lunes, 21 de enero de 2013

EMPIEZA A SALIR A LA LUZ LA NATURALEZA MAFIOSA DE LOS PRINCIPALES PARTIDOS POLÍTICOS ESPAÑOLES



Estaba cantado que en cuanto se comenzase a tirar del hilo de la corrupción institucionalizada lo que iba a salir a la luz dejaría con la boca abierta a los ingenuos que todavía creen a los cínicos que proclaman que vivimos en una democracia. Ha tenido que producirse el órdago separatista de Artur Mas para que los medios oficiales comenzasen a hurgar en el clientelismo mafioso del nacionalismo catalán. A partir de ahí, estamos asistiendo a la denuncia documentada de casos que dejan a la Camorra napolitana como unos aficionados. El último (pero insisto, el festival no ha hecho más que comenzar) es el descubrimiento de que los dirigentes del partido en el poder se han estado beneficiando de sobresueldos prácticamente desde la refundación del mismo a partir de aquella Alianza Popular con la que Fraga quiso acceder a su porción del pastel político, una vez que la "modélica Transición" diseñó un aparato de Estado que lleva siendo un chollo para la clase política sin parangón en ningún lugar del planeta, dictaduras bananeras incluidas.



En caso de confirmarse, sería el mayor escándalo de corrupción de la democracia, perpetrado durante los últimos 20 años en el seno (que no teta, aunque alimente a tanto mamón) del Partido Popular.

Segun el diario "El Mundo", mientras Cascos, Javier Arenas, Acebes, y Dolores de Cospedal fueron Secretarios Generales del partido, Luis Bárcenas "distribuía cada mes sobres con cantidades entre 5.000 y 15.000 euros a secretarios ejecutivos, cargos públicos y otros miembros del aparato", con dinero negro procedente "de constructoras, empresas de seguridad y donaciones".

Esto significa, sencillamente, que tanto Rajoy como Dolores de Cospedal tuvieron conocimiento de ello. Y lo permitieron hasta 2009. Y en caso de ser cierto lo que se publica, fue poco antes de quedar destapado el caso Gürtel, cuando la secretaria general del PP se enfrentó a Javier Arenas, partidario de pagarle la defensa legal del caso Gürtel al tesorero y dejar las cosas y a Bárcenas como estaban, para terminar con unas prácticas que habrían convivido con la "derechona" desde el primer día mientras presumía de honradez y de ser látigo contra la corrupción ("El PP siempre ha reaccionado con transparencia y rigor cuando ha estado en cuestión" afirma estos días con su lamentable dicción Rajoy "el veraz").


Como si aquí no pasara nada, el PP seguirá recortado los recursos económicos de la justicia y la administración para la lucha contra la corrupción, e indultará, como hace habitualmente, a quienes hayan empleado el dinero público para llevar a cabo “proyectos libegales“. Y a los cuerpos de seguridad acusados de torturas, también. Y al carroñero de turno (perdón, Carromero) que cometa homicidios con unas copas de más al volante en plan Farruquito, también, mientras haya pagado para defenderse al buffet de abogados del hijo del ministro de Justicia, claro, o sea de los "suyos". Los cargos del partido trabajarán y mirarán por tomar las decisiones que convengan a las empresas por las cuales ficharán una vez abandonen la vida política, como Rodrigo Rato o Güemes, y pensarán en algo para que no se note que sus afiliados y familias están asaltando como vándalos los puestos de empleo público.

Podemos confiar, eso sí, en que el partido haga una investigación interna… para descubrir quién ha sido el traidor/a que ha facilitado la información al diario “El Mundo“. Puertas adentro, psicosis en la ladronera porque todos sospechan de todos: ya no se puede ni prevaricar tranquilo sin miedo a que uno de los tuyos te delate. Esperanza Aguirre, intoxicada de rencores no resueltos, es la principal candidata a “Miss Traición“, pero también los hay que sospechan de Dolores de Cospedal, esa nueva niña(ta) mimada del Club Bilderberg que sueña con ser la Margaret Thatcher de la derechona hispánica (y que, por cierto, cobra nada menos que tres sueldos del erario público, tal vez sea ésta la razón de que no necesite los complementos de sus "sobrecogedores" colegas de partido y se atreva a presumir de no haberse beneficiado de ellos). Aunque lo mismo no ha calculado bien y se le ha ido la mano sobreactuando como suele hacer en sus dramáticos montajes (veáse el ilustrador video que acompaña estas indignadas líneas).



El final de la historia lo podemos augurar desde ya: se descubre quién dio el chivatazo a “El Mundo“. No ha sido una traición individual: cinco compañeros acompañaron a Judas a confesar a la redacción del diario, según el autor de la noticia.

Las dos facciones del partido que hayan chocado en esta crisis fumarán la pipa de la paz hasta el próximo sainete y guardarán silencio puertas afuera porque al fin y al cabo de nada sirve pelear por el poder si este se pierde. Lo mismo que hicieron con el caso de los espías en la Comunidad de Madrid y hacen cada vez que a Aguirre y Gallardón les daba por imitar (mal) a Pimpinela.


Entretanto, el cáncer de la corrupción se ha convertido ya en metástasis, y el votante de a pie, que más que ingenuo es un pardillo al que engañan como a un infante, se planteará si votar "en útil" a los de la otra casa de este Hoggarts de la corrución, dado que su corta memoria habrá borrado ya el recuerdo de los casos Filesa, Faisán, Blanco, los indultos a banqueros, los chalaneos con el PP para garantizar el pago de una deuda ilegítima a costa del trabajo ciudadano, etc., etc. Como un niño, ya digo, incapaz de plantearse que con su voto se está haciendo cómplice de toda esta inmundicia. Como si no pudiera imaginarse no ser gobernado más que por una casta de mafiosos, corruptos y embusteros.

(Fuente: http://www.lasmalaslenguas.es/)

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