martes, 27 de septiembre de 2011

LA SERIE "LONE GUNMEN" ANUNCIÓ LOS ATENTADOS DEL 11S CON SEIS MESES DE ANTELACIÓN

Tal y como indica el título de este artículo, el episodio piloto de la serie “The Lone Gunmen”, emitido el 4 de marzo de 2001 -es decir, seis meses ANTES de que ocurrieran los atentados de Nueva York-, delata estrepitosamente el plan del gobierno americano para estrellar aviones contra las Torres Gemelas y mediante esta operación de BANDERA FALSA comenzar la cruzada mundial contra el hipotético terrorismo internacional, especialmente en países con petróleo como Iraq.

¿Cuésta creerlo? En el video bajo estas líneas hay un extracto del episodio en cuestión. Tras su emisión, la serie televisiva fue fulminantemente cancelada. ¿Casualidades? ¿Cuánta gente conocía el plan del gobierno para llevar a cabo los autoatentados del 11S? ¿Y en España el 11M? ¿Y en Londres el 7J? Esta nueva evidencia invita a pensar en a qué clase de asesinos estamos legitimando con nuestros votos.



En el episodio piloto, Los Pistoleros descubren un complot de los servicios secretos del Gobierno de los Estados Unidos para estrellar un Boeing 727 contra una de las Torres Gemelas de Nueva York. Para tal fin utilizarían un sistema de control remoto. Al final, los Pistoleros Solitarios e Yves consiguen, mediante medios informáticos, desactivar el control remoto, con lo que los pilotos del avión consiguen "in extremis" evitar la colisión.
Según el episodio, el fin que perseguía el Gobierno era culpar a un país extranjero del hecho, con el propósito de obtener un motivo para declararle la guerra y sacar beneficio de la venta de armas (Fuente: http://teatrevesadespertar.wordpress.com/2011/09/11/la-serie-televisiva-pistoleros-solitarios-muestra-el-plan-de-autoatentar-contra-las-torres-gemelas-meses-antes/)

La anticipación de los sucesos que finalmente tendrían lugar el 11 de septiembre de 2001 es tan asombrosa que solo cabe explicarla de dos maneras posibles: o la serie reveló el "modus operandi" de quienes ejecutaron los atentados, o lo inspiró.

Enlazo, por último, un vídeo en el que nuestro viejo conocido Alex Jones entrevista a Dean Hugland, actor protagonista de la serie "The Lone Gunmen".

COMPRAR, TIRAR, COMPRAR, reportaje sobre la obsolescencia programada

Hace mucho tiempo, los productos de consumo masivo se fabricaban para durar. Pero hacia la década de 1920, un grupo de empresarios se dieron cuenta de que cuanto más duraban sus productos, menos dinero ganaban ellos. Y así nació lo que se llama la obsolescencia programada, la reducción deliberada de la vida de un producto para incrementar su consumo. Desde entonces, los fabricantes han diseñado sus productos para fallar. La realizadora Cosima Dannoritzer (''Si la basura hablase'') se hace eco en esta película documental de una de las prácticas que se han convertido en la base de la economía moderna (muchos especialistas incluso consideran que tuvo un papel fundamental para acabar con la Gran Depresión). La producción viaja a Francia, Alemania, España y los Estados Unidos para investigar la obsolescencia económica y plantea alternativas a la dificultad de seguir adelante con el consumo ilimitado de recursos en un planeta en el que éstos son finitos.

sábado, 24 de septiembre de 2011

¿QUÉ SUCEDIÓ EL 11-S?


Amigo lector, ya se que todos creemos saber lo que sucedió: no sólo nos lo han contado de muchas maneras distintas, para que podamos elegir a quién creemos, si a los voceros de la versión oficial o a los conspiranoicos, sino que hemos visto las imágenes, y las imágenes son tan elocuentes que parecen determinar cuáles son los hechos, dejando sujetas a debate sólo las interpretaciones.

También yo aceptaba hasta hace muy poco este enfoque, hasta que leyendo el blog de José Luis Narom tropecé con un artículo de Conrado Salas, "LA EVIDENCIA DEL 11-S" que, al ponerme en conocimiento de las tesis de Judy Wood, me ha obligado a un replanteamiento radical y absoluto de lo sucedido el día en que el mundo cambió.

Judy Wood, experta en resistencia de materiales e ingeniería estructural, es autora del libro "Where did the towers go?", disponible -en inglés- a través de su web www.wheredidthetowersgo.com. En él aborda los aspectos que han pasado más desapercibidos en el bombardeo mediático que hemos sufrido en estos diez años, evidencias físicas que obligan a repensar todo lo que creíamos saber sobre el atentado del siglo. Al hilo de su propuesta, te sugiero que hagamos lo que nos propone, empezando por lo aparentemente obvio.

¿Qué fue lo que REALMENTE vimos? No vimos a un avión chocar contra la mole inmensa de la Torre Sur, vimos a un avión siendo literalmente "engullido" por la torre, sin que el impacto partiera sus alas, como si el edificio lo hubiera succionado, y vimos una tremenda explosión posterior. Vimos, amigo lector, algo IMPOSIBLE.

¿Bajo qué condiciones puede un edificio "absorber" un avión? Sólo hay una respuesta, y creo que es fácil intuirla. "Cuando se descarta lo imposible, lo que nos queda, por improbable que parezca, es -inevitablemente- la verdad", afirma Sherlock Holmes, el detective por antonomasia, para fundamentar su sistema deductivo. La única posibilidad es que el avión no sea real, sino que sea solo la imagen de un avión. Y dado que los ingenios aeronáuticos no producen fantasmas, SOLO puede tratarse de un holograma, una imagen proyectada desde un satélite.

Hay más, y doy ahora la palabra al autor del artículo: "... hay una toma de video en particular que sugiere que un avión, o lo que al público se le ha sugestionado para que interprete como un avión, atraviesa en medio de una explosión una de las Torres y ¡se adivina que sale por el otro lado envuelto en la bola de fuego! Esto es tan irreal como ver a una bala atravesar un camión militar blindado y emerger por el otro lado".

Vimos al segundo avión ejecutar una maniobra que expertos pilotos han sido incapaces de reproducir en simuladores de vuelo en ninguno de los muchos ensayos realizados. Lo vimos estrellarse a velocidad de crucero por debajo de los 400 mts. de altitud cuando un Boeing 767 alcanza su velocidad de crucero de 850 km/h a 11.000 metros. Vimos a un edificio de acero tragarse un avión que no sufre ninguna deformación en el impacto, y que deja en la fachada su silueta como si se tratara de un dibujo animado. Vimos caer dos torres expresamente diseñadas para soportar el impacto de un avión comercial, y vimos caer acero fundido por el exterior de las torres cuando el queroseno ardiendo de los depósitos de combustible de los aviones se queda más de 1000º por debajo de la temperatura de fusión del acero. Quien crea que lo que vió es REAL ignora tanto las leyes de la física como los principios de resistencia de materiales. Y eso sólo en cuanto a lo que CREEMOS que vimos.

Dice Judy Wood que la cantidad de escombros que se retiraron, tras la caída de las dos Torres, no se corresponde con la verdadera masa de los edificios, "como si se hubieran pulverizado". Pues bien, es que, de hecho, se pulverizaron. Lo que los operarios retiraron fue aproximadamente el 10 por ciento de la masa total de las torres gemelas.

Ni el combustible de los aviones ni el explosivo conocido como Thermite pueden producir ese resultado. Es aquí donde hay que pensar en otro tipo de arma, y encarar la tercera hipótesis explicativa de la caída de las torres, aparentemente la más descabellada, pero, a la luz de los hechos, la única coherente.




JUDY WOOD Y LA EVIDENCIA DEL 11-S por Conrado Salas Cano (*)

LAS EVIDENCIAS

Los elementos que Judy Wood ha recopilado con todo lujo de detalles son:

· La casi totalidad de las Torres Gemelas fue reducida a POLVO. Puedes si quieres calcular la energía necesaria para obrar tamaña destrucción de la estructura original de hormigón y acero, y compararla, no sólo con la del impacto de un (supuesto) avión comercial y consiguiente quema de su combustible; sino incluso con la de cargas de demolición convencionales. El 99% del hormigón fue convertido en polvo ultra-fino, con la mitad de las partículas por debajo de los 100 micrómetros, y con algunas partículas observadas entre 2,5 y 0,09 micras. En condiciones ordinarias, partículas tan finas de acero sólo se forman si el acero del que provienen ha sido previamente llevado por encima de su punto de EBULLICIÓN (2.750º C). La nube de polvo resultante fue tremenda y mostraba la forma de “coliflor” de una erupción volcánica.

· Los aceros se fueron pulverizando conforme se desplomaban, como evidencian los vídeos de las Torres. La temperatura precisa para esto viene a ser el doble de la del famoso termato-TH3 de Steven Jones. Hay que tener en cuenta que la máxima temperatura alcanzable en fuegos de hidrocarburos sin presurización o precalentamiento, como por ejemplo, la del supuesto queroseno del avión al impactar con la Torre, es de 825º C. A esa temperatura, el acero ha perdido ya más del 90% de su fortaleza. Sin embargo, en pruebas efectuadas en edificios, no hubo colapso de la estructura aun a temperaturas de 800-900º C. El acero estructural se derrite a 1.510º C. Los hornillos de queroseno no se suelen derretir al funcionar. Los motores de automóvil tampoco suelen derretirse o doblarse con el funcionamiento, a pesar de que la combustión de la gasolina tiene lugar a temperatura más elevada que la del queroseno. Los cien metros superiores del World Trade Center (WTC) 2 llegaron a inclinarse 23º durante la destrucción de la Torre: ésa no es la manera efectiva de derrumbarse un edificio desde luego.

· Se dice que el arquitecto de las Torres Minoru Yamasaki las diseñó para sobrevivir a impactos de aviones comerciales: lo que de hecho he podido verificar es que John Skilling, el ingeniero originalmente responsable de la estructura de las Torres, y su equipo concluyeron que las Torres estaban a prueba del impacto de un Boeing 707, que es un avión algo más pequeño, pero más rápido, que los 767 que supuestamente colisionaron.

· El WTC 2, de 416 metros de altura, se vino abajo en 10 segundos. El tiempo de caída libre en el vacío de un objeto soltado a 416 metros de altura es de 9,22 segundos. ¿Qué tipo de Torre puede derruirse a través de su propio acero macizo prácticamente en el mismo tiempo en que un hipotético objeto caería en el vacío sin resistencia a lo largo de la altura de dicha Torre? ¡Pero es que la Torre del WTC 1 se desplomó en 8 segundos!

· El muro de contención que evitaba que el agua del río Hudson llegase a los cimientos de las Torres Gemelas, la llamada “bañera”, no fue dañado apreciablemente durante el 11-S. Incluso aunque el millón de toneladas que ambas Torres poseían conjuntamente no se hubiesen desplomado sobre la bañera directamente, su impacto sobre el lecho rocoso del subsuelo hubiera, cual terremoto, estremecido dicho muro de contención, mellando paredes y los túneles que llevan por debajo del río Hudson. La bañera no se diseñó a prueba de tal sacudida: Nueva York no se asienta en una zona sísmica. Curiosamente, mientras el supuesto desplome o demolición de un millón de toneladas de acero no agrietó el muro de contención, ¡sí lo hizo el movimiento de la propia maquinaria pesada llevada a la Zona Cero para las tareas de limpieza después del desastre!

· Había gente colgada por fuera del edificio sin ropa, y por lo menos una persona trató de quitarse la ropa mientras estaba suspendida por su mano o pie de la pared del edificio, muchos pisos por encima del suelo. ¿Por qué le molestaba tanto la ropa, que seguramente estaría mojada, debido al sudor o al agua de los rociadores antiincendios de los pisos (que habrían entrado en funcionamiento)? Judy Wood observa también que algún individuo se había colgado por fuera del edificio en un piso donde no salía fuego ni humaredas de las ventanas; y alguno estaba en un piso del que salía humo, pero colgado de un rincón (¡a más de trescientos metros del suelo!) de cara al viento, rincón al que por tanto llegaba aire fresco. El horror que supone escudriñar estas imágenes es paralizante, pero estas víctimas merecen que se dilucide por qué murieron realmente, y que se haga justicia.

