a España y recomenzar su "hobbie" con total libertad.

¿Por qué ha intermediado el Rey Juan Carlos en favor de este criminal? El digital marroquí Lakome informa de que el sujeto en cuestión había trabajado para los servicios secretos españoles. Y los seguidores de este blog ya conocen las razones por las que el Rey no le negaría una gestión al CNI.

El tal Daniel Fino (la identidad "Daniel Galván Viña" con que los periódicos se refieren a él no es más que la que le asignó en su día el CNI) es un espía nacido en Basora que habla francés, inglés y árabe clásico, entre otras lenguas, y al que los servicios secretos españoles han "nacionalizado" por los servicios prestados, suponemos que en Irak. En Marruecos se le ha hecho pasar por "profesor de Universidad jubilado", aunque como se ve, sus intereses van hacia edades más tempranas que las de los estudiantes universitarios.

Con el pasaporte caducado, una vez excarcelado tenía preparado por el CNI un salvoconducto para salir inmediatamente de Marruecos, como así ha sido. Mientras algunos presos incluidos en la "lista de Juan Carlos" no han podido abandonar la cárcel por que no han pagado la multa que se les impuso junto con la condena, a este tipo los fondos reservados -nuestros impuestos- le pagan sus servicios (o sus silencios) a tocateja.

Lo que no se da en ningún caso es falta de lógica en todo este asunto. La "doctrina González", que establece que el Estado se defiende en las cloacas, lleva a que el Ministerio del Interior se cuide bien de contratar a personajes deleznables, como el sádico indultado o el ultraderechista Emilio Hellín, asesino de Yolanda González y luego contratado por la seguridad del Estado como experto en telecomunicaciones. Frente al clásico "Roma no paga traidores", España remunera -y muy bien- a los criminales.

En el lado marroquí, las únicas explicaciones del caso han sido dadas a porrazos por los antidisturbios, al reprimir con saña a los manifestantes que, como en otras ciudades del reino alauita, protestaban por la medida ante el Parlamento de Rabat. La "profesionalidad" de la policía marroquí no ha respetado ni a familias ni a periodistas. ¡Cristina Cifuentes debe estar babeando de envidia!

 
Desde esta entrada, mis felicitaciones a la Casa Real por no molestarse en disimular su falta de escrúpulos a la hora de hacer prevalecer la razón de Estado. Total, las arcadas que le despierte a las personas decentes esta burla a la Justicia a las ya se les pasarán.

El mecanismo de indultar a aquellos a quienes el Poder debe favores es un anacronismo, pero el anacronismo absoluto que este suceso pone en evidencia es la existencia de la monarquía.

¡Qué asco de sistema!

Otro "modélico" servidor del Estado. Se ruega no hacer chistes fáciles con su segundo apellido, que con
el primero ya se ha colado una errata gorda, sustituyendo el "Hellín" de su DNI por lo que el diccionario
define como "suciedad crasa y negra creada por el humo". A veces las equivocaciones resultan poéticas.





















Post-data de última hora: gracias al clamor popular de quienes a un lado y a otro del estrecho hemos puesto el grito en el cielo Mohamed VI ha anulado el indulto concedido al pederasta. Eso sí, éste se encuentra ya fuera de Marruecos, y quien sabe si no habrá pasado de largo por España.

Es la "estrategia De Juana Chaos": razones inconfesables llevan a conceder un indulto "de tapadillo" y cuando la opinión pública se entera del enjuague y su protesta es un clamor, se anula el indulto. Todo de cara a la galería, porque entretanto el criminal beneficiado ya ha puesto tierra de por medio.

El poder pretende así salvar la cara, aunque no engaña a quienes ya conocemos sus mezquinos trucos.

En cuanto a nuestro Rey, ya se sabe, si le toca repetir la salmodia de "me he equivocado" (tan socorrido por aquí), todo arreglado.

Dios los cría ...

Quedémonos con que al menos tampoco esta vez han podido silenciar la voz de la calle.

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