jueves, 29 de diciembre de 2011

CUANDO GOBIERNA LA DERECHA, SER POBRE SE CONVIERTE EN DELITO

Nuestros temores se han cumplido: no ha pasado una semana desde que el gobierno tomó posesión, y ya se nota su impronta derechista en asuntos como la política de inmigración. Nada más llegar, lo primero que ha hecho el nuevo ministro de Interior es abrir nueve Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) y encerrar a cientos de inmigrantes que no han cometido delito y cuya única falta es no tener papeles. Centros que funcionan como cárceles, y donde se hacinan en las peores condiciones posibles y privados de derechos.

Lo acaba de denunciar un juez de Madrid, pero también la Defensora del Pueblo, el Síndic de Greuges catalán, varias ONG y asociaciones de inmigrantes,
y la Red Euroafricana de asociaciones pro derechos humanos (Migreurop). Algunas de estas denuncias se produjeron apenas unas horas después de tomar posesión Fernández Díaz como ministro, lo que da la medida de la velocidad con que el nuevo gobierno pone en marcha su política (...).


(Fuente: http://blogs.publico.es/trabajarcansa/)

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