lunes, 4 de marzo de 2013

LA COMUNIDAD DE MADRID RETIRA LA SUBVENCIÓN A LA FORMACIÓN PROFESIONAL DE GRADO SUPERIOR


Pese a la promesa -más bien, la burla- electoral de no proceder a recortes en Sanidad y Educación, la Comunidad de Madrid, baluarte del PP, y que tiene plenas competencias en materia educativa, ha excluído de la orden de Renovación de Conciertos Educativos (la subvención a los centros de enseñanza) la Formación Profesional de Grado Superior, lo que supone abandonar a su suerte -es decir, a la insolvencia- a numerosos estudiantes, profesores y centros.

La Formación Profesional concertada ha venido funcionando de manera modélica en la Comunidad madrileña. Se trata de una oferta formativa altamente demandada -en Madrid el número de alumnos que solicitan FPGS supera la oferta existente-, y que facilita la colocación de aproximadamente el 80 % de quienes la cursan, por lo que es un importante generador de empleo en un momento en que el paro juvenil supera el 55 %. La aplicación, al parecer irreversible, de esta medida supondría la reducción de la oferta formativa, la pérdida de empleos docentes y la desparición de muchos centros educativos.

¿Cuál es la razón real de esta medida, más que desacertada, suicida? Facilitar a la administración el ahorro de 26 millones de euros (con algo hay que financiar disparates como EuroVegas). Eso sí, de cara a la galería, la consejera de educación, Lucía Figar, anda pregonando que lo que está haciendo es importar el modelo alemán, donde la FP es sufragada por las empresas, que asumen el 60 % de la formación mediante prácticas remuneradas en las mismas. "¡Que paguen las empresas lo que nos ahorramos nosotros!", es el sofisma que enmascara este nuevo recorte. Y es un sofisma por una sencilla razón: Alemania dispone de una infraestructura industrial altamente desarrollada, mientras que en Madrid, donde el endeble tejido industrial está conformado por Pymes (pequeñas y medianas empresas, no los gigantes germánicos), no existen empresarios que quieran -ni puedan- sufragar la "beca-salario" de 450 € al mes que la señora Figar dice que se pagará a los estudiantes. Esa cantidad puede ser una beca, pero no es un salario (el mínimo interprofesional está en 645´30 €), y enmascara la contratación de estudiantes como mano de obra barata bajo la apariencia de un empleo (uno de esos infames "mini-jobs" que constituyen la forma moderna de la esclavitud).

Para ejemplificar la "eficacia" de este engañoso modelo, los palmeros del gobierno andan pregonando un programa piloto que afecta a seis centros que han suscrito convenios de colaboración con empresas como Mercedes Benz, Siemens (ambas con una larga tradición de beneficios a costa del trabajo-esclavo durante el III Reich), Iveco (que el año pasado cerró cinco de sus plantas en Europa), Deloitte (que audita al 85 % del sector financiero español que, por cierto, ya sabemos cómo anda), o Indra (ayer mismo se conocía que prescinde de empleos externos ante la ausencia de nuevos proyectos, ¡toma innovación!).

Eso sí, la propia consejera reconoció que la medida supondrá un mayor coste para el alumno.

En definitiva, una vez más la improvisación, la mezquindad y el puro interés económico amenazan con arrasar un puntal del sistema educativo que hasta hoy funcionaba, siendo una excelente opción para acceder al mercado laboral con plenas garantías, no como la mano de obra barata y precaria que el sistema demanda. Y a ese sometimiento nuestros cínicos -y corruptos- gobernantes le llaman "formación".

2 comentarios:

  1. Yo cada día alucino más. Esto es impresionante. Pero como somos así, ovejitas inofensivas, pues hacen lo que les sale de los huevos. Ese dinero irá para el Eurovegas (nunca se terminará) y para la candidatura de Madrid 2020 (la estafa y la infamia más rentable que se ha visto jamás). Este país es un puto chiringuito de mafiosos y putas, en el que lo único que producimos son armas, apartamentos en primera línea de playa (ya ni esto), jamón, vino y fregonas. Con una sociedad, tristemente, corrompida hasta las cejas e ignorante en su gran mayoría, hipnotizada por la tecnología, el fútbol, la prensa rosa y el chunda chunda. Un pueblo (populacho) que desconoce su pasado y que está condenado padecer muchos sufrimientos (quizá se lo merezca por haberse envilecido tanto). Cada uno recoge lo que siembra. Así es, para bien o para mal.

    En mi opinión tan sólo existe una solución, quien la quiera que la haga suya, quien no, que siga la fila, pero que sepa una cosa, va directa a la cámara de gas. La solución pasa por dos elementos fundamentales, uno interior y otro exterior. El interior (a grandes rasgos) ha de consistir en lograr ser humildes, repudiar el dinero y la propiedad privada, actuar por desinterés sin importar los peligros, asumir el riesgo y la incertidumbre de la vida y tener un dominio adecuado del lenguaje y de la voluntad.

    El exterior pasa previo logro del aspecto interior, por construir en los próximos cinco - diez años iniciativas colectivas de auto abastecimiento y auto gestión de la vida. En otras palabras, regresar en los próximos años a una economía popular, de subsistencia. Esto nos llevaría a la creación de un gobierno popular, esto es, a la democracia verdadera. Una vez logrado esto, quedaría abolido (en nuestro interior y en nuestra comunidad - municipio - pueblo) el infame y usurero sistema monetario actual. Esto actuaría también como un arma contra el imperio.

    Sé que es muy difícil lo que estoy diciendo pero sinceramente, creo que es la única alternativa real en estos momentos. Tan sólo nos vamos a salvar nosotros mismos. Ningún partido, ninguna asociación o movimiento lo hará.

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  2. Si Alberto, es deprimente el panorama y ver como la gente traga y traga sin darse cuenta...

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