domingo, 4 de noviembre de 2012

OPERACIÓN "PAPERCLIP": LA ALIANZA ENTRE EL PENTÁGONO Y LOS NAZIS (3ª parte)


En 1949 a los científicos de Paperclip en la base de Edgewood se les confía una nueva misión: probar un asombroso psicotrópico que provoca alucinaciones y tendencias al suicidio entre los humanos. Se trata del LSD, descubierto algunos años antes por otro Hoffmann, Albert esta vez, en los laboratorios Sandoz, de Basilea. Según su principal promotor, L. Wilson Greene, su utilización debía hacer posible una guerra "más humana".

Al principio el objetivo es determinar si se puede recurrir al LSD y a otros sesenta psicotrópicos para realizar una guerra «psicoquímica» destinada a debilitar a la población y a las tropas enemigas. Pero progresivamente, con el aumento en potencia de la Guerra Fría y la multiplicación de las operaciones de contrainsurgencia, la CIA acapara el proyecto para utilizarlo en la conducción de los interrogatorios y como medio para quebrar la resistencia psicológica del interrogado, provocar disociaciones psicológicas y estados de amnesia.

Las fuentes de información de la CIA para la guerra química eran en lo fundamental científicos alemanes que habían trabajado para el IB Farben (la sociedad que producía el gas Zyklon B utilizado en los campos de concentración) como Walter Reppe, su ex químico jefe, a quien los Estados Unidos tratan de captar en vano en 1948 mientras trabaja ya para los británicos. Friedrich Hoffmann inicia un amplio censo de las plantas psicotrópicas para ultimar el «suero de la verdad».

Se dan igualmente importantes dosis de LSD a soldados-conejillos de Indias en Edgewood antes de someterlos a interrogatorios agresivos que provocan en ellos estados de miedo intenso, incluso en algunos casos convulsiones, epilepsia o crisis de paranoia aguda que les dejan numerosas secuelas. Las investigaciones sobre la amnesia condujeron a la utilización del Sernyl (SNA), conocido igualmente como PCP o «polvo de ángel», administrado por vía oral o por aerosol a soldados mientras caminaban sobre una estera rodante.

Accesos de locura intensa, amnesia total y otros estados críticos fueron observados en los laboratorios de Edgewood. Entre los nazis más virulentos de Paperclip participantes en las investigaciones sobre guerra química y psicológica se encontraba igualmente el ex brigadier general Walter Schieber (empleado durante 10 años), quien había supervisado las fábricas de armamentos francesas durante la ocupación, las plantas alemanas que empleaban STO y el programa nazi de guerra química. Encarcelado en 1945 bajo sospecha de crímenes de guerra, salvó la vida redactando informes sobre la guerra química para el US Army tras haberse presentado como testigo vedette en Nuremberg. Fue integrado a Paperclip en 1947.

Entre 1955 y 1975 siete mil soldados fueron utilizados como conejillos de Indias no voluntarios, sometidos a gas, asfixiados y drogados para las investigaciones sobre el control del cerebro.

El final de la aventura es lastimoso. A partir de inicios de los años 70 disminuye el financiamiento militar para los programas científicos de Paperclip. En 1971 las restricciones presupuestarias afectan duramente el programa espacial, especialmente a los ingenieros alemanes. Arthur Rudolph pasa a retiro con la más alta distinción de la NASA, la Distinguished Service Medal.

El mismo año, Wernher von Braun es obligado a testimoniar ante fiscales de Alemania Occidental encargados de investigar los crímenes cometidos en el campo de concentración de Dora. Poco después debe abandonar su sueño secreto de convertirse administrador general de la NASA. En 1974 le corresponde el turno del retiro a Kurt Debus. Diez años más tarde, en 1984, cuando resurgen las acusaciones de crímenes de guerra contra Arthur Rudolph, este último es obligado a abandonar los Estados Unidos para trasladarse a Hamburgo.

En total, los diferentes programas de la Operación Paperclip movilizaron a cerca de 1 500 científicos nazis para luchar contra la URSS y dan fe de la decisión del estado mayor interarmas de los Estados Unidos de colaborar con el partido nazi a pesar del veto del presidente Roosevelt. Esta decisión fue validada posteriormente por el presidente Truman y elevada a nivel de política federal sistemática. Bajo el control del Consejo de Seguridad Nacional son realizadas operaciones paralelas en otros campos para recuperar e integrar a los cuadros nazis, así como a los cuadros del sistema militar japonés, al aparato de seguridad de los Estados Unidos o para emplearlos en las operaciones secretas en el extranjero.

(Fuente: http://laverdad-esta-oculta.blogspot.com.es/2012/10/operacion-paperclip-la-alianza-del.html)

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