sábado, 21 de julio de 2012

EL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS, BUNKERIZADO


"No es el pueblo el que debe temer al gobierno, sino el gobierno el que debe temer al pueblo" (Alan Moore: "V de Vendetta")

Es el último acto de los tiranos, el que precede, como en el film de Oliver Hirschbiegel, al "Hundimiento" sin grandeza ni estética (la ética lleva de vacaciones ya mucho tiempo) de un sistema podrido, anacrónico y sanguinario: el aislarse de una realidad que, como una apisonadora, avanza inexorable. ¿A esto, sin asomo de sarcasmo, le llama aún alguien "democracia"? Después de tantas ocasiones en que la casta política ha despreciado la opinión inequívoca de la mayoría, como cuando un 92 % de los españoles se declaraba contrario al expolio de Iraq y aún así el caudillo Aznar prefirió secundar los siniestros planes de la mafia petrolera tejana, como cuando Felipe González prometió mantenernos fuera de la O.T.A.N. y luego maniobró para meternos de hoz y coz en el club imperialista, el nefasto vendepatrias Mariano-doy-una (el mérito del chiste es del equipo de "El Jueves") ha conseguido el nada despreciable mérito de obligar a la delegación del gobierno a poner las cartas sobre la mesa y blindar los accesos a lo que debería ser el templo de la voluntad popular, y se ha revelado como la cueva de Alí-Babá donde solo se sirve a los codiciosos.

Recuerdo mis objeciones al cómic de Moore cuya cita encabeza esta entrada -y que doy por conocido merced al film de James McTeigue-, sobre todo por el empeño del enmascarado protagonista de volar el Parlamento inglés, completando el propósito que Guy Fawkes no logró consumar antaño. Mi repulsión a este "leit-motiv" de la trama estaba motivado sobre todo por el recuerdo de que eso fue lo que hicieron los nazis con el "Reichstag" nada más acceder al poder en 1933. "Parlamento" es -debería ser- el lugar donde se "parla", donde se habla, donde los argumentos son expuestos para convencer y aunar criterios y voluntades. En nuestra situación actual este planteamiento es papel mojado, teoría que ha saltado por los aires merced al depósito de confianza mayoritario que realizó en noviembre el electorado y que se ha traducido en la más nefasta mayoría absoluta que cabe recordar. El Partido Popular goza de toda la "legitimidad de origen" que se quiera, pero su legitimidad de ejercicio -recogiendo la distinción de la teoría política clásica- es absolutamente inexistente: no gobiernan para sus votantes, de quienes se chulean con una saña que causa estupefacción, ni para otros intereses que los de la propia casta y los de la élite financiera internacional. El ejecutivo que está empujando a millones de conciudadanos a la miseria, a la carencia de expectativas y a la desesperación es un monstruo creado por un sistema electoral desde el cual nunca resultó previsible esta realidad pesadillesca que nos aplasta. ¿Cómo se sale de esta situación?

Ojalá las perspectivas fueran otras, pero si hay una salida a esta sinrazón solo se me presenta bajo tres posibilidades alternativas: intervención del país por parte de la Unión Europea, golpe de Estado o Revolución. En otras palabras, consumación de nuestra pérdida de soberanía ante los dictámenes de Bruselas, imposición de la fuerza bruta por parte del poder fáctico policial y militar o imposición de la fuerza de las masas. Ninguna es deseable, pero tampoco lo es el hundimiento de la nación en la desesperanza y la pobreza que seguirá al crepúsculo del Estado del Bienestar en que ya nos encontramos. Y la última es la única que se anuncia con fecha, la que la iniciativa popular ha fijado para dentro de dos meses. El órdago está servido, y la indignación y la rabia generales garantizan que va camino de materializarse. Los éxitos de la "Primavera Arabe" son la inspiración del "Otoño Indignado" que nos aguarda, y que puede hacer historia si la movilización ciudadana se hace con inteligencia y sensatez, si las fuerzas del orden público actúan desde la conciencia cívica y no desde la obediencia ciega, si aparecen líderes conscientes y decididos, ... Se que van unos cuantos "si ...", pero temo que si no se cumplen estos condicionales la situación pueda convertirse en algo peor que el caos, y el 25 de septiembre quiero ver sangría veraniega en el asfalto, y no la sangre de nadie.

Hasta entonces, queda el soñar con el fin de este fraude social que padecemos, y sentir tras los muros bunkerizados del Congreso el miedo de esos patricios decadentes, cuyo tiempo se agota ante el empuje de estos "bárbaros" que supongo que somos a sus ojos.

Gracias, señor Rajoy, por poner las cartas sobre la mesa y demostrarnos cómo encarna Vd. la sinrazón, la desvegüenza y la cobardía. Gracias por dejar claro quién goza de la absoluta superioridad moral en este conflicto. Se lo digo con todo el desprecio de que soy capaz, y también sin ningún odio. Gracias y adiós.

1 comentario:

  1. Desde estas líneas propongo a los organidores de la "Marea Destituyente" dos iniciativas en pro del éxito de la primera acción eficaz que se anuncia ante la crisis: la proclamación de la huelga general indefinida el mismo dia 25 de septiembre y, como acción inaugural del plante ante el Congreso, el recitado masivo del mantra "Om" por parte de los ciudadanos concentrados. Este mantra tiene el poder de poner los espíritus en sintonía, y es la mejor conjura contra la dispersión de intenciones y contra la tentación de la violencia.

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