domingo, 8 de enero de 2012

UN VISTAZO A LA PRETENDIDA "SUPERIORIDAD MORAL" DEL REY EN EL CASO URDANGARÍN (4)

El asunto va de tormentas. Una tormenta trae otra, la batalla de todas las batallas que se libro contra Sadam Hussein para expulsarlo del territorio de Kuwait precisó de una gran ofensiva a la que los americanos bautizaron con el nombre de Tormenta del Desierto. Para llevarla felizmente a cabo, era preciso contar con diferentes bases militares donde aprovisionarse para lanzar buques y aviones contra el malvado Hussein. Las bases militares españolas, tanto aéreas como navales, figuraban en el plan de aprovisionamiento de los norteamericanos. Alguien, con el suficiente don de la palabrería, convenció a la familia reinante kuwaití, en el exilio forzoso, que el rey de España tenia la facultad de conceder el uso de las bases militares españolas. Para concienciar al monarca español, ese alguien, que algunos atribuyen a Javier de la Rosa, propuso a los kuwaitíes la conveniencia de una, aportación a fondo perdido de 100 millones de dólares, -parece que esta cantidad les suena bien a los árabes ricos- para que fuera repartida entre los influyentes políticos españoles. Por lo que cuenta Javier de la Rosa, fue él el encargado de enchufar la manguera de los petrodólares kuwaitíes. Algo de cierto debe de haber, cuando el oficioso embajador del monarca español, Manuel Prado y Colon de Carbajal, reconoció ante el juez de la Audiencia Nacional, Miguel Moreiras, el haber recibido tan sustanciosa cantidad que convertida en pesetas del momento, rondaba los 15.000 millones de pesetas. Cuando finalizada la Guerra del Golfo y la dinastía reinante estuvo asentada en el reino de kuwaití, se percataron de que habían sido victimas del timo de la influencia real, cuando se les explico que la facultad de autorizar el uso de las bases, reside en el Gobierno y en el Parlamento español. Fue entonces cuando los kuwaitíes reclamaron el dinero entregado a De la Rosa en vía hacia las altas instancias. La contestación a De la Rosa fue del estilo de Santa Rita, Rita, lo que seda no se quita. Y así de este modo, se inició la tormenta en la que en el ojo del huracán estaba el monarca español.

El asunto, si ya de por si oscuro, se le dio un tratamiento informativo de manicomio. Los medios de comunicación, en su papel de salvapatrias, satanizaron a De la Rosa, y dieron por buena la explicación dada por el embajador real de que los 100 millones de dólares fueron recibidos a cambio de dictámenes y asesoramiento legal. Una explicación que es difícil creer. Lo que parece cierto es que entre pillos anda el juego. Mientras De la Rosa sostenía que el dinero fue pagado a un lobby que presidía Manuel Prado, y repetía que no le dejaba vivir por el dichoso crédito pendiente de Arabia Saudí. Las cantidades no cuadran. De la Rosa habla de 30.000 mi1 millones de pesetas, 1os kuwaitíes de 55.000 millones y Colón de Carbajal de tan sólo 15.000 millones. Entre tanto dislate, 1a prensa comercial pasó de puntillas sobre el asunto que afectaba al monarca español. Desde ninguna instancia de las instituciones del Estado se dio cumplida respuesta a tan delicado asunto. La callada por respuesta a las bravatas de De 1a Rosa fue el pan de cada día. Como máximo, el asumo se llevó a los titulares de ABC como “Trifulca entre financieros”, tanto como decir, que el perímetro por donde se mueve el asunto empieza y acaba en dos financieros peleados. La vinculación de Manuel Prado con el monarca queda para pasar la página de este, y otro asunto ya que De la Rosa sostiene que el ex presidente de gobierno Felipe González cobró por atender debidamente a los aturdidos kuwaitíes 14 millones de dólares. La utilización de las bases militares y de los marineritos españoles les costó un ojo de la cara a los hermanos árabes y a la vez primos de KIO.

(http://ataquealpoder.wordpress.com/2011/12/20/se-aparta-a-urdangarin-por-conducta-poco-ejemplar-y-la-del-rey-averigualo-por-ti-mismo/)

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