miércoles, 2 de noviembre de 2011

EL "PACIFISMO" DE RODRÍGUEZ ZAPATERO, AL DESCUBIERTO


Ha sido recientemente publicado un dato que debería asquear a cualquier ciudadano de bien: España ha contribuido a la campaña de la O.T.A.N. en Libia con 80 millones de euros. Teniendo en cuenta que la cifra de víctimas mortales del conflicto (según las estimaciones, probablemente "maquilladas", del gobierno libio provisional) ha sido de 30.000 personas, podemos concluír que la inversión española por cadáver es de 2666,6 €. Para sentirse orgulloso, señor Zapatero. Eso por no hablar de su decisión, negociada en secreto y hurtada al dictamen del Parlamento y la ciudadanía, de acogerse al paraguas anti-misiles que E.E.U.U. -es decir, el Premio Nobel de la Paz ... de los cementerios, Mr. Obama- ha decidido desplegar sobre Europa Occidental. ¿Para protegernos de quién? Parece que el lujazo de invertir entre todos los socios atlánticos 20.000 millones de euros no contradice las llamadas a la austeridad y al ahorro a las que la hipócrita clase política nos exhorta.

Hay un segundo aspecto de esta cuestión que me gustaría considerar. En 1986 el P.S.O.E. en el poder sometió a referendum la adhesión de España a la O.T.A.N.. El resultado de dicha consulta, asumido por el Parlamento, establecía que España no se integraría en la estructura militar de la Alianza. ¿Dónde ha quedado ese compromiso? Parece que la Memoria Histórica que pregonan algunos vale solo para las infamias ajenas, no para las propias. Resulta grotesco ver al presidente del gobierno de hace veinticinco años, Felipe González, apoyando la campaña electoral de quienes han traicionado su compromiso.

Aquel pronunciamiento inequívoco de los españoles se produjo tras el giro de 180º que protagonizó el hoy aburguesado ex-presidente, aupado por las urnas en una campaña que tenía por lema "O.T.A.N. de entrada NO", y que se trocó en poco tiempo en una encendida defensa del bloque militar pro-yanki, que llegó a presidir su allegado Javier Solana. La campaña para convencer a los españoles de que refrendaran su cambio de chaqueta -por entonces, de pana- costó al P.S.O.E. un endeudamiento de 8.000 millones de pesetas (48 millones de euros), "que fue asumido por la banca" (toma cohecho), y que condujo al partido a la "financiación irregular", que quedó de manifiesto en el llamado caso Filesa, primer gran escándalo económico de corrupción de un partido político en la democracia.

Dejando de lado este ejercicio REAL de "memoria histórica", vuelvo a la actualidad para concluír que nuestro presidente "zombie", el mismo que aspira a ser Nobel de la Paz por su acuerdo con E.T.A., está apostando por el rearme y la política de bloques militares con un descaro pasmoso, con un pacto -para el cual consultó previamente a Rajoy, no pensemos que va por libre en esto- que viola dos de los puntos acordados en el referéndum de 1986: el primero ("La participación de España en la Alianza Atlántica no incluirá su incorporación a la estructura militar integrada") y el tercero ("Se procederá a la reducción progresiva de la presencia militar de los Estados Unidos en España"). ¿Qué tiene que decir el candidato Rubalcaba de esta burla a la ciudadanía perpetrada por su partido?

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