· El tema de si hubo o no aviones el 11-S no es tratado expresamente en el nuevo libro de Judy Wood, aunque un artículo suyo en colaboración con Morgan Reynolds sí analiza el asunto. Las tomas del supuesto avión comercial desapareciendo en una de las Torres Gemelas, me parece que en la del World Trade Center 1, tienen un aire de imposibilidad o de trucaje. El fuselaje se lo va tragando sin deformación la mole cerúlea del edificio, sin ser adelantado en ningún momento por las alas. Si el fuselaje hubiera chocado de verdad, las alas, hechas de aluminio forjado, un material fuerte pero quebradizo, se hubieran desgajado sin más de aquél y hubieran seguido volando a los supuestos 800+ km/h durante unas centésimas de segundo más. Amén de que volar un avión comercial a más de 800 km/h por debajo del medio kilómetro de altitud en un medio urbano requeriría, no ya una pericia inaudita al mando del aparato, sino la suspensión de las leyes de la física o de la resistencia de materiales: esto último fue expresamente corroborado por teléfono por las empleadas de Boeing Leslie Hazzard y Lori Bechtold, y por Joseph Keith, que fue ingeniero de software en la industria aeronáutica. Las razones de la imposibilidad física de tal vuelo supongo que tienen que ver con la resistencia del aire (un Boeing 767 alcanza su velocidad de crucero de 850 km/h a 11.000 metros de altitud, donde el aire tiene menos de la tercera parte de la densidad que a nivel del mar), la fuerza de sustentación, o la fortaleza de la estructura del avión. Y luego hay una toma de video en particular que sugiere que un avión, o lo que al público se le ha sugestionado para que interprete como un avión, atraviesa en medio de una explosión una de las Torres y ¡se adivina que sale por el otro lado envuelto en la bola de fuego! Esto es tan irreal como ver a una bala atravesar un camión militar blindado y emerger por el otro lado. Un avión de aluminio, al estrellarse contra una estructura de acero, quedaría prensado, escacharrado y destrozado como una lata de Coca Cola. Acción y reacción. Yo soy el primero en considerar abiertamente milagros y violaciones de las (mal llamadas) “leyes de la física”, pero en el ámbito del 11-S me parece que no estamos investigando este tipo de fenómenos, sino el impacto de un avión comercial ordinario contra un edificio de acero erigido por el hombre.

· Debajo de donde estaba la pared de la Torre del WTC1 contra la que supuestamente impactó el avión no se halló ningún resto verificado de aeroplano. Supongo que no merece la pena hablar del pasaporte de Mohamed Atta encontrado en el suelo, legible tras atravesar los fuegos de queroseno del supuesto avión, fuegos que, según los medios de comunicación, fueron lo bastante infernales como para doblar el acero y derruir la Torre. Las ruedas de avión halladas en la calle tenían una curiosa predisposición para “caer” por andamios de obras. Una rueda en concreto estaba sin quemar, con su eje cortado pero reluciente. Mi impresión es que estas ruedas fueron evidencia plantada, y me imagino que estarían preparadas debajo de los andamiajes tapados con lonas o algo así, y que, en el momento conveniente, fueron desplazadas a la calle.

· ¡Una sobrecogedora serie de tomas recoge cómo la aguja de la Torre Norte se convirtió como por arte de magia en polvo!

· Los picos de 2,1 y 2,3 en la escala de Richter registrados por el sismógrafo durante las destrucciones de ambas Torres, a las 9:59:04 y 10:28:31 de la mañana hora de Nueva York, respectivamente, son un punto y medio menores de lo que cabría esperar si las moles de los edificios se hubieran efectivamente desplomado contra el suelo por efecto de la gravedad o de una demolición controlada.

· Magnetómetros en Alaska registraron anomalías coincidentes con la destrucción de las Torres.

· Tras la pulverización de las Torres, quedaron cantidad de papeles, en su mayoría sin quemar. Si el fuego fue lo bastante intenso como para derretir o derruir el acero, ¿por qué sobrevivieron tantos papeles, y sin embargo ningún cadáver, mueble u ordenador?

· Apenas quedaron ruinas en la Zona Cero. Eso de que el acero de las Torres derribadas se lo llevaron a China es un cuento.

· Había coches parcialmente tostados, no directamente colindantes con la ubicación de las Torres Gemelas, e incluso lejos de éstas. Había un coche quemado en parte pero con la tapicería y la moldura de goma (o de plástico, no estoy seguro) de la ventana sin quemar. Había un coche con su mitad delantera quemada y su mitad trasera sin quemar. Había un coche cuya ventana estaba deformada y sus puertas derretidas de una manera rara. En otros coches, el motor misteriosamente desapareció. Había un coche montado en parte encima de otro. Había coches boca abajo entre vehículos que estaban normales. Muchos de los automóviles y camiones que estaban en las vecindades del World Trade Center y que no fueron magullados por ningún escombro de la catástrofe, explotaron dejando desechos quemados, como por combustión espontánea. Al menos en un par de vehículos, yo diría que no sólo la pintura sino también una fina lámina de chapa se había desprendido, o sencillamente se había desvanecido, de la carrocería. Pero, por ejemplo, en uno de estos vehículos, las puertas no venían laminadas de fábrica.

· El aire presentó una extraña coloración marrón, y su pH osciló entre 12 y 14. Según desveló Rick Siegel, la televisión posteriormente ajustó la tonalidad del color para hacerlo más azul.

· También según Rick Siegel, se detectaron elevados niveles de tritio en las inmediaciones de donde estaban las Torres Gemelas, pero no en el resto de Nueva York.

· Al menos un transeúnte explica que levitó hacia arriba, impulsado por una fuerza extraña.

· Hubo apagones eléctricos extendidos alrededor la Zona Cero que tardaron más de tres meses en arreglarse.

· El huracán Erin se fue moviendo hacia la costa Este de EE.UU. y alcanzó su máxima aproximación a Nueva York precisamente el 11-S. Los medios de comunicación apenas hablaron de su posible peligro.

· Pese a los más de 50 metros cúbicos de agua en rociadores antiincendios y fontanería en ambas Torres Gemelas, las ruinas de la Zona Cero quedaron secas.

· Entre los pocos escombros que quedaron en la Zona Cero, son alucinantes la gigantesca viga de metal doblada como si fuera de goma, y otra viga de metal retorcida o alechugada sobre sí misma cual gelatina. Causa perplejidad el archivero de acero estrujado como si se hubiera derretido, y en el que sin embargo sobresalían trocitos de billetes (de veinte dólares) sin quemar. Este archivero arrugado se empezó a oxidar espontáneamente un par de horas después de ser lavado. Otros restos de la Zona Cero evidenciaron envejecimiento prematuro y oxidación acelerada. Y en otro resto de la catástrofe había papel incrustado dentro de otros materiales sólidos. Cabe razonar que la elevada temperatura precisa para fusionar dichos materiales con el papel en una misma amalgama hubiera quemado a éste. También dan que pensar, aunque hay que saber reconocerlos como algo anómalo, los extraños agujeros redondos en las edificios no destruidos de la zona, tanto en la estructura resistente como en los cristales de ventanas.

· Después de la tragedia, los operarios sometieron los escombros de acero de la Zona Cero a un insistente lavado con agua a alta presión, mientras los evacuaban. ¿Había prisa por eliminar alguna evidencia del área del crimen?

· Llevó más de tres meses extinguir los fuegos de la Zona Cero a pesar del continuo riego y de copiosas tormentas de lluvia que cayeron. Estos fuegos de los escombros eran misteriosos en cuanto que no quemaban : al menos un bombero los atravesó sin reparo. Oficialmente los fuegos quedaron extinguidos a los 99 días, y sin embargo a los seis meses seguían los camiones evacuando escombros sucios y mojados que despedían humos raros. Ahí estaban los operarios a manguerazo limpio con los escombros, que pese a ello seguían echando los humos. La parte de atrás de un camioncito estaba abierta y despedía humos aunque se hallaba seca. El agua parecía inhibir los humos: de tratarse de vapor de agua, debería esperarse lo contrario. Y si el problema era que los escombros estaban aún calientes (¿seis meses y muchas lluvias después del 11-S?), ¿por qué no los pasaron por la manguera antes de tratarlos con los sistemas hidráulicos?.

· Trabajadores y catorce perros de rescate fallecieron después de la catástrofe, demasiado pronto como para deberse a asbestos.

EL EFECTO HUTCHINSON

Judy Wood entonces observa que toda esta evidencia es consistente con el empleo de un arma que localizase un haz de energía en la Torre de modo que se produjera, a escala grande y horrorosamente destructiva, el “efecto Hutchison”, llamado con el nombre del excéntrico inventor canadiense que lo observó en su laboratorio doméstico con muestras de metal y ciertos campos electromagnéticos. La tremenda energía necesaria para obrar la hecatombe del 11-S no tendría que provenir del haz en sí: bastaría con que el haz de algún modo actuase sobre la estructura sólida-cristalina o molecular de (algunos de) los materiales de la Torre, de modo que éstos activasen la energía del punto cero que llena todo el espacio, y que bien podría ser infinita en densidad. Como las ondas milimétricas que la policía o cuerpos militares usan para contener a manifestantes, pero de modo espeluznantemente letal, el haz de energía dirigida, confinado a las Torres Gemelas, explicaría el apremio de las personas atrapadas en el interior por salir afuera del edificio, con la casi certeza de tirarse al vacío, y por quitarse la ropa mojada, pues el agua amplificaría tales microondas insoportables.

Las explicaciones de la destrucción de las Torres Gemelas basadas en termita o explosivos convencionales, popularizadas por Steven Jones y otros en sintonía, son insuficientes y, de hecho, sirven para obnubilar. Judy Wood explica que haber encontrado “restos de termita” o derivados en el polvo flotante tras el 11-S no quiere decir nada, pues la termita es básicamente aluminio con óxidos de hierro, compuestos nada raros en muestras procedentes de unas Torres hechas en buena parte de hierro y aluminio. Judy Wood y Morgan Reynolds explican que se necesitarían miles de botes grandes de termita detonados en secuencia con precisión computarizada para abatir las Torres, y argumentan que, puesto que éstos deberían de ubicarse prácticamente en cada piso, se necesitarían más de cien frecuencias de radio diferentes.

Incluso la idea propuesta por Dimitri Khalezov, y supongo que promovida por Daniel Estulin, de que el subsuelo o sótano del World Trade Center estaba pre-configurado para la colocación de explosivos nucleares es más que cuestionable. Tal configuración letal tendría que haberse preparado mucho antes del 11-S, y las conexiones para las supuestas bombas se deterioran con el tiempo si no se usan. La posibilidad de que en el 11-S se empleasen “armas mini-nucleares” viola lo que sabemos de física convencional, que estipula que una bomba nuclear precisa de una masa fisible crítica mínima. Si en ese espantoso día se desencadenaron procesos nucleares, éstos serían de tipo no-convencional, léase, como la “fusión fría” (en la que yo hice personalmente investigaciones en la Universidad Estatal de Pórtland y que bien puedo atestiguar que es real y funciona), llamada más correctamente reacciones nucleares de baja energía. Existe una interconexión entre las llamadas “energías libres” (principalmente basadas en el acceso a la ubicua energía del punto cero), las reacciones nucleares de baja energía (a menudo con transmutación comprobada de elementos) y el efecto Hutchison.

LA ENERGÍA ILIMITADA

Y es que lo que está en juego es aún más serio que el elucidar quién de verdad perpetró el 11-S. Lo que está en juego es la noción de energía ilimitada (o al menos tan ilimitada como la integral de modos electromagnéticos del campo del punto cero), sin peligro (¡salvo por uso maligno!) ni daño medioambiental y, una vez hecha la adaptación de los sistemas para uso civil e industrial, esencialmente gratuita: ÉSTA es la energía que se nos ofrece si las horripilantes fuerzas que se desataron bélicamente el 11-S bajo la falsa bandera del “terrorismo islámico extremista” se empleasen para la paz, la prosperidad, y la regeneración de la vida en la Tierra. Tal energía gratuita para uso civil es el PAVOR de los poderes ocultos y ya no tan ocultos que controlan el sistema financiero actual, y de hecho estos poderes temen la revelación de esta energía AÚN MÁS de lo que temen el esclarecimiento de la verdad del 11-S. Es por ello por lo que dichos poderes han procurado infiltrar y hasta secuestrar el llamado “movimiento por la verdad del 11-S”, utilizando las armas de guerra psicológica rutinarias del engañar, confundir y dividir, y las dotes pícaras y ladinas de gente como Steven Jones, que ya hizo un “trabajo sucio” parecido en 1989 desestimando el explosivo anuncio original de la fusión fría de Martin Fleischmann y Stanley Pons. El ostracismo al que se le ha condenado a Judy Wood dentro de este movimiento “por la verdad del 11-S” (ya no digamos dentro de la esfera de los medios oficiales de comunicación), responde a esta operación psicológica. Mi amigo Andrew Johnson ha documentado cuidadosamente las argucias de diversas personalidades dentro de los medios “alternativos”, por silenciar o caricaturizar los hallazgos impactantes de Judy Wood. Un censor sutil es Jim Fetzer, que se las daba de seguidor de Judy Wood,… hasta que ésta empezó a percatarse de los paralelismos físicos entre los fenómenos físicos que tuvieron lugar el 11-S y los registrados por John Hutchison en su laboratorio. (Los efectos que John Hutchison observó en su laboratorio casero atrajeron el interés de destacados agentes militares estadounidenses y canadienses, entre los que figuró John Alexander, el individuo más siniestro con quien me he topado en mi vida, apodado el Doctor de la Muerte. El gobierno canadiense consideró los experimentos de Hutchison materia de “Seguridad Nacional”).


EL MEGA HAZ DE ENERGÍA

Una pregunta en mente de alguno será desde dónde se disparó el supuesto mega-haz de energía, dirigida contra las Torres, si la tesis de Judy Wood es cierta. La respuesta más probable es desde órbita. Avances súper-secretos en tecnologías de interferencia y electromagnetismo escalar, como reseña Tom Bearden, permitirían actuar contra un objetivo a distancia sin incinerar ni afectar visiblemente la atmósfera u otros objetos en el camino, produciendo tan sólo algunos “efectos de campo” colaterales, como los llama Judy Wood, tales como el huracán, las anomalías magnéticas o los coches selectivamente fritos. De este modo, puede que hasta el término “haz” sea inadecuado para describir tal pulso localizado de energía.

