jueves, 27 de diciembre de 2012

EL REACTOR NUCLEAR DEL BANCO DE ESPAÑA EXPLOTA (2ª parte)


Veamos, como estos tipos disfrazados del Mortadelo de turno resuelven la situación. Los políticos pretenden que su responsabilidad en el hundimiento de las cajas de ahorro se diluya en nada y como ejemplo la más sonada: Bankia. Desde el primer momento, los responsables de economía, se aventuraron a decir que se aplicaría “el dinero que hiciera falta” para recuperar la entidad financiera. La aplicación del dinero sin límite ni tasa es más que un indicio de que lo importa es poder salirse de la astronómica quiebra por el método de chaladura de juntar varias cajas quebradas para “parir” una mayor. De este asunto de Bankia estoy preparando un artículo en el que para nada coinciden las cantidades que se dicen entregadas a este banco con las que resultan comprometidas. La diferencia es extraordinaria por lo que lo repaso una y otra vez. En definitiva, a los de la limusina no les importa el coste de reflotar Bankia ya que sólo les importa eludir las responsabilidades políticas que llevaría a las cúpulas de los partidos políticos a la cárcel. Los banqueros más de lo mismo. Pretenden continuar en sus puestos como si nada hubiera pasado y que los enormes errores cometidos por tratar de ser los más grandes cuando cada día se abrían cinco oficinas bancarias queden en el olvido. El milagro consistía en transitar de la precariedad de las finanzas españolas y en unos pocos años superar la economía de Italia y proclamar a los cuatro vientos que se iba por superar a la de Francia. ¿Cómo iban a reconocer una crisis en plena fiesta? Emilio Botín se pronunciaba y en el Banco de España le seguían al pie de la letra: “no hay que pinchar la burbuja, tan sólo desinflarla”. Bueno, pues se equivocaron de pleno ¿Qué solución plantearon para salir bien parados? Pues, continuar con lo mismo ya que les ha dado un magnifico resultado y la población seguía anestesiada y no le importa que se cargue a sus espaldas una deuda que se tardarán, con mucho sacrificio, varias generaciones en salir de esta situación.

Una vez determinados los actores, políticos y banqueros veamos la representación teatral en un guión escrito para satisfacer las iniquidades de todos ellos. Los banqueros, una vez que sus financiadores se han percatado que el dinero prestado está enterrado en una montaña de ladrillos que no tienen comprador se lo ven venir: los mercados de capital se cierran para los bancos y cajas de ahorro españolas, es en ese momento, que echan mano al dinero depositado de sus clientes: el engaño de transformar cuentas de ahorro a plazo en las extravagantes participaciones preferentes. No les importó robar mientras pudieran mantenerse en la cresta de la ola y en sus poltronas a la espera del “aterrizaje suave” que sin hacer nada lo iba a solucionar todo. Cuando los vencimientos de la deuda con los bancos extranjeros caía mes a mes y año a año se recurrió a renegociar la deuda con el aval del Estado, cuando la cosa no dio más de sí y se crearon los más variopintos mecanismos para inyectar dinero a los bancos ninguno era suficiente para resolver el problema del tremendo agujero y es entonces cuando se crea una nueva burbuja asentada en la deuda soberana. Los bancos no tienen financiación externa y el grifo se cierra, tiene que ser el Banco Central Europeo que en un alarde de tirar la casa por la ventana proporciona la descomunal cifra de 350.000 millones de euros a los bancos. La descomunal cantidad es posible que tan sólo sea una anotación contable para cubrir vencimientos de deudas con la banca alemana y francesa. El montante no es suficiente y se habla de los 100.000 millones en una supuesta línea de crédito de la que ahora se han cubierto 40.000 millones que llegan a los bancos pero que tienen que pasar por el endeudamiento del Estado. Ahora vamos a la espiral. Como el Estado español tiene prácticamente restringido la colocación de bonos, es más el mercado internacional ha soltado lastre con los que han vencido, son los bancos españoles los que cubre la mayoría de las emisiones.

