domingo, 16 de octubre de 2011

"CONTAGIO", CINE PRO-SISTEMA

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Hoy toca crítica cinematográfica.

Se exhibe estos dias en las pantallas españolas una de las más descaradas muestras de propaganda pro-sistema (me refiero al político, no al inmunológico) que he podido ver en los últimos tiempos (desde que no veo televisión, me hallo sumamente desacostumbrado a la tosquedad maniquea de los programadores de mentes), y que lleva por título “Contagio”.

Se trata de la última película de Steven Soderbergh, un tipo con indudable talento, pero que ha pasado de denunciar la oscuridad del poder en esa obra maestra por reivindicar que es “Kafka, la verdad oculta” (1991) a sumarse a la corriente imperante en la antigua fábrica de sueños -hoy de pesadillas- que es Hollywood: la catástrofe apocalíptica, pues nos ofrece otra cinta más de virus mutante extendiéndose por el planeta, contada sin gracia ni pasión, y por la que deambulan algunos de los mejores actores del momento -impagable (una vez más) mi adorada Marion Cotillard- en personajes sin alma ni psicología.

El mensaje de fondo es de un conservador que provoca arcadas: confía en las autoridades, tanto militares como médicas, que saben lo que hay que hacer. Es particularmente cínico cómo se retrata el desvelo de la O.M.S. por hacer frente a la epidemia en el momento en el que Lawrence Fishburne (el “Morfeo” de “Matrix”) afirma que es preferible el alarmismo con que se encaró la gripe aviar a la idea de no haber hecho lo suficiente. Por supuesto, ni palabra del negociazo redondo de la “gripe A” -ante cuya aparición la organización hasta cambió su definición de “pandemia”-, que permitió a Donald Rumsfeld amasar una fortuna verdaderamente obscena vendiendo un producto asqueroso bendecido por las autoridades sanitarias, y que no podemos calificar de “placebo” porque de inocuo no tiene nada: la proporción de excipientes insalubres como mercurio y escualeno contenida convierte el “Tamiflú” directamente en veneno (aprovecho para recordar que de los 37 millones de dosis comprados por la ministra de Sanidad de aquel momento, Trinidad Jiménez, no se llegaron a utilizar más de 150.00, lo que pone en evidencia un escandaloso despilfarro de dinero público).

Directamente cómico es el hecho de que el malo -al menos, el malo macroscópico- resulta ser … un bloguero (ya de paso, desprestigio para Internet y para la libre circulación de información, que todo cabe en este engendro, y todo por el mismo precio). Para los anales del reaccionarismo queda el sofisma "Un blog no es periodismo. Es un grafitti con signos de puntuación", que pronuncia Elliot Gould.

En fin … supongo que esta crítica debería haber empezado por lo cinematográfico, y la advertencia de que la película es fría, aburrida y previsible (de su falta de imaginación da fe el hecho de que sitúa el origen del virus en Hong Kong, donde fue detectado en su dia el primer caso de gripe aviar). Es penoso ver cómo se desperdician tantos recursos en un producto tan ramplón. Si acaso, hay que reconocerle un reparto de campanillas y el que uno no se pierde en su procelosa trama. Ah, y que la música es estupenda.

1 comentario:

  1. 100% de acuerdo contigo compañero la película es un panfleto de lo más repugnante.

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