La reticencia de los activistas bienintencionados del Movimiento por la Verdad del 11-S por admitir las tesis de Judy Wood es comprensible: según apuntaba yo al comienzo de este artículo, ya es labor bastante titánica convencer a la gente del engaño atroz, mega-criminal y despiadado perpetrado por los gobiernos y medios de comunicación principales con la versión oficial del 11-S, como para encima tener que estirar aún más el umbral de apertura mental de esta gente ordinaria, tan sugestionada, con nociones extrañas de energía libre, efecto Hutchison, fusión fría y anti-gravedad. De ahí que la estrategia de quienes han tratado de secuestrar el Movimiento se haya orientado recientemente a encasillar a Judy Wood aún más en las zonas marginales del debate, asociándola con imágenes y caricaturas peripatéticas de torsiones espaciotemporales, fuerzas de otra dimensión, rayos de la muerte de Flash Gordon y hombrecillos verdes. De nuevo, no niego en absoluto la posibilidad de distorsiones en el espaciotiempo, fenómenos interdimensionales, OVNIs o cosas así, pero estoy bastante seguro de que, si algo de esto ocurrió el 11-S (ignoro los detalles de si el acceso a la energía del punto cero altera localmente la curvatura del espaciotiempo o si se acopla en alguna medida a otra dimensión), en cualquier caso no es justo parodiarlo como una quimera fantasiosa de cómic de superhéroes, pues aconteció bajo las órdenes de individuos muy reales y físicos; nacidos, aunque mal, en la Tierra; pragmáticos y sin entrañas; con tez bastante blanca salvo algún caso; previsiblemente con alguna cana y uniforme; y desde luego con consumada experiencia de mandar a cuerpos de ingenieros y personal militar, y con poco tiempo para sandeces. Lo que realmente ocurrió fue un vil y masivo crimen de guerra sin precedentes que utilizó armas de energía dirigida de las más clasificadas y sofisticadas en el arsenal negro de la insaciable tarasca de defensa estadounidense, con objeto de crear el nuevo bu-ogro del siglo XXI, el coco del “terrorismo islámico”, y de justificar las nuevas invasiones imperiales planeadas y la consolidación del Estado Policial en EE.UU. e incluso fuera, como bien sabemos todos.


(*) Conrado Salas Cano es zaragozano. Estudió Física en el California Institute of Technology y posteriormente, en la Portland State University, hizo un máster y una tesis sobre la fusión fría.

(Fuente: http://www.narom.org/11S%20Magos%20Cosechas.html)

Si el 11-S cambió el mundo no fue solo por las consecuencias de los atentados contra el World Trade Center y el Pentágono, sino también porque presenciamos el primer ataque militar usando energías hasta ahora ignoradas por el ciudadano medio, así como la primera escenificación del proyecto "Blue Beam" (proyección de hologramas para sugestionar a las masas). Han tenido que pasar diez años para que una investigadora tenaz ponga las cartas boca arriba. Ahora es el momento de difundir la verdad.


MERO NOS RECUERDA QUE LA VIDA ES MUCHO MÁS QUE LO QUE NOS PROPONEN

El cantante chileno que este "blog" ha "adoptado" nos presenta desde su canal en YouTube (http://www.youtube.com/user/ElMeroSerUno) un nuevo tema rebosante de sensibilidad y de fuerza.

viernes, 23 de septiembre de 2011

POR ENÉSIMA VEZ, NIGEL FARAGE DEMUESTRA NO TENER PELOS EN LA LENGUA

El parlamentario británico Nigel Farage, presidente de European Freedom and Democracy y portavoz de un cada vez más sólido euro-escepticismo, deja en evidencia a Herman Van Rompuy, presidente de la Unión Europea y miembro del Grupo Bilderberg -títere, por tanto, de los intereses financieros que han desencadenado esta crisis porque es SU NEGOCIO-, recriminándole su falta de legitimidad en el cargo. A esto es a lo que nuestras abuelas se referían con la expresión "decir las cuatro verdades". Por cierto, ¿no está un poco vacío el parlamento europeo, donde se supone que deberían hacer acto de presencia nuestros "representantes"?

LO LLAMAN DEMOCRACIA Y NO LO ES

Ahora que cierra sesiones el Parlamento y que comienza otra vez el tostón de una campaña electoral en la que quienes ignoraron a la ciudadanía a la hora de reformar la Constitución, soslayando un referendum moralmente ineludible, van a repetirnos "ad nauseam" lo importante que es nuestro pronunciamiento -ése que nos han hurtado farisaicamente-, este bloguero ve llegado el momento de presentar en la Red su enmienda a la totalidad del fraude en que nos vemos inmersos, cargar las tintas contra la enésima edición de esta representación sin emoción ni gracia alguna y recomendar el no acudir a las urnas para nada que no sea emitir un voto nulo -por ejemplo, escribiendo en la papeleta que no queremos intermediarios y que, ya puestos, gobiernen directamente Botín o Angela Merkel- que es el único que no pueden asumir, desaconsejando el sumiso voto en blanco y, desde luego, rechazando el delegar asuntos de la máxima seriedad en las parasitarias asociaciones de privilegiados que conocemos como "partidos políticos". Así pues, "recupero" uno de los eslóganes más certeros del Movimiento 15-M, tan desacreditado hoy por la evidencia de que expertos en manipulación de masas se infiltraron en él desde el primer momento con el fin de reconducirlo hasta hacerlo inofensivo para el sistema, por su propia incapacidad para auto-reinventarse en vez de caer en dinámicas cada vez más inerciales y rutinarias, y por la torpeza con que se ha dejado llevar hacia las posiciones anti-sistema con que los "mass-media" lo identificaron (vaya, creo hoy tengo la vena crítica hipertrofiada), para presentar un artículo que tomo del blog de Ruben Díaz, alias "el señor de las moscas". Un saludo a su autor, ante cuyo análisis me descubro.


POR QUÉ NO HAY UNA DEMOCRACIA REAL EN ESPAÑA (EN OCHO SENCILLOS PASOS)


Si decimos que en España no hay una democracia real lo decimos por algo.

Lo digo porque hay por ahí quien afirma, cual en canción de Ketama, que estamos locos y que no sabemos lo que queremos. Para contribuir a rebatir esta chorrada tan sumamente gorda hemos confeccionado una lista con los ocho motivos de por qué en España no hay una democracia real. Ocho, que podrían ser más, y ordenados subjetivamente por un servidor de ustedes. Y motivos, ojo; no propuestas. Aquí no proponemos ni listas integralmente abiertas ni sufragios radicalmente representativos. Por no proponer es que no proponemos nada. Esto es una humilde lista, no un manifiesto. Así que explicamos, sin más, el porqué de que estemos tan hasta los cojones en ocho sencillos pasos. De forma fundada –que es como se razonan las cosas–, con un poquito de sentido del humor –que es de lo que va este blog–, concatenando –para amenizar– y, sobre todo, humildemente y sin querer ir de originales –porque entre machaconas y obviedades, todo lo que se dice aquí se ha dicho ya en muchos otros sitios–. Y erradamente en algunas cosas, seguramente, porque ni soy leguleyo ni miren, ganas que tengo. Aún así, les animo a leerse el tocho, de una sentada o por entregas, o parte de él. Les anuncio, por cierto, que el primer punto es el más coñazo, pero que después la cosa mejora. Y si les gusta, a que hablen de lo que aquí hablamos. Porque hay que difundir la palabra, porque concentrarse y hacer bulto no lo es todo y porque además no sólo de retweets vive el revolucionario. Ésta es nuestra pequeña contribución a todo esto.

Por qué no hay una democracia real en España
(en ocho sencillos pasos)

1. Porque no llega a todas partes –#Poder judicial–.

Empecemos por lo básico. A usted le han dicho que vive en una democracia. A usted, amigo, le han dicho muchas cosas. Le han dicho que vive en una democracia, que Mozart componía con cuatro años y que cuando Belén Esteban se operó el tabique, fue por la diabetes. Cosas que pasan. Yo no sé qué piensa usted de Mozart o Belén Esteban, pero sobre democracia una cosa le digo; el Estado se divide en tres poderes, pero sólo dos de ellos –el ejecutivo y el legislativo– están sometidos a elecciones. El judicial no.

Es notorio y manifiesto que los integrantes del poder judicial se dividen entre progresistas y conservadores, que en nomenclatura judicial vendría a ser lo que en los otros dos poderes se llama sencillamente ser de PSOE o del PP. La fractura entre ambos bloques, de hecho, suele llevar a frecuentes problemas en órganos como el CGPJ, los tribunales Supremo y Constitucional o la Audiencia Nacional, por citar sólo algunos. La filiación ideológica de los jueces ha sido objeto de denuncia en numerosísimas ocasiones –algunas muy sonadas– y los escándalos en los que los partidos políticos se acusan de corromper jueces son el Sálvame Deluxe nuestro de cada día. Esto es así aunque el poder judicial debería, teóricamente, ser independiente, y repetimos; teóricamente. Es decir, en los libros de Montesquieu. En la realidad real de España no lo es, y además por muchos motivos. El más evidente de todos es que los integrantes de sus más altas instituciones son designados directamente por los partidos políticos a través del gobierno y del parlamento. EL CGPJ, por ejemplo, que es la más alta institución del poder judicial, cuenta veinte vocales, todos ellos nombrados por el parlamento. El Tribunal Constitucional, por ejemplo, se compone de doce magistrados de los que ocho lo son nombrados por el parlamento, dos por el gobierno y dos por el CGPJ. Y así, susceptiblemente. ¿Cómo se explica que hablemos de la independencia del poder judicial si sus cargos dependen directamente del gobierno y del parlamento? Bueno, pues también por varios motivos. El principal, porque hablar es gratis.

¿Esto es así en todas partes?

Pues sí y no. Cierto que el poder judicial no responde a proceso democrático en ningún moderno estado de derecho, pero también cierto que en muchos países su independencia no es necesariamente más falsa que los monos de Jumanji. En Reino Unido, por ejemplo –que por cierto, es donde se inventó la separación de poderes– los integrantes del máximo órgano judicial, la Supreme Court, no los elige el parlamento en modo alguno, sino una comisión formada por el presidente y el vicepresidente de la propia Supreme Court, un miembro de una comisión al efecto de Inglaterra y Gales, otro similar de Escocia y otro de Irlanda del Norte.

¿A quién beneficia esto?

Según Montesquieu, que de esto sabía un huevo, a la libertad del ciudadano, pero echemos unas cuentas rápidas. Para designar vocales del CGPJ o magistrados del TC el parlamento requiere una mayoría de tres quintos, que vienen a ser el 60% de los escaños. Si PP y PSOE ocupan en el parlamento el 92% de los escaños, adivinen qué: pues que ningún magistrado o vocal lo es sin el voto a favor bien del PP, bien del PSOE. Es evidente que el poder judicial participa activa y muy determinantemente en la política; legaliza e ilegaliza partidos, por ejemplo, decide la impugnación o no impugnación de candidatos e instruye y decide en tantos juicios se pleiteen entre ellos los partidos políticos. Si todos asumimos que el poder judicial participa en la política, que la filiación ideológica participa activamente del poder judicial –en concreto la filiación al PP o al PSOE–, ¿por qué no votar democráticamente a sus altos cargos como se hace en los otros dos poderes? Misterio, amigo. Misterio y sonido de grillos. Cri cri.

Y usted dirá bueno, vale, pesado, no me des la chapa. Pero la democracia está garantizada en los otros dos poderes del estado, ¿no? Pues no, querido amigo. De eso nada.

2. Porque no se consulta al pueblo –#Referéndum–.

Pensemos en una monarquía del siglo XVI, por ejemplo, y al papel que juega el rey en ella. El soberano toma todas las decisiones del reino –al menos las más importantes– y, además, designa a otras personas para que ocupen los puestos de su gobierno –que son los que, subsidiariamente, toman todas las demás decisiones–. Ahora pensemos en nuestra democracia. Puede que el pueblo –que es el soberano de este supuesto, por si a alguien se le escapa– designe a los cargos, pero… ¿Toma algún tipo de decisión? No. Sólo elige a las personas que las toman. Sólo hace eso: votar. ¿Votar decisiones? No. Nunca. Sólo vota cargos. Pero nunca toma decisiones.

La Constitución prevé la celebración de un referéndum en dos casos. Uno, como medida legal necesaria para reformar la propia Constitución –o los estatutos autonómicos–; y dos, y aquí está el tema, con fines consultivos –en cuyo caso es siempre a nivel nacional y habla de ‘decisiones políticas de especial trascendencia’. No obstante desde de la muerte de Franco –y esto son treinta y seis años– sólo se han celebrado la friolera de cuatro referendos nacionales. Y, mira por dónde; de estos cuatro sólo uno –el de permanencia en la OTAN de 1986– ha sido de carácter consultivo. A la hora de tomar el resto de decisiones –incluyendo el ingreso en la UE, la ilegalización de partidos, las reformas educativas, la participación en varias guerras o el cambio de moneda– los sucesivos gobiernos lo han tenido claro; las han tomado ellos.

¿Esto es así en todas partes?

No. Sólo hasta el año 2004 se habían celebrado en Suiza 217 referendos –con una media de diez al año–. Algunas de las decisiones que los suizos han tomado en referéndum son la igualdad legal de hombre y mujeres –1981–, la suspensión por diez años de la construcción de centrales nucleares –1990 –, la negativa a entrar en el Espacio Económico Europeo –1992– o el uso de heroína en tratamientos de desintoxicación para drogodependientes –2008–.

