lunes, 1 de julio de 2013

DEVOLVER SU EQUILIBRIO AL MUNDO


Cuenta una historia que un niño de siete años se encontraba en una playa solitaria, a primera hora de la mañana. Recogía estrellas de mar que habían quedado en la playa y las devolvía al mar.

De pronto, se le acercó un señor mayor y le preguntó:

-¿Qué estás haciendo?

El niño respondió:

-Estoy cogiendo las estrellas de mar que se han quedado atrapadas en la playa, y las devuelvo al mar, antes de que el sol de la mañana las queme y se mueran.

El señor mayor le dijo:

-¿Pero no ves lo enorme que es esta playa? Hay miles de estrellas de mar en la arena, y en todas las playas del mundo ¡millones! ¿No ves que lo que estás haciendo no sirve para nada?

El niño cogió otra estrella, la devolvió al mar, se paró, miró fijamente a los ojos del hombre y contestó:

-Ahora pregúntale a esta estrella de mar si lo que estoy haciendo no sirve de nada.

Desde aquel día, el hombre regresó a la playa cada mañana para ayudar al niño a salvar estrellas de mar.

Otras personas que estaban observando y escuchando lo que sucedía, tomaron la misma actitud. En un momento eran cientos. Se podía escuchar desde lejos como un coro que decía: Y ésta… y ésta…


Cada acto de amor que hagamos a nuestros seres queridos, amigos, compañeros de trabajo, conocidos o no, es una estrellita que devuelves al mar…

Sé que en este mundo complicado y materialista, un solo gesto de ternura y solidaridad tal vez no alcance.

Pero si nos sumamos, como en la playa, lograremos que millones de almas en este mundo puedan tener una esperanza de vida y vivir en paz.

¡¡Por favor ayúdame, hay tantas estrellitas, que si estoy yo solo, será imposible!!

(Fuente: http://cazadebunkers.wordpress.com/)

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