miércoles, 24 de octubre de 2012

LA ÚNICA SOLUCIÓN RACIONAL AL EMBROLLO EN QUE NOS HALLAMOS


No tenemos porqué seguir aguantando el chantaje de las élites financieras que controlan «los mercados», para la financiación de este país. No tenemos porqué recortar nuestros derechos y libertades, ni aceptar la pobreza y el decrecimiento, ni perder soberanía, en virtud del pago de una Deuda Pública adquirida contra los intereses del Pueblo.

Tenemos derecho a auditarla y a repudiarla como "deuda odiosa".

«Deuda odiosa, deuda execrable o deuda ilegítima, en Derecho internacional, es la teoría jurídica, puesta en práctica numerosas veces a lo largo de la historia, que sostiene que la deuda externa de un gobierno contraída, creada y utilizada contra los intereses de los ciudadanos del país no tiene porqué ser pagada y, por tanto, no es exigible su devolución».

Esta figura jurídica tiene más de un siglo de existencia, ha sido aplicada en Cuba, Iraq, Argentina y Ecuador, entre otros, y protege nuestros derechos frente a los intereses particulares de nuestros administradores, que están, probadamente, asociados a nuestros acreedores. Son responsables directos los dirigentes políticos que, además de permitir y avalar la escalada de endeudamiento en condiciones de usura, han reformado la Constitución sin consulta popular, para blindar el pago de la Deuda «con prioridad absoluta sobre cualquier otro gasto del Estado».

La normativa europea actual obliga a los gobiernos a acudir a entidades PRIVADAS para su financiación, de modo que los salvajes intereses que se pagan con recortes de bienestar al pueblo, van a llenar aún más los bolsillos de los grandes banqueros. Sólo los intereses de la Deuda Pública en 2012 se han elevado hasta los 30.000 millones de €. En 2012 fueron de los 20.000 millones. Con ese dinero pagaríamos 10 veces lo que gastamos en toda la Educación nacional; ó 2/3 partes de todo el presupuesto para Sanidad, o cuatro veces la partida de I+D+I . Con ese dinero se podría aumentar un 150% lo destinado a los 5 millones de pensionistas de rentas medias y bajas.

Es «Deuda odiosa» que haya que recortar las pensiones, la sanidad, la educación, privatizar empresas públicas rentables, bajar salarios y subir impuestos indirectos para salir de la crisis y entregar ese dinero a las élites financieras para que sean un poco más ricas.

Son «Deuda ilegítima» todos los rescates a los bancos nacionales y extranjeros, promovidos tanto desde Madrid como desde Bruselas, y prestados con dinero público al 1% para que luego esos mismos bancos compren Deuda Pública (nos presten dinero) y nos cobren el 5%, el 7% o más. El BCE, más conocido como Banco Central de la Estafa porque está en el centro del negocio, tampoco presta dinero a los Estados sino a los bancos. Les presta dinero sin límite, a un interés del 1%, con el que los bancos vuelven a hacer el negocio de comprar deuda pública  a los intereses antes mencionados. Es un atraco legal a plena luz del día.

Es «Deuda execrable» esa fortuna de 1,4 billones de deuda privada que, vía rescates y otros mecanismos, la van convirtiendo en nuestra Deuda pública. No tenemos porqué aguantar el chantaje de esta dictadura financiera internacional, ni de «los mercados», ese dios que se nutre y se le honra con sacrificios humanos. Tenemos derecho a repudiar esta deuda porque es odiosa, ilegítima y execrable. Tenemos derecho a que el Banco de España, como Banca Pública, financie (del 0% al 0“5% de interés) los gastos del Estado, las necesidades fundamentales de los ciudadanos y las inversiones de las MICROPYMES.

Sin embargo, aunque lográramos un referéndum, la auditoría y el rechazo del 80% de la Deuda, las consecuencias no tendrían aplicación dentro de la Unión Europea. El artículo 104 de Maastricht, (ratificado en Lisboa con el Nº 123) prohíbe  expresamente a los Bancos Centrales Nacionales prestar dinero a los Gobiernos y a cualquier otro organismo estatal. Dentro de la UE no tenemos derecho a salir de la financiación privada, ni a declarar la Deuda Odiosa porque es la propia UE la que ha creado el marco legal de este endeudamiento ilegítimo a favor de la gran Banca de inversión y son los bancos alemanes, británicos y alemanes, nuestros principales acreedores. No por casualidad Mario Dragui, Presidente del BCE, Mario Monti, primer ministro italiano y ex comisario europeo de la Competencia y Otmar Issing, economista jefe del Bundesbank y luego del BCE, entre otros, han formado parte de la cúpula directiva de Goldman Sachs.

Para que el artículo 104 no afecte a España y se nos permita habilitar una Banca Pública, habría que convencer primero a todos los Estados miembros de la U.E y, eso, en la práctica, sería eterno o, directamente, inalcanzable. Francia, Alemania y la City de Londres no han organizado todo esto para luego hacer excepciones. Para ellos, somos la «S» de los PIGS. ¿Alguien cree que van a derogar el 104 para nosotros?

Aunque lográramos convencer al Gobierno en convocar un referéndum para auditar y repudiar la Deuda, si después no contamos con una moneda soberana, administrada por nuestro Banco Central, volverían a ser Moody´s y el BCE quienes decidieran cuánto dinero ganan nuestros pensionistas y cuántos médicos y profesores podemos tener. Sin soberanía monetaria nunca tendremos independencia política. Somos la 4ª economía de Europa, el mayor productor hortofrutícola, la mayor flota pesquera, el 1er destino turístico. Si se quiere auditar la Deuda, si se quiere crear una Banca Pública que pueda financiar al Gobierno y a cualquier organismo público a un interés mínimo y estable, permanecer en la Europa neoliberalista del Tratado de Maastricht, simplemente, no es una opción.

Por mucho Nobel de la Paz que le hayan dado a esta mafia, la Unión Europea es una desvergonzada trampa. Y sólo un suicida colabora con quienes le someten.

(Fuente: http://www.movimiento15m.org/)


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