¿A quién beneficia esto?

Al Estado y especialmente a los sucesivos gobiernos –y en detrimento de los parlamentos–. Es así por una razón bien sencilla; los gobiernos eluden sistemáticamente el criterio de ‘especial trascendencia’ prescrito por el artículo 92 –el que regula el referéndum– ateniéndose el criterio de ‘extraordinaria y urgente necesidad’ recogido en el artículo 86 –que les habilita para promulgar un decreto-ley. Así –y me gustaría decir que paradójicamente, pero es que no lo es– en España se evita la consulta popular aplicando la herramienta de la que dispone el Gobierno para promulgar leyes ya no sin consulta popular, sino directamente sin consulta parlamentaria.

De acuerdo, supongamos que en democracia el papel del pueblo no es el de tomar decisiones, sino simplemente el de designar a personas para ocupar cargos. ¿Elige el pueblo a las personas que quiere? No. El porqué es muy sencillo.

3. Porque las listas son cerradas –#Listas abiertas–.

Imagínese que a usted, que es así de excéntrico, le gusta ver Pasapalabra. Imagine que, para poder ver Pasapalabra estuviera usted obligado por ley a tener que ver veinticuatro horas de programación de Telecinco. Incluyendo Supervivientes hasta echar los higadillos. ¿Delirante, verdad? Y un planazo. Pues no se crea que la realidad democrática dista mucho de este paradigma.

Los votantes no tienen la opción de elegir a un representante, sino que tienen que elegir a una lista cerrada de representantes. Que no es lo mismo. Esto funciona así en la mayoría de instancias electorales –nacionales, autonómicas y municipales– con excepción del Senado, para el que se vota en una lista abierta. ¿Es muy abierta esta lista? Bueno, pues contiene a cuatro candidatos, y entre esos cuatro hay que elegir a tres. Muy abierta no es.

¿Esto es así en todas partes?

No. Durante la II República, por ejemplo, las listas eran abiertas. También las hay actualmente en Finlandia, por poner otro ejemplo. Allí las listas son abiertas y no sólo las presentan los partidos, sino también cualquier ciudadano no afiliado a un partido que consiga asociarse o agruparse por distritos electorales hasta formar una lista –y a condición de reunir al menos cien firmas de votantes de ese distrito por cada candidato que presenten–. Todas las listas, las de los partidos y las independientes, son revisadas por la autoridad electoral y concurren finalmente a las elecciones en una única lista abierta en la que figuran todos los candidatos mezclados y en orden por sorteo. El votante sencillamente vota, dentro de esa lista, a quien le da la gana.

¿A quién beneficia esto?

Según se dice con frecuencia, al propio país. Yo no lo creo. Me dirán simplista, conspiranoico y bolchevique, pero para mí que que esto beneficia sencillamente a los partidos. Que no en vano hacen listas cerradas situando a su candidato más famoso o carismático a la cabeza y obligan al elector a votar al resto de candidatos con él. También a los candidatos que, dentro de los partidos grandes, tienen menos opciones, ya que consiguen acceder al poder arrastrados por el candidato cabeza de lista –a mí se me ocurren varios políticos de tal cota de impopularidad, y una de ellas se apellida Sinde, que simplemente cuesta creer que estuvieran en política si nuestro sistema fuese de listas abiertas–. Y en tercer lugar, a los imputados por corrupción. Porque si la lista fuese abierta un elector podría votar a todos los candidatos de un partido, si quisiera, menos a los imputados por corrupción; con las listas cerradas, si votas a un partido tienes que votar a todos sus integrantes. Incluyendo a los imputados por corrupción.

De acuerdo. La mayoría de los candidatos no son elegidos libremente sino que vienen con el pack. Aún así, ¿es posible que su presencia en ese pack responda a la voluntad popular? La respuesta, por supuesto, es no.

4. Porque los partidos carecen de democracia interna –#Democracia interna–.

Esto es terriblemente sencillo; el pueblo puede elegir a los candidatos, pero a los candidatos no los puede elegir el pueblo. O dicho de otro modo: en el proceso de ascenso al poder, sólo el último tramo –el que convierte a un candidato en un cargo político– lo es democráticamente. Pero hasta ese punto, el candidato ha ascendido sin que medie en ello voluntad popular de ningún tipo. Esto puede llevar –y lleva– a situaciones tan chocantes como que el candidato a presidente del Gobierno –nada menos– esté en esa candidatura sin haber concurrido nunca a ningún tipo de votación o elección. Sin, por supuesto, haber ganado nunca nada. Sin ni siquiera haberlo necesitado. Otros partidos sí que se someten frecuentemente a primarias internas pero mediante un modelo de sufragio indirecto, semiabierto y normalmente sin derecho al voto secreto.

¿Esto es así en todas partes?

No. En Estados Unidos –por ejemplo– los partidos Republicano y Demócrata se someten a elecciones primarias que no organizan ellos, sino los propios poderes públicos. Es así tanto en el caso de elecciones presidenciales como para elegir los candidatos a representantes, a senadores, a gobernadores y a alcaldes.

¿A quién beneficia esto?

A los afines al poder dentro de los propios partidos políticos. A nadie se le escapa que el más que probable futuro presidente del Gobierno –Mariano Rajoy– es candidato a tal no porque nadie lo haya votado nunca, sino porque fue designado a dedo por José María Aznar.

De acuerdo. La mayoría de los representantes políticos no ocupan su cargo por voluntad popular directa sino porque el sistema es así. Pero digo yo, que soy así de optimista, que aún así cuentan con libertad para trasladar la voluntad popular al ejercicio del poder, ¿no? Al menos en la media de lo posible. Pues no, querida amiga. De eso nada.

5. Porque los diputados están sometidos a disciplina de partido –#Disciplina de partido–.

Imagine que vive usted durante la Ilustración, que además tiene usted el día voltaireano –o voltairenesco– y que, entre pitos y flautas, de repente inventa un sistema político donde el pueblo elige a unos representantes para que sean quienes, mediante votaciones, tomen las decisiones. ¿Bonito, verdad? Pues ahora imagine que estos representantes no puedan votar las decisiones que ellos quieran.

El artículo 67 de la Constitución Española prohíbe la llamada interdicción del mandato imperativo. Es decir, que prohíbe expresamente que quién ostenta un escaño se vea obligado a votar algo que no sea lo que le dé la gana. En la práctica, los diputados y senadores votan no según su voluntad sino sistemáticamente la consigna que dicta en cada votación la cúpula del partido. Es lo que se conoce como disciplina de partido. Por eso precisamente –y sabiendo cuántos escaños tiene cada partido– pueden predecirse los resultados de la votación antes de que ésta ocurra. Sólo en algunos casos muy sonados los parlamentarios contradicen la disciplina de partido –lo que siempre se salda con sanciones al parlamentario– y sólo en otros muy puntuales los partidos conceden a sus diputados libertad de voto. ¿Por qué, si está expresamente prohibido, existe entonces –y además abiertamente– la disciplina de partido? Pues no lo sé, mire, pero le daré una pista; estamos hablando de que nuestra democracia no es real. Así que por ahí deben ir los tiros.

¿Esto es así en todas partes?

No. En Estados Unidos, por ejemplo, demócratas y republicanos cuentan con libertad de voto. Tanto así que, en 2008, el controvertido plan de rescate financiero propuesto por el presidente Bush –republicano– prosperó pese al voto en contra de muchos republicanos y a favor de tantos otros demócratas.

¿A quién beneficia esto?

A los partidos y en detrimento, lógicamente, de los representantes parlamentarios.

Muy bien, las decisiones no las toman los parlamentarios, sino los partidos. Aún así, los integrantes de esos partidos han sido votados por los ciudadanos, de lo que se deduce que sus decisiones son necesariamente representativas de la voluntad popular, ¿no? Pues no, mire. Tampoco.

6. Porque el reparto de votos es desproporcionado –#Reforma electoral–.

En España hay casi 3428 partidos políticos pero el parlamento sólo tiene 351 escaños. El 92% de estos escaños –unos 323 escaños– son para PSOE y PP. El 8% de escaños restantes –unos 28 escaños– son a repartir entre las otras 3428 fuerzas políticas del país.

¿Sería bonito, verdad, si el parlamento tuviera equis número escaños y a su vez un escaño equivaliese a equis número de votos? Bonito, sencillo y democrático. Pero no. El sistema electoral español se diseñó deliberadamente para favorecer la creación de mayorías parlamentarias que confiriesen estabilidad al sistema. Para ello pervierte –no se me ocurre un verbo mejor– esta proporcionalidad ideal entre voto y escaño estableciendo no una circunscripción nacional –que sería lo suyo–, sino circunscripciones provinciales y, a su vez, un enrevesado sistema en el que los representantes parlamentarios lo son por mayoría en sus provincias respectivas. Este sistema fue posteriormente completado mediante la Ley 5/1985 del Régimen Electoral General, que aplica el llamado sistema D’Hondt y además elimina toda candidatura con menos del 3% de los votos en su circunscripción. El resultado es que en las Cortes españolas los grandes partidos están sobrerrepresentados –tienen más diputados de los que les corresponden– a costa de los partidos minoritarios –que les ceden a los mayoritarios varios escaños de los que les corresponderían legítimamente–. Los partidos con menos del 3% de los votos sencillamente no están. El cómo de todo esto es un poco lioso, pero lo tienen todo magníficamente resumido en esta web, desarrollado en este blog y esquematizado en esta presentación. No sé cuál les recomiendo más encarecidamente, porque las tres son magníficas.

¿A quién beneficia esto?

A PSOE, PP y los grandes partidos nacionalistas, principalmente CiU y PNV. Actualmente estas cinco fuerzas políticas acumulan el 96% de escaños de las Cortes. Pierden los partidos minoritarios, como IU o UPyD. Tanto así que se llega a extremos como el de las elecciones generales de 2004, en las que la tercera fuerza más votada del país –Izquierda Unida, con 1280000 votos– resultó la sexta en número de diputados –con 5–. En esas mismas elecciones CiU obtuvo 830000 votos –un 36% menos que IU– pero acumularía el doble de diputados –10 en total–.

¿Esto es así en todas partes?

No. En Dinamarca, por ejemplo, se contrarrestan los efectos de D’Hondt con un modelo de la llamada –y no por nada– elección proporcional. Lo tienen muy bien explicado aquí. De eso resulta un Parlamento mucho más fragmentado –como lo es la voluntad popular– pero lógicamente mucho más fidedigno respecto a la realidad. La mayoría de los gobiernos daneses, de hecho, lo son en minoría, sin que en principio nadie se escandalice. No quiero perder la ocasión de animarles a que lean lo que dice en Wikipedia sobre la política, la democracia y el estado de bienestar danés.

En 2010 se elevó al parlamento español una petición de reforma del sistema electoral para mejorar la representatividad del cómputo, que obviamente fue automáticamente rechazada y enterrada por PP, PSOE, CiU y PNV. Ilústrese, por aportar la nota de color, que para ello adujeron motivos de austeridad económica.

7. Porque el reparto del poder no responde al principio representativo –#Representatividad–.

En nuestro sistema hay muchos cargos políticos, pero sólo algunos de ellos lo son electos democráticamente –por ejemplo los presidentes del Gobierno, los autonómicos o los alcaldes–. Puestos tan poderosos como la vicepresidencia del Gobierno o los ministerios, no obstante, no están sometidos a ninguna votación, ni popular ni parlamentaria. Otros cargos elegidos a dedo son el de embajador, el de delegado del Gobierno o la dirección de cuantos institutos, agencias y oficinas dependen de los ministerios. El Jefe del Estado español tampoco ha sido refrendado en ninguna elección o referendo de ningún tipo.

¿Esto es así en todas partes?

No. En México, por ejemplo, los ministros, también por ejemplo, son elegidos por el Senado –dos terceras partes del mismo– entre tres candidatos propuestos por el Presidente de la República. En España los designa a dedo el presidente del Gobierno y los refrenda el rey. Punto.

¿A quién beneficia esto?

Al conjunto de la alta clase política y en detrimento de la baja, porque la mayoría de sus integrantes sencillamente no necesita presentarse a unas elecciones para ocupar un puesto de poder. A nadie se le escapa que, con la llegada de Rodríguez Zapatero a la presidencia, varios ministerios fueron ocupados por políticos de perfil tecnócrata para ser desplazados posteriormente por políticos de menos formación en sus respectivas competencias, pero afines a la llamada Nueva Vía socialista –la que llevó a Zapatero al liderazgo del PSOE–. Véanse los casos de Pedro Solbes-Elena Salgado, Bernat Soria-Leire Pajín o César Antonio Molina-Ángeles González Sinde.

Muy bien. En España se llega al poder de cientos de maneras, y muy pocas de ellas tienen que ver con la democracia. Aún así, al menos podremos confiar en ellos, ¿no? Ay, alma de cántaro. Menos mal que hemos llegado al último punto.

y 8. Porque en la democracia española la corrupción es generalizada –#Corrupción–.

