viernes, 16 de marzo de 2012

JAVIER KRAHE SERÁ JUZGADO POR OFENDER LOS SENTIMIENTOS RELIGIOSOS EN UN CORTOMETRAJE ¡DE HACE 34 AÑOS!

Uno no sabe si calificar el giro retrógrado e inquisitorial que está experimentando este país de ridículo o de preocupante. Tiene algo de ambos, desde luego. El último -y esperpéntico- episodio de puritano y clerical revanchismo tiene como víctima a uno de nuestros más libertarios y vitalistas cantautores, un tipo que es una mezcla de goliardo medieval, libertino ilustrado y Brassens hispánico, iconoclasta e irreverente, y que responde al nombre de Javier Krahe. El Juzgado de lo Penal número 8 de Madrid le juzgará el próximo 28 de marzo, junto con la productora Motserrat Fernández, por un delito de ofensas a los sentimientos religiosos por el corto 'Cómo cocinar un crucifijo', cuyo grado de blasfemia puede juzgar el lector por sí mismo. Una puntualización: el corto fue rodado en 1978 y la querella criminal "por escarnio de las creencias religiosas" que interpuso contra él el Centro Jurídico "Tomás Moro" fue motivado por su emisión en el programa "Lo + plus" de Canal Plus el 15 de diciembre de 2004 (esta venganza más que fría, se está sirviendo con una demora digna de un drama de Alejandro Dumas). Y no, no estamos a 28 de diciembre y -aunque lo parezca- esto no es una inocentada.



Uno pensaba que los tiempos en que Fernando Arrabal fue juzgado por blasfemia por un tribunal militar franquista (seis meses por insulto a Dios y doce años por insulto a la Patria) habían quedado lejos, y que vivíamos en un estado aconfesional que reconoce la libertad de expresión. Pues a nuestro burlón trovador, de entrada, se le ha impuesto una fianza de 192.000 euros. La exquisita sensibilidad ofendida de quienes defienden como única forma de comer a Cristo la comunión ortodoxa (crudívora), con su transubstanciación instantánea inducida por "encantamiento oral" lleva a que, mientras un asesinato prescribe a los 30 años, la ofensa a la religión al parecer sea imborrable.

Al parecer, el pobre Javier ha debido incurrir (además de en lo previsto por el medieval artículo 521.1 del Código Penal) en el terrible "Pecado contra el Espíritu" mencionado en Mateo 12: 22-32; Marcos 3:22-30 y Lucas 12: 10 (ct. 11:14-23). Eso le pasa por leer tanto a los clásicos en vez de la Enciclopedia Católica. Ahora bien, ¿no demuestra la asociación talibán (perdón, el "Centro Jurídico") "Tomás Moro" una cierta desconfianza en el Todopoderoso al arrogarse la defensa de sus intereses en vez de permitir que la Justicia Divina salde cuentas con el pecador éste al Final de los Tiempos?

Porque, digo yo, Dios ha tenido más de tres décadas para fulminar con un rayo a Javier Krahe, o castigarle con la lepra, la ceguera o la impotencia, pongo por caso. Frente al ensañamiento de los émulos de Torquemada, el buen Dios parece reacio a la venganza. Igual hasta se ha reído con el corto.

El problema lo tienen los "ayatolays" patrios, carentes tanto de tolerancia como de sentido del humor, y que envidian las teocracias sanguinarias que todavía existen por ahí. Las mentes fundamenta-listas siempre acaban por revelarse fundamenta-tontas cuando sus fantasías son cuestionadas.
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