El círculo venenoso esta en marcha como un maldito carrusel que desembocará en una explosión de deuda soberana impagable. El mismo dinero, entregado por el BCE, se asume como deuda soberana y se le regala a los bancos y estos muy ufanos se lo prestan al Estado (adquiriendo bonos) a unos buenos tipos de interés del 5 o 6% bajo el postulado de estos sinvergüenzas que han llevado el país a la mierda al sostener que el “dinero público no es de nadie”. La decisión de la CE de poner fin a la supervisión bancaria por parte del Banco de España es más que un indicio de que la negación de la realidad ha estado en manos de los políticos que supeditados a los señores del dinero han dejado que la fiesta continúe hasta acabar en la explosión de la finanzas españolas. Quizás, la supervisión bancaria por la CE pueda ser una solución de futuro aunque para nosotros es demasiado tarde. El mal esta hecho. Hemos pasado de ser uno de los países menos endeudados a tener una deuda impagable que pronto llegara al 100% del PIB. Una deuda soberana de un billón de euros no podrá ser pagada por una población cada vez más empobrecida. Los intereses de la deuda, que me gustaría hablar en el siguiente post, absorben tal cantidad de recursos que empobrecen los Presupuestos Generales del Estado en prestaciones sociales, y como el pez que se muerde la cola necesita de nuevos préstamos para equilibrar el presupuesto que a la vez generan más intereses. Japón, tiene una deuda soberana altísima pero no preocupa a nadie ya que está financiada por los propios japoneses que muy satisfechos depositan sus ahorros en el Tesoro japonés. El “Mercado”, ese monstruo insaciable que especula con la prima de riesgo de España y que ha conseguido que PP y PSOE cambien la Constitución para que el monstruo tenga preferencia, por encima de las necesidades básicas del país, en cobrar sus deudas lo dice todo. Para aquellos más interesados VerGolpe de Estado programado a seis meses (1)en los archivos del mes de enero. La diferencia entre ricos y pobres es la mayor de Europa y tal como se han puestos las cosas sigue creciendo por este tortuoso camino por lo que serán millones las personas con riesgo de la exclusión social. ¿Cómo es posible que nuestros representantes nos traicionen por salvar sus carreras, por salvar sus partidos, y por salvar su tren de vida? La miseria moral de esta gente no tiene parangón.

El diabólico método de regalar dinero a los bancos, asumiendo las ingentes cantidades como deuda del Estado, para después retomarlo como préstamo exigible por los mismos bancos a los que se le ha regalado el dinero sirve para solventar sus problemas pero arruina a la población. Se han refinanciado todos los vencimientos por este perverso procedimiento que supone 4.000 millones de euros por semana. Aquí tenemos la respuesta al empecinamiento del gobierno en entregar el dinero a los bancos: salirse de rositas enviando el país a hacer puñetas. Lo hacen, por la sencilla razón de que no hay quien les pare los pies. Los millones de parados, los miles de desahuciados, los recortes en sanidad, educación, la inestabilidad familiar, la perdida de futuro, el consumo de ansiolíticos tiene el origen en los informes de los inspectores del Banco de España que se fueron acomodando, perdiendo la objetividad, a lo que suponían que entusiasmaba a sus jefes: “No hay problemas”. No tan sólo se acomodaban al mundo feliz de la banca sino que los informes iniciales eran resumidos por los mandos intermedios para que llegaran a la alta dirección “buenos, bonitos y baratos”. Tanto se acomodaban y alteraban en este resumen que los miembros de la Comisión Ejecutiva ni se enteraron que el mundo se venía abajo y que el reactor nuclear de las finanzas españolas había explotado. La insumisión es lo único que nos queda a los ciudadanos de este país. Hemos sido vilmente engañados por nuestros políticos y por los rateros del poder económico. Han de saber que no estamos dispuestos a pagar una deuda odiosa que no nos corresponde

(Tomado de: http://ataquealpoder.wordpress.com/)

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