Puede que si decimos corrupción usted sólo piense en Gürtel, pero por ilustrar diremos que en 2009 la justicia española tenía abiertas 730 investigaciones judiciales por corrupción. El oro y la plata se lo llevaban, lógicamente, PSOE –con 264 causas– y PP –con 200–. En las pasadas elecciones municipales y autonómicas concurrieron en las listas electorales cientos de políticos imputados en casos de corrupción. Además, la corrupción no son sólo prevaricación y escándalos urbanísticos. Este año 2011, por poner otro ejemplo de corrupción, hemos sabido que el 20% de los nuevos altos funcionarios del Estado es familiar de otro alto funcionario. Aprovecho para reseñar, y no quiero perder la ocasión de invitarles a que se toquen los cojones, que lo que dice al respecto el autor del estudio es que ‘una hipótesis es que los hijos de los altos miembros de la administración son más competentes que el resto’.

¿Esto es así en todas partes?

No, lógicamente. No es más limpio el que más limpia sino el que menos ensucia. El Índice de Percepción de Corrupción publicado por International Transparency en 2010 señalaba que los países menos corruptos del mundo eran Dinamarca –que también el país de más alta felicidad subjetiva–, Nueva Zelanda –que tiene uno de los PIB per cápita más altos del mundo–, Singapur –por la razón poco espectacular de que tiene una de las leyes anticorrupción más severas– y Finlandia –el país con el mejor sistema educativo del mundo–. De los diez primeros, cuatro eran escandinavos. Diremos, como posdata, que España figuraba en el puesto 30 a nivel mundial y en el 16 entre los países europeos.

¿A quién beneficia todo esto?

Pues imagínenselo. A principios de año PP y PSOE cerraron un acuerdo parlamentario para evitar que la ley les impidiese incluir imputados en sus listas. El votante, aún así, podría sortearlo no votando al candidato imputado y sí a los demás, pero como se ha dicho las listas son cerradas y si quieres votar a un partido, tienes que votar también a sus imputados. La propuesta de reforma de la ley electoral elevada al parlamento el año pasado hubiera acabado con las listas cerradas, pero una vez más fue bloqueada por PSOE y PP.

(Fuente: http://elporquedeunamosca.blogspot.com/2011/05/por-que-no-hay-una-democracia-real-en.html)

LA "OTRA" HISTORIA DE LA HUMANIDAD

CUIDADO CON LAS VIEJAS TRAMPAS

Si piensas en términos de naciones, no te estás enterando de nada.

Si piensas en términos de partidos políticos, no te estás enterando de nada.

Si te crees la representación tragicómica según la cual hay una lucha política entre la izquierda y la derecha, no te estás enterando de nada.

Si concedes crédito a los medios de comunicación, no podrás enterarte de nada.

Si sigues las consignas de la propaganda institucional, no estás pensando.

Si crees que tu nación -en la que has nacido por puro azar- es superior a otras, no estás utilizando tu razón.

Y "el que no quiere razonar es un fanático, el que no puede es un ignorante, el que no se atreve es un esclavo"
.

LA VERDAD ACERCA DE CÓMO SE GENERA LA DEUDA EXTERNA

Declaraciones de John Perkins, autor de "Confesiones de un sicario económico", un antiguo conocido para los lectores de este blog (http://astillasderealidad.blogspot.com/2011/07/una-denuncia-del-capitalismo-depredador.html), y que en este fragmento de "Zeitgeist addendum" explica los mecanismos que moviliza el imperialismo económico de las mega-corporaciones.

"THE OBAMA DECEPTION" de ALEX JONES (subtitulos en castellano)

Barak Obama llegó a la Casa Blanca lleno de promesas, pero esencialmente no ha hecho nada. Tras tres años de mandato, su promesa de cerrar Guantánamo se ha revelado falsa. El Premio Nobel de la Paz de 2009 es un continuador de la agresiva política exterior de Bush, como ha demostrado la campaña de Libia.

domingo, 18 de septiembre de 2011

HISTORIA NACIONAL DE LA INFAMIA (II): EL CASO DE LAS NIÑAS DE ALCASSER (2ª parte)

Retrocedamos de nuevo al momento en que el ministerio del Interior se encuentra con la “patata caliente” (pido perdón una vez más por no expresarme del modo más delicado, habida cuenta de la gravedad de los hechos) de tener en su poder los cadáveres de las niñas, pero no tener -más que nada por no querer tener- a los asesinos, depravados de ilimitado poder que saben que nunca van a verse en la tesitura de responder ante los tribunales. La fuente (A) que informa a Fernando García, padre de Miriam, transcribe en su conversación con su antiguo jefe (B) la solución que los responsables de Interior ponen en marcha:

-B. A partir de encontrar la "mercancia" como tú dices es cuando se crea un gabinete interministerial que codirigen Corcuera y Serra pero que en la práctica dirige Vera con Roldán y Manglano de jefes operativos. la instrucción del Presidente es diáfana: el caso Alcàsser es una prioridad de Seguridad Nacional. Ni podemos ocultar indefinidamente los cuerpos -algo peligroso que acabaría sabiéndose y volviéndose contra el Estado-, ni podemos detener a los asesinos (…), ni podemos obviar la inmensa presión mediática de la opinión publicada y la presión moral de los padres para que hagamos algo y ofrezcamos resultados -si no "movemos ficha" se nos va la legislatura al garete-. Estamos ante un dilema o trilema que sólo puede resolverse desde una perspectiva de Estado. (…)

- A. Resultado: busquemos a unos robaperas que hagan de cabezas de turco.

- B. Si, pero unos cabeza de turco que reúnan algunas condiciones. Que sean vecinos de Valencia o su provincia, que tengan antecedentes delicitivos, que estén desarraigados, que hayan colaborado en alguna ocasión... y lo más importante: que estén dispuestos a cobrar dinero por aceptar el papel de falso culpable de por vida.

- A. Perdona, ¿has dicho "colaborando" en alguna ocasión...?

- B. Sí, "colaboradores" o "confidentes". Antonio lo era. Y tanto Antonio como Ricart eran conocidos habituales de la G.C.... ya sabes como funciona esto: hoy por ti, mañana por mí. ¿Por que crees que Antonio estuvo tanto tiempo en busca y captura y los guardias ni siquiera se molestaron en visitar su vivienda habitual, harto conocida por otra parte?

- A. Y la maravillosa idea se le ocurrió a Rafael Vera...

- B. Exacto. La experiencia y la práctica de pagar a los acusados del GAL -Amedo y Domínguez- por asumir calladamente toda la culpabilidad les hacía sentirse omnipotentes e impunes: al fin y al cabo todo el mundo tiene un precio... el dinero es el medio más seguro para comprar voluntades.

(http://josedoniscatala.blogspot.com/2007/04/garganta-profunda-nias-de-alcsser-4.html)

Como puede comprobarse, el manido recurso de “A ver a quién de entre nuestros confidentes habituales podemos cargarles este mochuelo” que pondrían en práctica los expertos en cloacas de la seguridad nacional en marzo de 2004 para dar por “resueltos” los atentados del 11M tiene su tradición (aunque en el caso de la improvisada “trama islámica” se recurriera al más expeditivo método del “suicidio” -recordemos que los cabezas de turco se “inmolaron” en Leganés-, en vez del dinero a cambio de silencio). Dado que los tristes sucesos del 11M tendrán también su hueco en este blog, centremonos ahora en la cortina de humo “coreografiada” para el caso Alcasser. Los fondos reservados que con tanta prodigalidad repartía el ministerio del Interior fluyeron con más ímpetu que nunca para comprar voluntades y complicidades: los colmeneros que “descubrieron” los cuerpos semi-enterrados, los forenses valencianos, los cabezas de turco a los que el guión de la función concedió un papel estelar -y muy generosamente pagado, lo que permitió a la madre de Anglés pasar de la pobreza a comprarse una casa nueva en Catarroja-, … Para dar cuenta de esta “mise en scene” ya están las hemerotecas. No falta en la “coreografía” ni la acusación de Ricart de haber sido golpeado por la Guardia Civil en los interrogatorios (como dice la fuente “B”, “un culpable a "golpes" sí, pero a "golpes" … de talonario”). Llega el juicio en la audiencia de Valencia y la paga a las familias de los acusados se dobla. Probablemente, aún sigan cobrando a fecha de hoy. Eso sí, a quien se acusa en los medios de lucrarse con el caso es a Fernando García, padre de Miriam e infatigable luchador porque la verdad prevalezca.

Ricart espera en prisión su pronta salida. Anglés vive en Brasil bajo una identidad ficticia protegido por los de siempre. Los sucesivos gobiernos que ha tenido el país han asumido (“hoy por ti, mañana por mí”) los vergonzosos pagos que posibilitan un encubrimiento que aún a fecha de hoy, casi veinte años después de los terribles hechos, no presenta ninguna fisura: dinero que calla bocas y conciencias, y compra autoinculpaciones y “desapariciones” pactadas, dinero que deja una pista (los pagos se hacen parte en España y parte en Suiza), pero que nadie osa investigar. Bastaría que un juez ordenara auditar el origen del ingente patrimonio de la familia Anglés para poder empezar a devanar el ovillo que condujera al público conocimiento de la verdad. Pero, como suele ocurrir, … ¿A quién le interesa la verdad?

¿ES DINERO EL ORO?

El congresista Ron Paul acorrala dialécticamente a Ben Bernanke, actual presidente de la Reserva Federal de los Estados Unidos, acerca del papel del oro como valor económico. La respuesta del sucesor de Alan Greenspan es de traca: los bancos centrales atesoran oro para no dar la espalda a la tradición. ¿Se cree que todos los que le escuchan son tontos?

ALTO Y CLARO: NIGEL FARAGE NO SE ANDA CON PAÑOS CALIENTES RESPECTO A LA SITUACIÓN

viernes, 16 de septiembre de 2011

¿QUIÉNES SON LOS "ILLUMINATI"?


Los illuminati son una hermandad secreta que adora a Lucifer, descendiente de fraternidades ocultistas mas antiguas como la francmasoneria y los caballeros templarios. Este grupo siniestro, conformado por 13 familias mas poderosas y ricas de la tierra, en las que se incluyen los Rothschild y los Rockefeller, se dedica a controlar y manipular los sistemas predominantes en la sociedad como los gobiernos, las religiones, los medios, las instituciones educativas, la medicina, las fuerzas armadas e incluso el dinero, que fue esencialmente creado como mecanismo de esclavitud.

De acuerdo con la version publica la orden secreta de los iluminados (o illuminati en latin) fue fundado por un profesor de derecho de la universidad de Ingolstad en Baviera, Alemania llamado Adam Weishaupt.

Este hombre era un estudioso de las artes ocultas y la filosofía esotérica, se dice incluso que obtuvo conocimientos sobre satanismo cuando estuvo en la corte real francesa, pertenecía a la sociedad de los jesuítas, y tambien estuvo involucrado en la orden secreta de los francmasones, donde fue adoctrinado en 1.773 por un poderoso banquero judio llamado Mayer Amschel Rothschild, miembro de una vieja cofradia de conspiradores denominados los "sabios de Sion".

Se dice que Weishaupt se convirtió en un revolucionario anarquista influenciado por la filosofía de Rothschild y comenzo a corromper a la sociedad de los jesuitas para seguir sus ideales entre los cuales figuraban la abolicion de todo gobierno y dogmas para unir al mundo en un solo estado denominado NUEVO ORDEN MUNDIAL el cual llevaria a las personas a adoptar una nueva religion.

Las creencias de A. Weishaupt llegaron a tal punto de obsesion, que para poder cumplir su meta decidio crear una orden secreta llamada los illuminati, la cual fundo el 1º de mayo de 1.776 adoptando este dia por referirse a una fecha esoterica, especial para los miembros de la fraternidades ocultistas quienes colaboraron con el mal para corromper al mundo...

A partir de 1.782 la filosofía de la orden de Weishaupt comenzó a tomar más fuerza entre círculos esotéricos y otras tantas sociedades secretas que iban adquiriendo el dogma de los “iluminados”, las contribuciones del baron francmasón y jefe del círculo de Westfalia A. Von Knigge hicieron posible este reconocimiento. Luego de que éste abandonara la cofradía, cuatro miembros de la orden desertaron y fueron a contarle al elector de Baviera los macabros planes que tramaban los sequitos de A. Weishaupt, desde ese momento los funcionarios de la ciudad comenzaron una seria investigación sobre la hermandad illuminati.

Tiempo después, las autoridades de Baviera hicieron un allanamiento a la casa de un illuminati llamado Franz Xavier Von Zwak. Encontraron una serie de documentos secretos que revelaban un plan para controlar el mundo a través de distintas guerras que llevarían a la humanidad a un colapso total y anarquía suprema haciendo que la religión illuminati fuera aceptada globalmente (el llamado nuevo orden mundial) por las buenas o por las malas.

Las propias palabras de Weishaupt esclarecen la ideología que tenían y la meta final de la hermandad: “…Es preciso establecer un régimen de dominación universal, una forma de gobierno que se extienda por todo el planeta. Es preciso conjuntar una legion de hombres infatigables en torno a las potencias de la Tierra, para que extiendan por todas partes su labor siguiendo el plan de la orden”.

