jueves, 21 de junio de 2012

ESPAÑA SECUESTRADA: LAS INDESEABLES CONSECUENCIAS DEL "RESCATE"




La CATÁSTROFE nos ha caído encima y continuamos pendientes de la selección. Este país sigue a por uvas -fuera de la temporada de vendimia- con unos políticos a quienes no se les cae la cara de vergüenza mientras lanzan consignas como que hay un rescate para los bancos del que sólo deben responder los bancos (falacia desmentida por la U.E.), que no afectará al déficit público y que haber caído víctimas de este chantaje de los mercados ha sido un éxito de Rajoy (a quien Nigel Farage ha definido acertadamente como el mayor incompetente de Europa), detestable personajillo cuyo índice de estupidez sobrepasa cualquier indicador conocido. De cómo nos va a afectar esta intervención del Eurogrupo da cuenta el siguiente artículo, que se atreve a llamar por su nombre a las cosas que el mentiroso ejecutivo de Rajoy calla.

Las tropelías de los banqueros acarrearán más miseria y dolor a millones de españoles La "confianza" cacareada por el PP nos ha abocado a la situación más dramática de las últimas décadas. La perturbada política de recortes sin crecimiento y destrucción de derechos laborales ha transformado en cáncer de pulmón lo que podría haberse quedado en neumonía.

Una vez más se confirma el axioma: "Una derecha con mayoría absoluta es un absoluto desastre para la mayoría".

 De cualquier modo, si queremos conocer los efectos del llamado “rescate”, que más bien debería calificarse de “secuestro”, solo debemos observar lo ocurrido en aquellas naciones que han sufrido idéntica adversidad…

1.- Empleados públicos: bajada de sueldo y despidos.

Sin duda un contrasentido, pues los datos avalan que un país es más fuerte en tanto en cuanto su sector público es más sólido.

Por otra parte, reducir el poder adquisitivo de los empleados públicos contrae la economía, toda vez que millones de personas reducen el consumo. Pero la dogmática neoliberal establece que lo público es malo “per se” y, a fin de cuentas, esta crisis no es más que una consecuencia del insensato dogmatismo desregulador "neocon".

Además, la posibilidad de despedir funcionarios sin duda resulta popular. Durante décadas, los funcionarios han mirado hacia otro lado cuando pelaban las barbas de millones de trabajadores. Hoy, la cuchilla capitalista se dirige hacia ellos, y no parece que el resto  vaya a lamentarlo.

En Grecia, durante 2010-2011, se suprimieron 200.000 plazas de funcionarios. Fundamentalmente por jubilaciones no cubiertas y despidos de contratos temporales. Evidentemente, resultó muy pernicioso para la economía nacional. Aunque no para la de los grandes capitales, y por ello se prevé suprimir otros 150.000 antes de 2015.

En Portugal, por su parte, las remuneraciones de los empleados públicos se han reducido hasta en un 20%.

2.- Bajada de las pensiones

No me refiero a las pensiones de los banqueros, obviamente, sino a la de millones de personas honradas, que toda su vida trabajaron para mantener a una familia…

Así, en Portugal, los pensionistas han experimentado los mismos estragos que los funcionarios. En Grecia se han llegado a recortar hasta un 40% y en Irlanda, un 10%. Las subvenciones fiscales a estos colectivos han desaparecido, pues el manual del neoliberalismo (tan alabado por Esperanza Aguirre) establece que las subvenciones y desgravaciones fiscales solo han de aplicarse a las fortunas.

3.- Retrasar la edad de jubilación

El rescate obligó a retrasar la jubilación en Grecia, ampliando los años cotizados para obtener derecho a pensión. Algo similar les ocurrió a nuestros vecinos lusos, que han visto desaparecer la jubilación anticipada. Por no hablar de Irlanda que  baraja la edad de 68 años. España ya “hizo los deberes” retrasando la edad de jubilación a los 67.

4.- Subida de impuestos

No, no se hagan ilusiones. No se trata de una subida a las rentas del capital, beneficios especulativos, grandes fortunas, etc, sino de los impuestos al consumo: combustible, medicinas, alimentos…

En Grecia el IVA subió dos veces en un año, hasta el 23%. Por si fuera poco, se incrementaron en 10 puntos los impuestos sobre tabaco, alcohol y carburantes. Además, se creó un impuesto para la propiedad inmobiliaria.

Portugal también subió el IVA hasta el 23% aplicando el tipo general a productos que hasta entonces se regían por un tipo reducido (el IVA de la luz y gas ha pasado del 6% al 23%). Al menos, los portugueses incrementaron  la fiscalidad de las rentas más altas y de las empresas con beneficios. Pero esto en la España del PP resultaría utópico.

Irlanda, en plena línea liberal, apretó las clavijas de sus ciudadanos estableciendo un IVA del 22%, a la espera de más incrementos en sucesivos años.

5.- Reducción de la prestación por desempleo

El Gobierno del PP ha desmentido cualquier reducción de las prestaciones a los parados, lo cual equivale a una próxima rebaja de prestaciones a los desempleados.

Portugal ha reducido el tiempo durante el cual un parado pueda recibir ayuda.

 6.- Reforma laboral, un siglo de retroceso.

Los efectos perniciosos de la contrarreforma laboral ya se dejan notar en la multiplicación de eres y desempleados. El trabajo escasea cada vez más y la calidad es deplorable.

Grecia  redujo en un 50% la indemnización por despido y se eliminaron los convenios colectivos. Como consecuencia de lo último se ha producido un descenso medio del 20% en los salarios del sector privado. Dinero que, obviamente, ha acabado en los bolsillos de  unos pocos empresarios y, al poco, fuera de aquel país. Tal vez se trataba de eso.

Portugal eliminó cuatro días festivos y dejó en la mitad el precio de cada hora extra. Además, se ha recortado la indemnización por despido de 30 a 20 días por año trabajado para los nuevos contratos  con un límite de 12 mensualidades. El gobierno luso estudia nuevas rebajas…

Lo lamento, pero la realidad, a medida que avanza, invade cualquier hueco de optimismo. La única incógnita es cómo serán digeridos estos feroces ataques a los trabajadores… es decir, si el “pan y fútbol" (posiblemente solo fútbol), la manipulación mediática y la brutalidad policial, arrastrarán a la mayoría a una suerte de resignación, a veces  triste, a veces rabiosa, o todo terminará en una furiosa vomitona contra aquellos que han provocado esta situación.

El tiempo lo dirá.

 (Fuente: http://www.kaosenlared.net/)


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada