domingo, 25 de marzo de 2012

¿ES EL GOLPE DE ESTADO EN MALI EL PRELUDIO DE UNA NUEVA INTERVENCIÓN MILITAR OCCIDENTAL EN ÁFRICA?

Los medios de propaganda capitalistas se han lanzado como locos a condenar el golpe militar recientemente ocurrido en Mali, consecuencia de la intensificación de los combates entre los militares de la nación y los rebeldes étnicos tuareg del Movimiento Nacional de Liberación Azawad en el norte de ese país. Evidentemente, como las únicas agencias de noticias con alcance global y los fondos y la infraestructura para mantener oficinas y corresponsales en todo el mundo son las que están supeditadas a los intereses economicos y militares de los estados pertenecientes a la OTAN, no podemos fiarnos mucho de la objetividad de las informaciones, pues han convertido la mentira en sinónimo de información, siempre para beneficio de las arcas de las grandes internacionales mafiosas. Estos días todas coinciden en señalar la vinculación de los rebeldes tuareg con el depuesto régimen de Gadaffi.

Que el genocidio perpetrado en Libia por la OTAN y EEUU tenga consecuencias en toda la region es algo mas que lógico, aunque parece que nadie quiere plantears siquiera algunas de las implicaciones de estas acusaciones de los mismos medios que tratan a los terroristas sirios como "ejercito de liberacion nacional" y al gobierno apoyado por el pueblo de "terrorista" (al igual que hicieron en el caso de Gadaffi). Sin embargo, llegar a Malí desde Libia requiere un viaje de por lo menos 800 kilómetros a través de Argelia y/o Níger. Como los tuaregs que lucharon por Gadaffi (este siempre apoyo su lucha por la independencia y su autodeterminacion nacional, y por eso siempre fueron fieles a la Libia verde) no disponen de una fuerza aérea, los titulares de la propaganda occidental acusan implicitamente a estos dos paises, pues los combatientes tuareg habrian cubierto toda la distancia desde Libia a su patria en convoyes con armas pesadas a través de otra nación sin que los detectaran o disuadieran las autoridades locales.

Las noticias respecto a Malí y el uso de Gadaffi como pretexto del golpe de estado (parece que el lider libio sigue dando guerra a los imperialistas incluso despues de muerto) puede responder a que Occidente se proponga abrir otro frente militar en el continente africano después de la invasión y destrucción de Libia, de las continuas operaciones en Somalia y África Central con el reciente despliegue de fuerzas especiales estadounidenses en Uganda, Congo, la República de África Central y el Sur de Sudán. Tambien hace un años en Costa de Marfil, vecina de Malí hacia el sur, los militares franceses, con activas tropas de las Naciones Unidas – «mantenedoras de la paz» – destituyeron al presidente legítimo Laurent Gbagbo para poner en su lugar al amigo de Sarkozy y empleado del FMI, Alassane Quatara (en aquel caso, el desbloqueo de la exportacion de Cacao por el presidente Gbagbo fue la primera decision del nuevo presidente).

Hay que recordar que Malí es el tercer productor de oro de África, después de Sudáfrica y Ghana. Posee considerables depósitos de uranio administrados por concesiones francesas en el norte del país, escenario de los actuales combates. Las demandas de los tuareg incluyen la obtención de cierto control sobre las minas de uranio y los ingresos que generan (es decir, el control sobre los recursos de su propia tierra, algo que en Libia sucedia hasta la intervención de la OTAN, que despojó a los libios del derecho de ser los principales beneficiarios de sus propios recursos).

En 2009 EEUU anunció que estaba suministrando al gobierno de Malí más de 5 millones de dólares en vehículos nuevos y otros equipos. Em realidad EEUU ha estado involucrado en la guerra de Malí durante casi doce años. Recientes historias sobre atrocidades en la prensa occidental alimentarán demandas para una intervención de «Responsabilidad de Proteger» al estilo de las realizadas en la Costa de Marfil y en Libia hace un año y suministrarán el pretexto de una participación militar estadounidense y de la OTAN en el país.

Parece que la guerra de los tuaregs en el Sahel, al norte de Malí, por su independencia y, y esto es lo fundamental, el control de los ricos recursos de la zona, ha hartado ya a las multinacionales capitalistas, que quieren explotarlas sin el constante problema de los hombres del desierto. Asi que, aprovechando lo bien que ha salido el genocidio contra los libios, donde el sistema democratico de la Libia Verde ha quedado destruido y los recursos naturales del pais han pasado a manos de las grandes corporaciones europeas, estas pueden haber decidido acabar con el problema de los tuaregs que, en el fondo, es el mismo problema con el que se enfrentaron en Libia, o se enfrentan ahora en Siria o Iran: el del saqueo de los recursos de los pueblos sin que estos tengan la insolencia de intentar mantener o recuperar su soberania.

En el caso de Malí el gobierno títere de Amadou Toumani Touré facilita que los recursos del norte del pais, aquellos que los tuaregs consideran suyos, sean explotados sin problema por las multinacionales extranjeras, que son tambien los principales beneficiaros de sus jugosos beneficios economicos, de los que los malinenses ven poco. Quizás el pretexto de un golpe de estado militar contra el amigo de occidente sea una buena oportunidad para que las tropas de la OTAN y el AFRICOM (Comando África de EEUU) intervengan masivamente en el rico pais (aunque sus ciudadanos sean de los mas pobres de Africa) y acaben con el problema de los tuareg, uno de tantos pueblos sin estado.

(Fuente: http://www.diario-octubre.com/2012/03/22/mali-nueva-guerra-del-africom/)

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