El 22 de junio de 1.784, los illuminati recibieron órden de captura por conspirar en secreto contra la población; un año después la fraternidad fue disuelta oficialmente por los altos dignatarios de Baviera siendo este – aparentemente – el fin de dicha orden, su fundador Adam Weishaupt, fue desposeído de su cargo en la universidad y condenado a muerte por la justicia local, hecho que logro evadir al escapar clandestinamente a Gottha, Sajona, ocultándose en la casa de su amigo el duque de Saxe y su familia real (los cuales se cambiaron el apellido más tarde a Windsor, dueños de Inglaterra por 900 años) quienes le recibieron gratamente y lo nombraron consejero de su corte.

Otros adeptos a los iluminados de Baviera que lograron evadir el arresto, se integraron en distinas logias masónicas y desde allí continuaron invisiblemente su trama de control mundial, plan que salió a la luz de una forma tan rocambolesca que si no fuera por estar fehacientemente documentada parecería un episodio de una novela: durante el año 1.785 mientras un mensajero de los illuminati de Baviera cabalgaba por la ciudad de Regensburg, fue alcanzado por un rayo que lo mató instantáneamente. Cuando las autoridades examinaron su correspondencia, se hallaron con un documento escrito por los iluminados denominado “EL NUEVO TESTAMENTO DE SATAN”. Allí se describía con lujo de detalle la pormenorizada agenda que esta orden secreta tenía planeada para el mundo. Aquel documento, que horrorizó a las autoridades, supuso la primera filtración de los maquiavélicos planes de la secta, planes cuya difusión no ha frustrado, puesto que estamos asistiendo a su cumplimiento.

(Fuente: http://secretosdelamatrix.blogspot.com/2011_01_01_archive.html)

"JARDÍNES DE DIOS", DOCUMENTAL SOBRE ENTEÓGENOS NATURALES

MARIO CONDE: UNO QUE LO TIENE CLARO

Fue el modelo de triunfador engominado en una época en que no parecía haber límites para el "trepa" sin escrúpulos. Se enriqueció de la única manera en que uno puede hacerlo por la vía rápida. Pero le pillaron, y de nada sirvieron sus contactos al más alto nivel (su gran amigo reptiliano ya había arriesgado el incomprensible crédito moral de que aún gozaba salvandole el culo a Cebrián, una suculenta historia que quizá me anime a contar algún día). Tras la cárcel y la reflexión, sorprende el comprobar en esta entrevista el grado de lucidez que ha alcanzado un personaje tan improbable.


MARIO CONDE: "CUANDO VEO LA VOCACIÓN DE SÚBDITO DE LOS ESPAÑOLES ME ASUSTO"


Chaguazoso está en O Penedo dos Tres Reinos, la frontera entre los tres viejos reinos medievales de Castilla, Galicia y Portugal. A Mezquita es una casa rural que sirve de refugio asceta a este hombre largo y delgado, que se pone casi de puntillas frente a los grandes ventanales para tratar de abarcarlo todo con la mirada. Mario Conde (Tui, 1948) vive una vida más; probablemente la más tranquila de sus vidas anteriores. Pasado el éxito explosivo de la juventud y la experiencia en la cárcel, Conde ha recompuesto las piezas de su vida al punto de que ahora piensa cómo recomponer las de su país. Su perfil agónico se desliza por Intereconomía y mantiene en internet cita diaria con sus lectores, que llenan sus foros y sus conferencias a la llamada del oráculo. Recibe a Jot Down Magazine en dominios empedrados cubiertos de fotos familiares y por donde Clinton, su joven pastor alemán, deambula como Pedro por su casa. Se enciende la grabadora y Conde se desploma sobre un sofá. Son las cinco de la tarde, hora de sobremesa, reposo y siesta en el sofocante campo ourensano. Pero el ex banquero arranca con fuerza.

Póngase como ministro de Economía tras las elecciones: ¿cuáles son las tres primeras medidas que adopta?

Un plan de país a medio y largo plazo. No algo coyuntural para salir del paso, evitar repuntes de deuda y cosas así: un diagnóstico de dónde estamos y cómo y dónde podemos crecer. Un análisis empresarial de nuestra realidad económica. A continuación, poner al sistema al servicio de financiar ese crecimiento y no al revés. Y desarrollar las condiciones laborales y de régimen tributario que hicieran posible ese plan. Pero eso no es un cometido de un ministro. Ni siquiera de un gobierno, sino de la sociedad. Un plan que tendría que ser sometido a la consideración no sólo de los partidos, sino de las instituciones que conforman la hoy famélica sociedad civil.

Usted tiene un diagnóstico para la crisis.

Está claro. Nosotros nos hemos gastado un dinero que no hemos ganado. Hemos vivido del ahorro de los europeos, básicamente, y hasta de los chinos. Y cuando tú te gastas un dinero que no tienes lo que debes hacer es ganarlo para pagar lo que debes. La economía española tiene una deuda de unos tres billones, aproximadamente, y para entendernos, nuestro Producto Interior Bruto es de un billón. Es decir: debemos tres años de trabajar sin comer. Una de dos: o te perdonan la deuda o te pones a trabajar para eso.

Pobre del que tenga que explicar esto a los españoles.

Es que nos vamos a un tema antropológicamente muy delicado. Llevamos siglos viviendo con la noción de progreso. Poco a poco esa noción ha ido transitando del progreso cualitativo (mejor modo de vivir) a más cantidades de bienes que posees; es decir: mejor igual a más. Hay un libro magnífico de René Guenon que lo explica muy bien: se llama El reino de la cantidad y los signos de los tiempos. ¿Qué está pasando ahora? Que la generación que viene rompe con ese modelo que ha sido inveterado y tiene que trabajar más para vivir peor. Esto es un choque conceptual muy profundo que revela que algo va a pasar y sociológicamente tiene unas consecuencias que no sabemos cuáles van a ser. Va usted a ingresar menos, va usted a tener menos bienes y va usted a vivir peor. ¿Por qué? Porque lo hemos gastado. O sea que usted tiene que trabajar para reparar los errores que han cometido otros.

¿Qué se ha hecho mal?

Esa pregunta me la hizo un sobrino mío hace ya un tiempo. Me dijo: yo he hecho exactamente lo que me habéis pedido. Me he casado, tengo dos hijos, me bebo mis copas, me agarro algún ciego, me fumo unos canutos pero no todo el día, he pasado por la Universidad… tengo 33 años y no tengo trabajo. Y no tengo esperanza de tenerlo. Además estoy endeudado hasta las cejas con una hipoteca porque me habéis dicho que eso es lo que tengo que hacer para tener acceso a una cosa que llamáis propiedad. ¿Qué habéis hecho mal? Luego viene que, como consecuencia de habernos gastado el dinero que no tenemos, se producen unos valores en la sociedad. Pero hace mucho que ya sabemos que la ciencia de los valores es posterior. El valor es el resultado de una conducta. Si una conducta consiste en acumular, acumular y acumular el valor que resulta es la codicia, claro. Pero no se educa a la gente diciéndole: “Usted tiene que ser codicioso”. No, se le dice: “Usted tiene que tener cuantos más bienes, mejor”.

No es fácil de entender.

Es muy difícil explicarle a la gente que cada vez que un Estado europeo le da a la maquinita e inventa 100.000 millones tu camisa vale menos, tu trabajo vale menos, tu salario vale menos, tu casa vale menos y tus oportunidades son menores. Porque tenemos un elemento que sirve de regla de medir, que es el dinero, e inventar el dinero es en contrapartida una expropiación del valor. Esto no se ha explicado. El que nosotros hayamos entregado el poder de darle la máquina a Europa significa que los problemas de los terceros se nos vienen encima a nosotros. ¿Pero qué ocurre ahora? ¡Que nosotros hemos sido el problema!

¿Se ha tirado la casa por la ventana?

Aquí, en Chaguazoso, somos sesenta vecinos. Hay días en los que yo he visto tres audis. España es el país consumidor de audis per cápita más alto de Europa. El problema es que ahora ganar lo que debemos es muy complicado.

Los alemanes lo hicieron.

¿En qué año cae el Muro de Berlín? 1989. ¿Qué es lo que significa? A una economía basada en el mercado y la acumulación de riqueza, se le añade un destrozo. Un destrozo humano de gente que no está en su mayor parte capacitada, ciudades en estado de abandono… Pero los alemanes tienen un concepto que es muy suyo, que es el de la Gran Alemania, y deciden sacrificarse para integrar. Reducen su nivel de vida, pero lo invierten en la integración de Alemania. Ésa es una enseñanza que sólo podía fundamentarse en una cosa: el concepto de Alemania. Un alemán está dispuesto a sacrificarse por un alemán. Por un griego no. Por un español no. Y además no hay ninguna razón para que lo haga. En Europa le van a dar dinero de nuevo a un país que no se sabe cuántos funcionarios tiene. ¡No están censados! El Estado griego ha mentido en sus cuentas y el que le ha ayudado a mentir se llama Goldman Sachs. Ese banco americano ha organizado un desperfecto tremendo en EE UU y le han dado cantidades ingentes de dinero de la Reserva Federal. El CEO (Chief Executive Officer) de Goldman Sachs gana después de la crisis 28 millones de dólares. El CEO de Goldman Sachs en Europa es el futuro presidente del Banco Central Europeo. No son juicios de valor. Éste es el modelo en el que estamos.

¿Cómo se cambia?

La gente ha optado por mirar para otro lado. Lo trágico del asunto es que algunos imbéciles creemos que aquí hay una oportunidad. Porque para que haya una oportunidad tiene que haber una ocasión de desastre, y más desastre que esto es complicado. Hay comedores sociales llenos. El otro día el carpintero que vino aquí a echarme una mano me contó que su mujer trabaja en un centro de acogida de mayores. Hasta 2006 los hijos y los nietos llevaban a sus padres y abuelos. Ahora van a por ellos. Los recogen y se los llevan para casa porque el único ingreso que les entra es el de la pensión, y con la pensión de los abuelos están pagando la hipoteca de los nietos. La perversión del sistema no puede ser mayor.

Hay gente que no ha optado por mirar para otro lado. Ha salido a la calle, ha protestado.

El movimiento de los indignados es un movimiento tremendamente serio. Éste es un país muy acostumbrado a convertir la anécdota en categoría. El hecho de que diez, doce o catorce personas acampadas en la Puerta del Sol hayan montado no sé qué, se fumen diecisiete canutos o canten por la noche no significa absolutamente nada porque es normal en una concentración de 50.000 personas. ¿Qué quieres, que vayan vestidos de corbata, en fila india y mano en alto? Para mí lo único sorprendente de ese movimiento es lo tarde que se produjo. Pero es sincero, porque los datos cuantitativos los avalan: hay aproximadamente cinco millones de parados. ¿Cómo te va a extrañar que salgan a la calle? ¡Lo que te debe extrañar es que no hayan salido antes! ¡Lo verdaderamente extraño es que estuviesen aborregados hasta ahora!

Pues ha habido quien les ha criticado.

Siempre hay unos movimientos puramente reaccionarios que tratan de descalificar esto por la anécdota. Eso no cuela, eso no se vende. “Es que son movimientos de izquierdas y radicales porque han propuesto nacionalizar los bancos”. Pues mire: cuando uno está cabreado y cuando le está presionando la hipoteca, lo que propone es lo primero que se le viene a la cabeza. Pues claro: nacionalizar los bancos, porque quien les está jorobando es el banco, y quien les está machacando es el banco. ¿Qué quieres que propongan? El movimiento es mucho más extenso. Eso es sólo la punta del icerberg. Y las descalificaciones que se le han querido hacer, con perroflauta y eso, no consiguen nada. Es cierto que hay intentos de apropiarse del movimiento y de llevarlo por cauces distintos. Sí, pero no es solo eso. Porque no se conseguiría nada ensalzándolo si fuera falso de la misma manera que no se consigue nada vituperándolo si es cierto.

¿Trata con indignados?

Yo conozco a mucha gente joven y a gente joven que ha estado allí; gente joven de derechas, católica y apostólica. El 70% de los españoles entiende la protesta. Ya no entienden tanto las propuestas, pero no les pidas que además de protestar tengan una propuesta coherente. Todos los movimientos de este tipo son magmáticos; el cemento que los une es la protesta, une el cabreo y el cansancio. ¡Y así funciona la Humanidad! ¿O tú te crees que cuando se produce la Revolución Francesa hubo unas propuestas consensuadas? Lo que hay es un cabreo porque la situación ha llegado a un límite y no se puede hacer más. ¿O cómo se produce la Constitución de 1812? Cabreo contra un régimen absolutista.

Aquí hay instituciones democráticas.

Desde luego, pero vamos a ver. Un modelo social funciona a base de instituciones. ¿Qué es una institución? Una institución es una entelequia mental. Es un producto jurídico, que ahí se define, pero sobre todo es una entelequia mental. ¿Qué es el Tribunal Supremo? Un sitio en el que tú crees que dictas sentencias. Se basa por tanto en un conjunto de creencias. Es la masa cuántica de nuestras creencias la que crea una institución que se llama Tribunal Supremo. Sin esa masa cuántica es un edificio con unos señores vestidos de negro. Se ha perdido la confianza. Y cuando la confianza se desmorona en las instituciones capitales es cuando un sistema hace crash.

Usted escribió El Sistema en 1994.

Hace casi veinte años, sí. Y me costó carito. Pero si tienes la paciencia de leértelo, cosa que no aconsejo, te darás cuenta de que es exactamente lo que está pasando. ¿Por qué? Porque me daba cuenta de que lo que define a una institución es la confianza.

Confianza también en la justicia.

Una convivencia se basa en leyes. Las leyes se ejecutan a través de instituciones a las cuales llamamos justicia. Pero los que hacen las leyes son un problema y los que las ejecutan, otro problema. Nosotros inventamos el Derecho para sustituir la fuerza. Y si la ley no tiene la confianza de la gente no sirve absolutamente para nada. Por eso sale en televisión un héroe que paraliza la ejecución de un desahucio. ¡Eso es la ruptura de la regla del sistema! ¡Y el que rompe la regla del sistema es un héroe! ¿Te das cuenta de lo que está pasando? Es la ruptura de la base del modelo; el modelo está roto.

¿Y qué ocurre?

La película El sexto sentido está inspirada en el Libro Tibetano de los Muertos. Su tesis, bastante razonable, es que el acto de morir no puede ser una ruptura dramática. No lo es ni siquiera corporalmente, pero no lo puede ser en la dimensión integral del ser humano. Por tanto hay un plano de conciencia que cambia. Tú no tienes conciencia de que estás muerto, según la noción tibetana. Y por eso te relacionas en tu entorno; el protagonista de la película habla, cree que está cenando con su mujer y que la está escuchando: no sabe que está muerto. Todas las revoluciones se producen cuando hay gente que no sabe que está muerta, que cree que está viva. ¿Cómo unos desharrapados se van en el año 14 a tomar el Palacio de Invierno? Porque los que estaban dentro no sabían que estaban muertos, se creían zares. Los que iban en la Revolución Francesa camino de la guillotina pensaban que se que les estaba aplaudiendo. Cuando Oliver Cromwell mandó cortar la cabeza al rey le dijo: “Majestad, es que tenemos que administrar justicia; hay que cortarle la cabeza”. “¿A mí?”. Luego es verdad que también se la cortaron a Cromwell.

En España…

Aquí hubo un momento en que se produce en la base de la pirámide una ruptura de la confianza. Los de arriba no lo perciben. Siempre creen que hay una solución. ¡Siempre! Lo que sea. El tiempo, la mayestas (¡cómo van a venir contra el rey si soy de origen divino!)…

En Cataluña los diputados entraron en el Parlamento en helicóptero. Algún malestar percibieron.

Qué va, no se dan cuenta. Por una razón muy simple, y es que además desgraciadamente la tienen. Su argumento es el siguiente: protestan, critican, pero nos votan. Y como nos votan nos legitiman. Su argumento es un sofisma, pero funciona en el plano formal. Es como lo de los escolásticos: deja que yo te dé la premisa mayor y te demostraré que los gatos no tienen rabo. Pero les votan no para legitimarlos, sino porque hay una inercia. Hay una situación que es pésima, y de esta situación pésima se sale mediante un voto al que todos llaman mal menor. Vas a arreglar una cosa que es mala con algo que, por definición, es malo.

Lo que está diciendo usted es que la raíz del problema es la democracia.

El sistema parlamentario sí. La partitocracia está en crisis. Como modelo de monopolio de la participación ciudadana en los asuntos públicos está en crisis. Hay un momento en el que se inventa la democracia representativa, y se generan unos canales a través de los cuales se conduce. Esos canales son los partidos políticos y tienen una misión: canalizar el debate ciudadano hacia el Parlamento. Pero no hay debate ciudadano. Los partidos políticos, por acción o por omisión, y con una estrategia muy bien pensada, han laminado la sociedad. Tú te encuentras con la crisis que está padeciendo este país ¿y qué han dicho las universidades?, ¿y las academias?, ¿y los colegios profesionales?, ¿los intelectuales? ¿Dónde están? Y ahora de repente nos hemos dado cuenta de que hemos creado una sociedad en la que estamos solos y asustados

¿Hay miedo?

El miedo nos une. El empresario vive con miedo a quebrar mañana, al que no es empresario que le puedan echar mañana, el político con miedo a que le quiten la clase bussines o que tenga que entrar en el Parlamento en helicóptero. ¿Quién es capaz ahora de esbozar un modelo de país? ¿Tú has oído a alguien que diga qué se va a hacer con la agricultura? ¿Cuál es la industria que tenemos que tener? ¿Y la banca? Sólo hay proyectos de gobierno. Yo, como proyecto, quiero llegar al poder. ¿Para qué? ¿Por qué me hace usted esa pregunta si no tiene ningún sentido? Yo quiero llegar al poder por llegar, ¿o hay algo diferente? No les cabe en la cabeza. Y no se puede hacer absolutamente nada si no se produce una renovación a fondo de la clase política. Es imposible. Porque el software del político actual está programado para llegar al poder y una vez allí, mantenerse. Y no quiere saber más. Y como lo único que le importa es un voto, por él es capaz de hacer lo que haga falta.

¿Usted vota?

No, yo no voto. O sea, sí boto, salto a la comba. Pero si te refieres a si echo el voto, no.

¿Desde cuándo?

Nunca. Creo que voté una vez en el 82 a Felipe González. Y desde entonces, nada. Le voté porque me parecía que le venía bien al país y la verdad es que hasta un punto determinado fue así.

Entiendo que no vota porque no cree en los políticos.

No te equivoques. Una cuestión de fe es creer en lo que no vemos. Y yo lo he visto, ¿eh? Vaya si lo he visto. Yo tengo conciencia. Y sé que cuando la gente habla de cómo funciona la banca, los medios de comunicación o el poder habla de oído. Yo es que estaba allí. Y sé lo que hay detrás del teléfono. Sé cómo se hacen los editoriales de los periódicos, cómo se quitan y cómo se borran determinadas informaciones. Sé cómo se hacen los trabajos sucios. Y lo sé porque lo he vivido. Lo he visto con mis propios ojos o me lo han contado quienes han estado allí. Gente con cara, ojos, apellidos y nombres. No hablo de oídas. Así que yo no tengo falta de fe en los políticos. ¡Ojalá la tuviera! Yo sé que no hay nada que hacer, simplemente.

¿Tampoco hay nada que hacer para que usted baje a la arena?

Hay algo que me importa bastante poco en la vida y es una cosa que se llama Mario Conde. Como producto conceptuado, me refiero. A mí me interesa esto, lo otro, mi vida. Pero tiene gracia que en el año 1994 escriba un libro que se llama El Sistema y 17 años después se produzca un movimiento de gente joven cuyo lema es ‘Cambiar el sistema’. Vete a las hemerotecas, es un ejercicio que recomiendo mucho. Cuando había una revolución de algo, siempre se decía: “Son los antisistema”. Cuando los jueces protestaban porque querían más sueldo y más salario eran “un movimiento antisistema”. Si nacía un periódico que ponía en solfa la monarquía se le llamaba “antisistema”. Se había llegado a un punto que hasta inventaron en economía una palabra: ortodoxia. Para ser un buen empresario, un buen político y un buen economista tenías que ajustarte a la ortodoxia. Porque para hacer bien tu trabajo tenías que adecuarte al sistema, y el sistema te daba el atributo de legitimidad. El sistema es una red de intereses. No hay nada de ideología. En 1996 toma el poder Aznar y en 2011 está Zapatero. Casi dieciséis años; ocho para cada uno. En 1996 había movimientos que ponían en riesgo la unidad del Estado; ahora, peor. En 1996 empezaba la politización de la justicia de manera descarada; ahora, peor. En 1996 decíamos que el sistema financiero se estaba montando encima de la economía real; ahora, peor. En 1996 pedíamos una reforma laboral en los tiempos de bonanza para poder ajustarla en los malos tiempos: sigue sin hacerse. Ni ley electoral, ni aquella ley de huelga que se quería cambiar en 1996 por ser preconstitucional. Nada. Los elementos estructurales que definen la convivencia de un país no han sido tocados ni por el PSOE ni por el PP. Eso sí: se han insultado y se han llamado chorizos y robaperas. Porque lo que no se van a poner a hacer es a modificar el estatuto jurídico de los políticos, ni a cambiar la financiación de los partidos, ni a modificar los sindicatos, ni a plantearse las transferencias excesivas a las autonomías, ni a plantearse por qué el régimen autonómico ha generado 150.000 millones de deuda y los ayuntamientos otros 50.000 millones, que suponen el 20% del PIB y es el equivalente a casi diez años de pago de subsidio de desempleo. Pero no van a hacer nada porque les has votado. Si quisieras que lo modificaran no les votarías. ¿O qué pasa, que estamos en un país de incongruentes? “¡No estoy dispuesto a tolerar al señor Rubalcaba o al señor Rajoy porque me parecen un petardo!”. “¿Y qué va a hacer usted en las elecciones?”. ”Votarles”.

No se me ocurre una alternativa.

No se te tiene por qué ocurrir. ¿Y además por qué tienes que votar? Razónamelo.

Saramago escribió sobre una sociedad que votó en blanco.

Hemos tenido dos casos. Nosotros cedimos la soberanía monetaria al integrarnos en el euro. Ahora sabemos lo que es eso: sabemos que los tipos de interés se disciplinan en función de lo que le conviene a los alemanes y no a los españoles y a si a los alemanes les conviene un tipo de interés alto aunque a nosotros nos arruine, será alto. Eso se sometió a referéndum en Maastricht. Participaron el 40% de los españoles y votaron a favor el 62%. El diario El País tituló: “Casi el 70% de los españoles a favor del euro”. Fue el 24%. Y por el Estatuto de Cataluña votaron el 38%. A favor el 65%. Los periódicos dijeron: “El 65% de los catalanes a favor del Estatuto”.

¿Qué le parece la Constitución?

Pues que hay que ir a una reforma constitucional. No hay más remedio. El mito de que las constituciones no se pueden reformar es mentira. Si hay algún país en la historia que haya dicho que la Constitución se puede reformar, ésos son los anglosajones. Porque no la tienen. Son capaces de transformarte la carta de Juan Sin Tierra de 1215, que era una carta en defensa de los nobles y de la propiedad de sus tierras frente al rey, en una carta en defensa de la burguesía. Nosotros hicimos una Constitución en 1978, cuando la cosa estaba muy complicada. El sistema se había extinguido de la única manera que se puede extinguir: desde dentro. Por eso para terminar con el Movimiento se nombró jefe del aparato al ministro secretario general del Movimiento, Adolfo Suárez. Y como hubo que hacer muchas transacciones, esa Constitución nació vieja. ¡Pero bueno! Había que moverse y avanzar. Claro que el traje era muy estrecho, pero dio para ir andando. En este tiempo se produjeron dos cosas: la sociedad española ha engordado y el traje se ha ido deteriorando. Hay que plantearse la estructura del Estado de nuevo, porque aquello fue un empaste con el que salir de la dictadura y no pensar en el modelo de paz.

¿Qué cambios cree que hay que hacer?

Hay que plantearse el modelo territorial y la forma de Estado. Por ejemplo, hay muchísima gente que no entiende qué papel cumple aquí la monarquía de cara al futuro. Sí sabemos el que cumplió en el pasado, ¿pero de cara al futuro? ¿Por qué? Eso de la transmisión hereditaria…



Tiene en esta casa fotos con el Rey de España y con su padre, de quien fue muy amigo.

No soy monárquico. Y no lo soy por no aceptar los tres principios en los que se basa la monarquía: la transmisión genética del saber, que el mayor sea mejor que el segundo y, tercero, la primacía absurda del hombre sobre la mujer. Yo con eso no puedo. Lo cual no impide que haya tenido una inmensa amistad con don Juan de Borbón y haya ayudado mucho a su hijo. ¿Por qué? Porque mi relación con la monarquía no era por un convencimiento en la institución, sino porque ha funcionado en un momento determinado. Me lo planteé de manera muy pragmática. Salíamos de lo que no queríamos tener, que era la dictadura, con el vehículo que necesitábamos. Pero ya hemos llegado.

¿La sociedad española también?

El sentimiento monárquico de la sociedad no se ha extinguido. Hay un argumento que es falaz: la experiencia de la República ya la hemos tenido. ¿Y Francia? ¿Y Estados Unidos? ¿Italia? Otro argumento es: para tener un presidente de la República como Zapatero, pongo por caso, prefiero tener a un rey. Entonces no está usted cuestionando la forma de Estado. Porque si a usted le preocupa que Zapatero sea presidente del Estado, que no manda, más le tiene que preocupar que sea jefe del Gobierno, que sí manda. La monarquía hoy se basa en una cosa muy importante: a los españoles no les preocupa demasiado. Es un tema que bueno, cuando toque… Pero cuando una institución se legitima sobre la base de que hay otras cosas más urgentes, le llega su momento.

¿Ha llegado?

¿La monarquía ha contribuido en estos años a mejorar la noción de unidad de España? ¿La monarquía se ha legitimado en la sociedad civil o se ha legitimado en los partidos? Es decir, la monarquía, en el caso de que hubiera podido funcionar, tendría que haber arrancado su legitimidad directamente desde la sociedad civil, no desde los partidos políticos. Hubiera sido una monarquía que nosotros hubiéramos querido tener como un modelo, incluso, de compensación a los posibles desperfectos del sistema. Pero si la monarquía es el sistema, una parte más del modelo político jurídico… Afortunadamente puedo decir lo que pienso. En su momento sirvió. Hay algunos que dicen: “Bueno, hay que aclarar el patrimonio del rey”. Mire usted, no nos interesa lo cuantitativo porque la monarquía no es buena o mala en función del patrimonio legal o ilegal de uno, porque puede haber reyes buenos con patrimonios malos y viceversa. La monarquía holandesa es riquísima y no pasa nada.

¿Estas cosas usted las hablaba con el rey y con su padre?

Con el rey claro que lo he hablado. El rey sabía que yo no era monárquico, intelectualmente hablando. Pero sabe que soy leal a la institución. Para mí es el jefe del Estado mientras otra cosa no exista. Yo no tengo mucha simpatía por el señor Zapatero y pienso que no ha gestionado nada bien la crisis, pero cada vez que alguien utiliza adjetivos descalificativos hacia una persona que es presidente del Gobierno me está molestando a mí.

Pues en Intereconomía no se cortan.

Ah, bueno. Ni Intereconomía se corta en unas cosas ni El País se corta en otras. Es decir, cada uno no se corta en lo suyo.

Nosotros podemos pasarnos de nuestra raya porque los otros se están pasando de la suya. Salvando las distancias, es una filosofía muy de años 30.

Eso es. Este señor no es corrupto porque lo suyo son 36.000 euros robados y el otro ha robado 150.000. Mira, los italianos en ciencia jurídica son maravillosos Hay una escuela italiana de Derecho Penal que define lo que es delito. Dice: “Delito es sobrepasar, de manera clara, el nivel de inmoralidad media de toda sociedad”. Si te quedas en los niveles de inmoralidad media, eso no es delito. A eso añadió tiempo más tarde un italiano muy gracioso que decía: “Sí, sobrepasar los niveles de inmoralidad media, y que te pillen”.

¿Qué va a hacer con Fundación Civil?

Es un centro de pensamiento. Nunca será un partido. De ahí van a salir unas propuestas y una conciencia de la sociedad de que no tiene que pedir a los políticos, sino a exigir. El concepto de subordinación en España es alucinante. La tendencia de esta sociedad a resistirse a ser ciudadano para refugiarse en ser súbditos es increíble. Hemos sustituido los monarcas absolutos por los políticos absolutos. Vemos a un alcalde y nos creemos que es una encarnación de la divinidad. ¡Pero si es un empleado tuyo que vive de tu trabajo y tus impuestos! Eso en Estados Unidos lo tienen claro, pero aquí es tal la tradición autoritaria que tenemos, y tanta mentira acumulada para legitimar esa tradición autoritaria, que a la mínima somos súbditos. ¿Por qué les votamos? “Es que alguien me tiene que mandar, y si alguien me tiene que mandar prefiero que me mande éste que es menos malo que el otro”. Esto es así, ¿y con este caldo de cultivo en la gente qué reforma vas a hacer?

Usted aboga por una integral. Que vaya a la raíz.

Cuando yo tenía 27 años leí el discurso de un diputado en la Asamblea Nacional Francesa. Un tipo joven, listo, buenísimo. Me pareció uno de los discursos más notables que leí en mi vida. Dijo: “Quiero cambiar Francia y para cambiar Francia quiero cambiar los modos de comportamiento de los franceses. Y para cambiarlos necesito cambiar su modo de pensar”. Cuando veo cómo piensan los españoles, cuando veo esa vocación innata de súbdito que todavía tienen, me asusto. No se rebelan contra nada. Salen unos tíos a la calle en una situación que no hemos vivido, con una actitud que más pacífica imposible, y mira… ¿Tú sabes cómo fue el Mayo del 68? La violencia no consiste en pegarle al otro; la violencia es cualquier forma de agresión sobre el otro. Casi todas las instituciones que hemos votado derivan de la violencia. La violencia como la categoría. Violencia estructural. ¿Cómo nació si no la propiedad? De un tipo que se puso encima de un suelo y cuando el otro quiso pisarlo le dijo: “Ponte aquí y te pego un tiro, porque es mío”. “¿Tuyo por qué?”. “Pues mira, lo vas a entender: pum”. Y listo. Todas las instituciones que nosotros tenemos rezuman violencia. Por tanto, hay que rebajar el nivel de violencia, pero como estamos acostumbrados a vivir con la violencia y no como un convidado de piedra, sino como aquello con lo que desayunamos, comemos y cenamos, al final nos asustamos y nos hacemos súbditos.

Defíname a estos personajes brevemente: Zapatero.

Pensé que era ingenuo y poco a poco me convencí de que eso le llevaba a irresponsabilidad en la gestión de la crisis.

Francisco Camps.

Al final, un gesto coherente. Sospecho que eso vale.

Rajoy.

El valor de la paciencia y del silencio. Y de la teoría del mal menor.

Rubalcaba.

Incombustible hasta ahora. La cuestión es si queda combustión por delante.

Joan Laporta.

No sé si son churras y merinas o merinas y churras. O quizá no sean ovejas.

Juan Luis Cebrián.

Decisivo para hacer El País. La cosa es si ha sido decisivo para casi deshacer Prisa.

Pedro J. Ramírez.

Un gran periodista, sin reparar ni en adjetivos ni en medios.

Julio Ariza.

Es un hombre leal y coherente, de lo mas difícil que se puede ser. Y de lo mas peligroso en estos tiempos

Baltasar Garzón.

Las estrellas no existen sin firmamento. La cosa es si le queda cielo.

Tiene esta casa llena de pinturas. Carteles de Picasso.

Mi padre pintaba. Mi padre me enseñó el manejo del color, de la paleta. Mi padre pintaba payasos porque decía que el payaso era la expresión de la vida y la tristeza va por dentro. La alegría forzada, por fuera. A él le gustaba mucho Modigliani. Le gustaba Gaguin. Pero le fascinaba Van Gogh.

¿Picasso?

No le gustaba nada Picasso. Nunca entendió el abstracto. Le gustaba la primera fase, el Azul, el Rosa, porque hay determinados trazos de la mano de Picasso que demuestran que es un genio. Pero no se dio cuenta de que el abstracto es la primera gran rebelión de la pintura. La pintura se compone de un espacio que imita la realidad, por tanto tienes que tener lo que ellos llaman una composición. Hay una perspectiva, unos tamaños… El abstracto es una rebelión frente a la rigidez de la forma. ¡Y está bien pensado! La forma es sólo posterior a la representación. Luego claro, hay un cubismo analítico que ya es más complicado. A mí me gustaba una fase de Picasso. Y un día descubrí a un abogado peruano que había salido de Perú y que era un enamorado de Picasso. Él me hablaba y me hablaba de cosas de Picasso. Este hombre tenía una colección de carteles de él, carteles de las exposiciones de Picasso con los que se iba conformando su vida. Se tuvo que ir de España y yo le compré todos los carteles a condición de que hiciéramos un libro. Son cuatro tomos en donde cada uno de los carteles de esa colección explica qué estaba haciendo Picasso ese día, dónde se encontraba. Es el gran genio de los genios. Y en el campo que tengo en Sevilla hay una biblioteca dedicada específicamente a él, con gran cabreo de mi padre, claro.

A usted se le ha vinculado al menos en dos ocasiones en la compra de acciones de equipos de fútbol. Lo ha desmentido siempre. ¿Le gusta el fútbol?

Betis, Zaragoza, Oviedo, Hércules…. En particular un diario digital, el confidencial.com, se empeñaba es distribuir esa noticia de modo radicalmente falso. Pero algunos viven de eso y afectan a la credibilidad del medio en el que escriben al dictado. Lo malo es que no entiendo nada de fútbol. Nunca he sido forofo de ningún equipo. Ni siquiera asisto a partidos ni, salvo casos extraños, los veo en television. Además no entiendo nada del fútbol en cuanto a negocio. Leo las cifras de endeudamiento de los equipos y me quedo atónito. Los sueldos y primas que se pagan por jugadores son para mí inconcebibles. Por lo visto es el mercado. Pero que determinados jugadores valgan semejantes cifras en un contexto de economía como el nuestro tiene que extrañar, y seguramente escocer, a más de uno.

¿Qué le parece el Madrid de Mourinho y el Barça de Guardiola?

No entiendo nada. En mi casa mi hijo Mario y una persona que trabaja con nosotros, Ramiro, de origen ecuatoriano, entienden mucho y me dicen que el Barcelona actual es un equipo impresionante. Mario es del Madrid sin fisuras. Por eso su juicio me parece valioso. Pero no tengo la menor idea de quién va a ganar. Me gustaría que fuera un equipo gallego porque mi origen es de por aqui, pero vamos, no sitúo la galleguidad, ni siquiera por aproximación, en ese deporte. Ramiro, el ecuatoriano, que entrenó ese deporte en Ecuador, dice que el fútbol tiene magia porque once hombres muy buenos pueden hacer un equipo muy malo.

¿Lee?

Sólo ensayos, no leo nunca novelas. Hombre, he leído alguna, pero básicamente ensayo. Me gusta mucho todo el mundo del esoterismo.

Se inició en la espiritualidad con 17 años.

Hubo una etapa en la que estuve menos, durante los años que estuve en el banco, pero en la cárcel volví a leer mucho sobre ello, unos trescientos o cuatrocientos libros. Me había perdido mucho de la evolución del pensamiento oriental. En el misticismo cristiano tenemos a un personaje curiosísimo que es el maestro Eckhart, un hombre que murió en 1328. Tenía una filosofía realmente sorprendente. En una bula que fue la de In agro dominico le condenaron a muerte. Él murió antes, pero violaron el principio del Derecho Penal y le condenaron después de muerto. Y por supuesto lo excomulgaron. En el año 1992 la Iglesia lo recuperó de la mano precisamente de Benedicto XVI, entonces cardenal Ratzinger. En la escuela católica alemana, en la facultad de Teología de Munich, hay un pensamiento muy profundo del que salió mucha gente. Y este hombre, Benedicto XVI, que con independencia de cualquier consideración es un hombre de una profundidad conceptual teológica tremenda. Yo estoy empeñado en ver cómo ese misticismo cristiano se acompasa perfectamente con el pensamiento taoísta. ¿Estoy mal de la cabeza? No. En ese momento de la Historia no hay una comunicación entre Occidente y Oriente para que un señor de Colonia pueda transmitirle sus enseñanzas a un señor que vive en la India. ¿Entonces? Bien, ¿y por qué tenemos pirámides, y formas del arte tan absolutamente idénticas cuando no existe comunicación? ¿Acaso hay una masa cuántica de conciencia mundial? ¿Acaso la humanidad se puede definir en términos de conciencia unitaria?

¿Qué responde a eso?

Yo creo que sí. Pero eso hay que irlo explicando con ejemplos. Y si pudiera demostrar que el pensamiento místico cristiano de 1325 es exactamente igual que el pensamiento místico del taoísmo del año 550 antes de Cristo es que tiene que existir una masa de conciencia uniforme que está establecida en algún punto.

Usted, que ha escrito La palabra del Tao, también ha acogido en su blog textos referidos al sexo tántrico, al “orgasmo integral”.

El sexo como punto de unión de dos en uno y como liberador de la personalidad artificial en el momento orgásmico ha sido referente de muchas tradiciones espirituales, aunque a algunos les cueste entender que algo tan supuestamente banal —mejor sería decir banalizado— puede encajar en ese mundo complejo que es el espiritual. Pero encaja. Y desde siempre. Hoy, como digo, se entiende peor al haber sido demonizado todo lo referente al mundo del sexo por determinados credos. El sexo “sin llegar al final” es fundamental en la doctrina pura del taoísmo. Al menos en algunos de los textos más puros del taoísmo se enfatiza en su superioridad. Su tesis es que en el juego sexual se produce la estimulación y la creación de energías. Si no se llega al llamado orgasmo físico esas energías se aprovechan integralmente. En otro caso se pierden. Puede ser, pero es difícil seguir una tradición que no es la nuestra, sobre todo cuando de sexo se trata.

¿Hay algo después de la muerte?

Te lo digo un minuto después de muerto. Dicen los místicos que la verdad es una experiencia. Yo no tengo la experiencia de la muerte.

Lo mismo se reencarna.

Hombre, no. ¿Otra vez? Pasar por la cárcel y toda la historia… ¿Pero yo a ti qué te he hecho? No, yo no creo en la reencarnación. Creo en la reencarnación de la gota de agua. Es decir, hay un estanque y hay algo a lo que llaman Dios que sopla, y entonces salen gotas; la gravedad las hace regresar. Evidentemente durante ese recorrido están en contacto con el aire, la suciedad, el polvo, y eso las va haciendo volver al estanque. La siguiente gota tomará algo de la información de la vida de la gota anterior. Pero es otra gota. Por eso la reencarnación no tiene nada que ver con que tú seas capaz de recordar lugares pasados, hombre claro; eso no hace falta, está en el DNA. Además la Humanidad es una cosa bastante aburrida, ¿eh? Varían los escenarios, pero los comportamientos de los hombres son los mismos. Somos el producto más gregario que ha existido nunca. O sea que creo en la reencarnación en cuanto a acumulación de información de la gota que retorna a un estanque. Pitágoras decía que no hay nada mejor ni más bello que la música. Cuando te callas un segundo, oyes. Hay un ruido, una vibración. El cerebro la anula, pero si callas está ahí. La vibración es ruido, por tanto es música. Hay alguien, o algo, que interpreta una melodía, y nosotros somos notas. Existe, no te puedes negar, pero te agotas. Formas parte de una melodía.

(Fuente: http://www.jotdown.es/2011/08/mario-conde-cuando-veo-la-vocacion-de-subdito-de-los-espanoles-me-asusto/)