viernes, 9 de noviembre de 2012

LA TERQUEDAD POR REDUCIR LA DEUDA HUNDE AL PAÍS (2ª parte)



Igual que se manipula el IPC para engañar a los pensionistas y asalariados se manipula el PIB que confirma que la decisión política, tomada en el núcleo duro de la banca acreedora extranjera, de reducir el déficit de la deuda soberana y tomada a rajatabla por los gobiernos de turno con la burda excusa de una eficacia económica esconde algo más que el pago prioritario a estos bancos. Esconde la realidad del hundimiento de la actividad económica que para años vuelve a remontar. El suicidio como país, inducido por el servilismo al poder económico, se disfraza con datos oficiales, pero se hace necesario recordar que aunque la mona se vista de seda mona se queda, es decir, aunque se disfrace la realidad ahí está. El PIB tiene una importancia capital sobre la deuda ya que es el referente que sitúa si es mucha o poca, por decirlo así, lo que un individuo o una familia pueda estar endeudada está en relación directa con los ingresos anuales que se obtienen. No es lo mismo poder cubrir una deuda en 5 años que en 50 o nunca, dependerá de la capacidad de generar ingresos. El PIB señala la buena o mala salud de la deuda soberana al establecer su relación, la ortodoxia asigna que un endeudamiento por encima del 90% del PIB es el límite admitido como buena salud, por encima de este porcentaje se pone en duda la solvencia. Antes de la crisis, que nos han metido los bancos, esta relación de endeudamiento estaba en el 68%, uno de los más bajos del mundo, ahora con todo lo que ha llovido y con el gobierno empecinado en no actuar, prioritariamente, en la reactivación económica la relación PIB/deuda es del 90%.

Me había propuesto argumentar con varios gráficos, la evolución de la deuda, y alguna filigrana más pero creo que la cuenta de la vieja y la evolución del PIB (1) en porcentaje (2) en euros, también puede servir: hemos pasado de un ratio de deuda del 68% al 90% con un descenso del 3,3% del PIB según los datos oficiales, pero ¿Que resultado podemos obtener si en lugar de un descenso ficticio (3,3) se aplica uno más cercano a la realidad observada de la actividad económica con una caída del 20%?. El consumo, en el último trimestre, ha descendido un 13% respecto al mismo trimestre del año anterior. Creo que aplicando una regla de tres simple podemos decir que si el 22% (del 68 al 90) del ratio de deuda lo ha originado un descenso del 3,3% del PIB, un 20% (del descenso del PIB) producirá X. Esta X se sitúa en 133% que añadido al 68% original da un 201% (no es cierto el 3,3 ni tampoco lo es el 20) sitúa la deuda fuera del alcance de poder pagarla. Los japoneses tiene una deuda incluso mayor que este ratio y están tranquilos y contentos ya que son los propios japoneses y las entidades de ahorro del país que tienen los excedentes de tesorería y ahorro en bonos del Estado. Los acreedores de la deuda soberana de Japón son los propios japoneses, en cambio nosotros, a pesar de que los bancos españoles tienen entre el 50% o algo más de la deuda soberana están acuciados por una jauría que entre unos y otros se han empecinado en devorarnos.


No hace falta disponer de una bola de cristal para predecir el futuro de este país una vez aplicada, sin paliativos, una política sin sentido que no tiene ni pies ni cabeza en una cruzada de austeridad en la que incluso se tienen de disfrazar los resultados de las medidas tomadas. No tardará mucho tiempo que la cohesión social y la estabilidad política se resienta. El 25s ha prometido volver a los alrededores del Congreso de los Diputados hasta que se les escuche. No se podrá decir que la protesta más significativa, en toda España, no cumple con los parámetros preestablecidos de manifestación y orden. No obstante, me permito la licencia de aventurar, como hice años atrás cuando me aventuré a pronosticar que los bancos, una justicia de pacotilla y unos codiciosos políticos no iban a traer nada bueno, que con manifestación y orden no se va a solucionar, será, si acaso, con una huelga general indefinida que aunque parezca un disparate evitará males mayores y que acabe surgiendo un grupo, de la extrema que sea, que adopte como única solución tomar el poder a la fuerza. La Alemania de Hitler convulsionó a los seis millones de parados (sin prestaciones), de un movimiento radicalizado de los trabajadores de la Fiat surgió las Brigadas Rojas que llegaron a secuestrar y asesinar al primer ministro italiano Aldo Moro, podría hacer la lista mucho más larga. Para no llegar a estos extremos algo se tendrá que hacer. De momento el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, que se supone que está informado, se ha manifestado en estos términos: “Si la UE no puede impedir la caída de España, entonces es que se está hundiendo”. Avisados estamos.

(Fuente: http://ataquealpoder.wordpress.com/)

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