lunes, 29 de julio de 2013

AGENTE ANTI-DISTURBIOS FILIPINO ROMPE A LLORAR EN PLENA PROTESTA



Lo que el poder más teme es la conciencia de los hombres libres, a la que no le puede dictar qué está bien o qué está mal y a la que no puede someter a un inhumano concepto de deber que destruye la propia dignidad. Cuando la conciencia habla, los enfrentamientos se disuelven y la esencial y sagrada solidaridad humana se manifiesta. Ocurre continuamente. Esta vez sucedió en un enfrentamiento entre policias y manfiestantes que protestaban por la falta de vivienda, el desempleo y la pobreza en la ciudad filipina de Quezón, y fue recogida por la cámara de un reportero.



En un momento un manifestante extranjero empezó a reprender a un policía en la primera línea, le preguntó por qué estaba agrediendo a la gente: “¿Por qué haces esto? ¿Por qué nos haces daño?”.

El agente de seguridad se mantuvo firme: “Yo soy policía, solo estoy haciendo mi trabajo”. Dijo que se dedica a mantener la paz, y que tenía órdenes que cumplir.

Sin embargo, el manifestante extranjero siguió preguntándole. El policía no aguantó más la presión, tiró su escudo y comenzó a llorar desconsoladamente.

El extranjero seguía gritándole, pero el agente no podía dejar de llorar.

En medio del caos, dos manifestantes abrazaron al policía y le aseguraron que todo estaría bien. Una mujer lo reconfortó mientras le daba un pañuelo para que se secara las lágrimas.

Segundos más tarde, otros policías se dieron cuenta lo que estaba sucediendo y movieron a su compañero fuera de la primera línea, lejos de los activistas.

Según los medios locales, el agente de seguridad se llama Joselito Sevilla y se trataba de su primera asignación en la dispersión de manifestantes.

Algunos dirán que el gigantón uniformado no tiene estómago para este trabajo. Yo creo que tiene algo que es mucho más importante, humanidad.

RT

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