lunes, 30 de julio de 2012

LA RESERVA FEDERAL U.S.A. Y LA GRAN ESTAFA ECONÓMICA MUNDIAL (1ª parte)


Estamos asistiendo a la Tercera Guerra Mundial, la destrucción de España por Alemania, gracias al Banco Central Europeo, que es un mero satélite de la Reserva Federal U.S.A. y está controlado por sus banqueros.

JP Morgan es el ejecutor de los Rothschild, que no son ingleses sino que se llamaban Bauer, eran alemanes y judíos, de Frankfurt.

Rockefeller son los ejecutantes de Kuhn & Loeb, alemanes, también conectado con los Rothshild.
Alemanes son también Goldman Sacks, Lehman Brothers y los Warburg.

Todos ellos están interconectados por numerosos matrimonios entre estos linajes.

Mientras Paul Warburg maquinaba y controlaba la Reserva Federal, su hermano Max era el jefe de los servicios secretos alemanes.

Por si a alguien se le había escapado quién manda realmente en el mundo.

“Un banco central siempre impone una tremenda carga sobre la nación para "re-arme" y "defensa" en orden de crear una deuda inextinguible; crea una dictadura militar simultáneamente y esclaviza al pueblo para pagar intereses sobre la deuda que los banqueros han creado artificialmente” (Eustace MULLINS: The Secrets of the Federal Reserve, 1952. Reprinted John McLaughlin, 1983, p. 50).


EL PLAN ALDRICH Y LA CREACIÓN DE LA RESERVA FEDERAL, UN ENGAÑO A LOS CIUDADANAOS

Entre las primeras y más desconocidas campañas de propaganda científicamente organizadas se encuentra el Plan Aldrich, un importante montaje que fue organizado en los EEUU entre 1911 y 1912 para que el pueblo americano aprobara una reforma monetaria,  denominada Plan Aldrich por el senador que lo promovió,  según la cual  se establecía la creación de la Reserva Federal, algo que Ezra Pound denominó la gran traición del presidente W. Wilson. Antes de describir el sistema de propaganda utilizado, debo narrar brevemente en qué consistió dicho plan.

Uno de los primeros en describir  todo este plan secreto fue Eustace Mullins, en su "Mullins On the Federal Reserve", tras una investigación realizada entre 1948 y 1952, bajo la instigación y dirección de Ezra Pound, quien se hallaba encarcelado como prisionero político en el Hospital St. Elizabeth, Washington, D.C. y donde permaneció detenido sin juicio durante trece años y medio.



"Mullins On the Federal Reserve" tiene el triste privilegio de haber sido el ÚNICO libro cuya edición completa de 10.000 ejemplares fue quemada en Alemania después de la caída del Tercer Reich.  El editor Guido Roeder  había sacado en 1955 una edición alemana en Oberammergau. La quema del libro se realizó el 21 de abril de 1961 por orden del juez Israel Katz, de la Corte Suprema de Baviera. El motivo de su peligrosidad es que las investigaciones de Mullins sacaban a la luz una verdad ocultada durante medio siglo y, que todavía hoy, es desconocida por la mayoría de la opinión pública: la Reserva Federal, ni es una reserva ni es federal, sino un grupo de bancos privados que consiguieron en 1913, engañando al pueblo americano e infringiendo la Constitución de los EEUU, el monopolio de la emisión de moneda de manera a controlar, desde las grandes familias de la banca internacional, toda la economía estadounidense y mundial.
A pesar del pacto de silencio contraído, se ha finalmente sabido por diferentes fuentes que el 22 de noviembre de 1910, se reunieron durante nueve días en el exclusivo Club de la isla de los millonarios, la Isla Jekyll (Georgia), y en el más absoluto secreto, dos miembros del gobierno (el senador Aldrich, con su secretario particular, y Piatt Andrew, secretario de la Tesorería) y cinco banqueros: F. Vanderlip (National City Bank of New York), Henry P. Davison (J.P. Morgan Company, y generalmente considerado como emisario personal de Morgan) y Charles D. Norton, (First National Bank of New York dominado por Morgan), Benjamín Strong (conocido como lugarteniente de J.P. Morgan, que a su vez era y sigue siendo el delegado de Rothschild en EEUU) y Paul Warburg (banquero alemán que se había unido a la casa bancaria Kuhn Loeb & Co., conocida como la representante de la banca Rothschild en  Nueva York. Para asegurarse del absoluto secretismo, se le dieron vacaciones a la servidumbre habitual del Club y se contrató a personal nuevo; los participantes decidieron no llamarse por sus apellidos en ningún momento.

Pero ¿cuál era el propósito de tan secreta reunión?

Después de los pánicos financieros de 1873, 1893 y 1907 - que ahora se sabe fueron resultado de operaciones de banqueros internacionales de Londres-  el país estaba pidiendo una reforma monetaria para impedir que este tipo de situaciones de pánico fabricado artificialmente se volvieran a repetir.  Para ello, se creó la Comisión Monetaria Nacional en 1908, cuyo secretario auxiliar era Piatt Andrew, uno de los participantes de la reunión en la isla Jekyll.



La reunión secreta tuvo como meta poner a punto la reforma monetaria encargada a la Comisión Monetaria Nacional, y que sería presentada al Congreso como si hubiera sido realmente realizada por toda una comisión nacional. Nadie debía saber que la propuesta de crear el Sistema de la Reserva Federal o Plan Aldrich era el resultado de un pacto secreto entre los cinco más importantes banqueros del mundo para controlar la emisión de moneda y, por ende, toda la economía nacional. Porque desde el pánico de 1907, ningún diputado se atrevería a votar un proyecto que llevaba la marca de Wall Street, tan grande era el resentimiento popular contra los banqueros.

Como Paul Warburg informó a sus colegas, era fundamental evitar el nombre de Banco Central, por lo que se decidió darle el nombre de Sistema de la Reserva Federal, pues “esto engañaría a la población  al pensar que no era un banco central”. Sin embargo, el Plan de la Isla Jekyll era la creación de un banco central que cumpliría las funciones principales de todo banco central (emisión de dinero y control del crédito)  sólo que en lugar de ser nacional, o federal, sus acciones serían poseídas por bancos privados. La principal tarea que tuvieron en su reunión secreta fue lograr que pareciera que el Banco de la Reserva Federal estaba controlado por el Congreso y que era responsable ante el gobierno, aunque, en realidad, la mayoría de los directivos serían elegidos directa o indirectamente por los bancos de la asociación. Ahí entró en juego el refinado espíritu de Paul Warburg: se crearía una Mesa de Gobernadores de la Reserva Federal, establecida por el presidente de los EEUU pero el trabajo real de la Mesa de Gobernadores sería controlado por el Consejo Asesor Federal,  escogido por los directores de los doce Bancos de la Reserva Federal, y que permanecería desconocido del público.


(Fuente: http://nomoriridiota.blogspot.com.es/)

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