miércoles, 21 de marzo de 2012

EL GRIMOSO "VIVAN LAS CAENAS", LEMA DE LA CLASE POLÍTICA ESPAÑOLA

Una cosa es ser "conservador", que es maquillarse ideológicamente para defender el egoísmo (sólo se es conservador si se tiene algo que conservar, los "pelados" -como dicen en Argentina- no suelen tener motivos para serlo), y otra ser reaccionario, que es una forma de evasión al pasado para eludir las exigencias morales del presente. Nuestra bochornosa clase política incurrió de pleno en reaccionarismo colectivo al festejar anteayer ese brindis al sol que fue la "Constitución Política de la Monarquía Española" de 1812, momento que aprovechó el incalificable Presidente del Gobierno, don Mariano Rajoy para declarar con babosa adulación que "la Monarquía está más viva que nunca".


También se apoya en La Pepa el señor Rajoy para justificar las reformas con las que está acosando a los ciudadanos. Se apoya en La Pepa, pero no en la actual Constitución, como debería hacer si fuera buen gobernante que no necesitase acudir a excusas banales. Tal vez por eso ayer mismo su ministro Montoro dijo que el Gobierno no hará la ‘vida imposible’ a los más débiles, teorema que ni Pitágoras sería capaz de enunciar, y como si fueran los dueños y señores de nuestras vidas. ¿Contra quién han ido y van, si no, las reformas decretadas hasta ahora? Encima nos toman por estúpidos. Podría leerse el señor Rajoy los artículos constitucionales vigentes referidos a vivienda, justicia, separación de poderes, ley electoral y demás. Incluso el referido al derecho de huelga, aunque el jefe de la patronal señor Rosell se permita decir que ‘un grupito’ no puede paralizar todo el país. Sabe que juega con la desesperanza y el temor de la gente, pero veremos.

Debería saber también el señor Rajoy que existen novedosas corrupciones, que no son otras que las privatizaciones, encubiertas o no, que está llevando a cabo, por ejemplo en Sanidad con la construcción, gestión y propiedad de los hospitales. Una nueva y gran forma de corrupción que tratan de disimular.

Debería saber que ha hecho la reforma laboral más criminal de toda la historia de España.

Debería saber que la monarquía suscita dudas, que los ciudadanos recelan de sus gastos y posibles dispendios, que las nuevas generaciones quisieran que algún día próximo se someta a consulta si está viva y la legitiman, o es de por vida una añagaza impuesta a los españoles, defendida por el señor Rajoy como parte de su concepción de la política, del poder y del Estado. Democráticamente, no se puede permanecer en la indecisión perpetua. Un buen gobernante demócrata es alguien que aclara las dudas de los ciudadanos.

Arturo González (Fuente: publico.es)

No hay comentarios:

Publicar un comentario